Alosanfandelapatrí

... deyurdegluáetarrivé.

Ahora más que nunca, Francia se encomendará a su himno nacional para hacer frente a unos octavos de final de la copa del mundo de fútbol.

Desde el inicio del mundial se ha visto cómo la desmembración de España no tiene nada que ver con el fútbol y todos aquellos que otros días miran más por sus comunidades ahora vibran con la selección del país.

Supongo que en realidad se sigue a los jugadores de la liga del país, con los añadidos de los que juegan fuera y son fichables por los equipos nacionales (léase Cesc...). Porque, no nos engañemos, mucha gente sigue a Deco o Larsson, Figo o Riquelme, por los equipos donde juegan o han jugado.

Pero bueno, que tras una primera fase inmaculada en resultados y casi en juego, la selección nacional se ha clasificado para octavos, donde espera una sorprendente Francia. Sorprendente porque parece mentira que casi el mismo equipo que ganó su mundial y la siguiente Eurocopa, ahora parezca un equipo de medio pelo.

Cierto que tiene unos nombres que para qué, que se nota la cantera inagotable de Francia con Henry, Zidane, Vieira, Makelele, Thuram, Trezeguet, Wiltord, Sagnol, pedazo de nombres; pero los equipos se hacen con otra cosa. Parecen tan cansados que no sé si es que están muy mal físicamente, pero no me jodas, hacer un equipo más o menos serio en torno a una megaestrella como Henry no debe de ser demasiado difícil... pero es que les debe de pasar lo que aquí nos pasa con Raúl, que muchos quieren que no juegue, pero allí no se pueden negar. El gran héroe al borde de la retirada debe jugar porque sí y eso creo que se les nota para mal. Porque precisamente jugaron mejor cuando no estuvo Zidane.

Si Luis Aragonés tiene las pelotas de sentar a Raúl para poner a otros, el francés no tiene los arrestos para dejar a Zizou en el banco.

Hoy a las 21:00 comenzará el encuentro. Si hacemos caso de lo que dicen los seleccionadores, España jugará a tocarla y Francia a agazaparse esperando un pase de Zidane para que la enchufe Henry.

Si esto ocurre antes de la medio hora de partido, España está fuera. Al menos eso suele pasar; tal vez la fuerza mental de esta selección sea mayor de todas formas y pueda sobreponerse, no lo sé.

Si España mete un gol antes de media hora, la liamos también, porque se estará ante la eterna duda de seguir a por el segundo o aguantar el resultado. Y mientras se duda, Francia meterá algún gol... o dos.

Así pues, mejor que España vaya poco a poco, meta el gol entre el minuto 30 y el 70 y luego ya iremos viendo. Que Francia se tenga que estirar y es cuando debería entrar Reyes o Luis García por Raúl, para meterles más presión arriba con velocidad. Bueno, eso si al final Raúl es titular, que a mí me huele a caquita.

Lo que tampoco veo claro es quién va a meter el gol. Jugando Torres y Villa arriba, de seguro tocarán las pelotas a la defensa con su velocidad y trabarán más si cabe la salida del balón, pero con la muralla Vieira-Makelele a ver quién es el guapete que entra por el medio. ¿Raúl haciendo de mediapunta? no lo creo.

No veo peligro en los franceses salvo Henry, que no es poco, pero sí les veo capaces, y mucho, de neutralizar esa pijada de los jugones en el medio campo. Esto de poner nombres raros, tipo galácticos, me suena más a decepción que a éxito.

En fin, que lo veremos, ya que nos ha jodido el capítulo de House...

2 comentarios:

desperategirl dijo...

Espero con ganas la crónica del partido de ayer. Yo esperaba la derrota y es más pronostiqué cual Nostradamus (menuda profecía hizo el tío) que perderían 3-1. Y por qué pronostiqué esto? Porque el complejo de inferioridad ante el grande sigue grabado a fuego en el inconsciente nacional, y sobre todo porque, como ocurre en otros órdenes de la vida, cuando hay que competir de verdad, a cara perro, no sé sabe hacer o no se quiere hacer, que es más grave.

Gorka dijo...

La crónica es un poco más negra, pero sí, ya ves que más o menos acerté también, y estoy de acuerdo con lo que comentas del complejo de inferioridad, a lo que añadiría cierta tendencia a la falsa sensación de victoria cuando se gana un partido casi irrelevante.

Además, falta saber competir: no gana el que lo merece, sino el que consigue más puntos.

Preguntad a los italianos...

Salu2