Vecinos (III)

Sé que en una puerta está el que vino a la reunión que se iba a mudar en breve, en la otra, el potencial sospechoso. Y no sé cómo va a reaccionar. Irá a buenas? Irá a malas? El no saber es genial en este tipo de situaciones, como lamentablemente me ha tocado vivir otras veces. La calma y la cautela se revelan como las mejores consejeras, habitualmente.

Llamo primero a donde creo que no es, así me sirve de entrenamiento para el discurso que he ido barruntando mientras bajaba en el ascensor. Esta vez la luz de los botones no bajó del 1, que sigue recordándome, como los días anteriores, lo que pasa. Visualiza el partido, ves ese triple enchufado, el pase perfecto en el momento oportuno, la respuesta correcta en fondo y forma ante cualquiera de las posibilidades que te encuentres...

¡BRRRRRRRRRRRRRRR! - brama el timbre. No espero que haya nadie, no habrán venido aún.

- Hola.- me saluda un próximo neonato desde dentro de su madre. La inocencia se refleja en su cara (de la madre). Sólo tres segundos después (o así de pocos me parecen, se van aclarando variables...) todo acaba con el titular de la noticia: 'No, si estábamos esperando el cambio a ver; ya me dijo Antton que hablásteis de esto en la reunión'...

... si el otro lado es similar, genial - me miento. Allá vamos.


¡BRRRRRRRRRRRRRRR!

...
...

Se oyen ruidos de pasos, menaje, movimento, dentro. Esta vez los 3 segundos se hacen eternos... Nadie abre; sé que sabes que sé que te he oido, en serio tengo que volver a llamar? o esperas que me pire?

Venga va. ¡BRRRRRRRRRRRRRRR! Esta vez la puerta se abre, rauda y veloz, como si alguien se hubiera teletransportado e inmediatamente hubiera abierto... eso o estaba mirando por la mirilla, no tengo claro aún cual de las dos pudo ser. Debe de ser el hijo mayor de la familia, no tengo el gusto.

- Buenas, que soy...

- Pues, no, no hemos hecho nada, no sabemos nada - con la clásica cara de "te estoy mintiendo, y lo sabes"...

- Ok, pues habrán sido los duendes, ya si eso entonces coméntale a tu padre, y voy poniendo las de repuesto y eso. Gracias.

El portazo frío y seco (no tanto sonoro) zanja el tema. Ea pues, a ver cómo justifico yo ahora que los gremlins se han llevado dos bombillas... Bueno, sin más, pues tiro para casa, pillo las llaves de todo, bajo al cuarto de las luces donde están las bombillas de repuesto. Mierda, los blisters de las bombillas necesitan tijeras... Subo, abro, bajo, 1º, silla, me subo, queman, para otro día.

- Y QUÉ HOSTIAS QUERIA ESE GILIPOLLAS?!
- PERO QUE HA VENIDO AQUÍ?! Y QUÉ COJONES TIENE QUE VENIR ESE AQUÍ A DECIR NADA?!
- VOY A VER QUÉ QUIERE!!

- Ay, esto, hola, a por ti subía - me dice desde ahí abajo (aún estoy subido en la escalera).

Vaya, vaya, vaya. Sí que nos cambia el tono al salir por la puerta. Y sabes que te he oído. Sí, te oí, alto y claro.

La conversación es bastante irrelevante, por lo falsa y falaz; esa tensa calma, donde nadie quiere dar motivos para la confrontación, mientras la batalla dialéctica va soterrada en cada palabra que se dice, cual esteganografía. Básicamente, todo queda en un "pero hombre!, cómo no me has dicho nada?, que las cosas se hablan y esto no es definitivo, estamos haciendo pruebas; si te parece poca luz, te miro unas de 4w que dan hasta 200 lumens y ya, que no me cuesta nada, se pueden devolver".

Lo mejor de tratar con gente en situación de inferioridad como si estuviera a tu altura, es que sabes que está en una situación cuanto menos incómoda. Esta vez el factor sorpresa, la inmediatez de la batalla, el no visualizar el partido antes de empezar, corrió mucho en su contra. Como torear un Miura que sale bravo desde los toriles.

Y ahora, una vez que no sabes ni cómo ha pasado lo que ha pasado, te vas para casa, que hoy ya hemos aprendido algo ambos y sigues hablando allí donde está claro que sabes hacerlo y el resto te escucha con admiración, señor de tu hogar, winter has come y no te has enterado.


Ah! Y que sepas que voy a seguir aparcando como necesitas que lo haga. Paso de guerras. Que esto me pasa por "proactivo", o gilipollas, valga la redundancia.

Vecinos (II)

Hasta que un par de semanas más tarde, comiendo en el Ikea, viendo bombillas, vuelve a mí la idea. Habrá de esas de 2.3w con forma de lágrima y de casquillo compatible? Leche, no he mirado qué casquillo tienen... bueno, es igual, pillo una para probar, total, se pueden devolver.

Sirven. Y lucen parecido, oye. Acabo de cambiar una de las dos de mi rellano, y tal vez haga menos daño a los ojos que la incandescente de 40w, pero básicamente ilumina muy parecido... las querrá la gente? Y ahora qué hago? Convoco una reunión extraordinaria? Ha venido un 30% a la ordinaria... quién narices va a venir a hablar de bombillas? Me voy a tener que pasar por todos los pisos a preguntar qué les parece? Anda ya! Cartelito explicativo en el portal y a ver si alguien pita.

La siguiente visita al Ikea se salda con 20 bombillas de lágrima de casquillo molón en una bolsa, y la ilusión de que voy a hacer magia y me los voy a ganar a todos. Pasaré de presidente a rey por mis muchas luces! MUAHAHAHAHAHA!

Dejo el cartel unos 10 días. Nadie pasa por casa ni deja mensajes en el buzón. Lo mismo no se han enterado de quien es el presi ahora? Bueno, el domingo hago el cambio, con diurnidad y alevosía (por la noche las bombillas están mucho más calientes, sobre todo las de 40w). Me cojo mi silla-escalera y adelante. Un rato después, enciendo las luces de la escalera desde el portal y me subo los ocho pisos, verificando que todas las nuevas bombillas funcionan. Lo hacen. El esfuerzo ha merecido la pena (subir andando digo). Con la satisfacción del duro ahorro conseguido, alumbrado por la nueva luz del rellano, empieza la nueva semana :) #bien, porque los presupuestos para hacer algún cambio no se mueven, la verdad...

Un par de días más tarde, con dos minutos de retraso sobre el horario previsto, salgo por la mañana a por el tren. El ascensor está ocupado... ... ... aún sigue... ... ... y no viene ... bajo andando - pienso. Ea, que hay luces nuevas :) Y ahí me acompañan, mientras bajo, que siempre es más fácil que subir, y así de nuevo me aseguro de que está todo ok, como buen guardián del reino, hijo de Garay, el primero de su nombre y padre de monstruitos. 7º ok, 6º ok, 5º ok, 4º ok, 3º ok, 2º ok ...ein?

Sólo mirar el descansillo algo chirría. Aquí hay más luz. De hecho, hay tanta luz que casi me quita las legañas (normalmente lo hace el frío mañanero). Qué pasa aquí? Llego tarde y estoy por pasar del tema. Pero no. Miro las bombillas por debajo... esas no son las que yo puse.

...

Y así dos días. Erre que erre. Qué ha pasado? Ni idea. En realidad, muchas:

- No las cambie? 8 pisos de subida a pie no pueden estar equivocados.
- Se han fundido ya y alguien las cambió? tienen una vida útil más que contrastada. Las puse de arriba a abajo, fueron las penúltimas en poner.
- No han leído el cartel y han pensado que se han jodido? Posible.
- Han leído el cartel y no les ha gustado cómo se ven? Por qué no han venido a comentarlo? Igual no vinieron a la reunión y no saben quien soy? La expresidenta tampoco me ha dicho nada de que le hayan ido a preguntar a ella...

Me han derrocado de mi trono y encima siento que es culpa mía. Quién iba a estar en contra de más de un 90% de ahorro? Si se veía parecido!? Y por qué no viene nadie a reivindicar la autoría? Porque sí, han pasado dos días más y no se sabe nada. Como un Ned Stark decapitado zombie pienso en ello cada vez que la luz del ascensor me recuerda que paso por el primer piso.

Cagonmiputacalavera. Y así hasta el finde, me veo, que no es plan de ir a preguntar a partir de las 22:00h...

Pues no, la casualidad me presenta la oportunidad. Son las 20:30 y podré bajar. Bajo.


Vecinos (I)


Paso de los vecinos. Supongo que siempre me ha parecido que el hecho de coincidir con alguien que vive en el sitio de al lado no da pie a empatizar mucho más allá; en este sentido, la vivienda de al lado no dista mucho del asiento de al lado en el autobús, metro o tren. Probablemente se me haya considerado rancio, poco social, introvertido, poco simpático o directamente gilipollas.

Y nunca me pierdo una reunión de portal. Intento aportar soluciones a los problemas, sobre todo cuando veo que nadie más lo hace. Trato de no acaparar las conversaciones, ni hablar por el placer de escucharme a mí mismo (para eso está este blog...), y ser paciente, conciso con las explicaciones, aunque nos den las 21:30 y ya 'no vaya a ver a Aysha hoy ya'. Pues eso... Probablemente se me haya considerado rancio, poco social, introvertido, poco simpático o directamente gilipollas.

Hace más o menos un mes, fui a la primera reunión del nuevo portal donde habitamos. Es que encima me toca de jefe de portal, así que era poco menos que ineludible. Y qué narices, que siempre es una oportunidad de conocer a esos vecinos con los que nunca coincido, y cuando lo hago, saludo como a quien te encuentras en los pasillos del edificio donde trabajo.

Total, que viene la actual presidenta para hacer el traspaso de papeles y poderes, otro futuro vecino a punto de mudarse (venir), y tres de la vieja guardia del portal. No está mal para ser 14 viviendas...

No entraré en detalle en detalles de la reunión, porque no deja de ser como cualquier otra, donde ver, oir y callar para tratar de ver dónde pisas es el objetivo principal. No siempre entra uno en un grupo de personas preestablecido y con sus propias normas e idiosincrasia. El traspaso de poderes se hace rápido, y tras el informe impersonal de los cobros y pagos y acordar las nuevas cuotas para 2015 con los administradores, nos quedamos hablando un poco de lo divino y de lo humano.

Casualidad, está el tipo que hace meses me dejó una nota en el parabrisas del coche en el garaje, que si dejo el morro tan fuera (la rueda detrás de la línea, señor agente!) le jodía y tal. Bueno, no me cuesta nada entrar 5cm más en la plaza; una oportunidad de ir entrando de buenas maneras. Se presenta, me dice que fue él, le respondo con un "y ahora ya bien, no? qué tal?", sí, sí. No cae un gracias. No pasa nada, será la emoción del momento. Tampoco vamos a ponernos (más) gilipollas.

Un "viejo guardián" bromea con que ya tengo mi primera tarea como presidente, cambiar una de las bombillas del portal. Mola, presidir es servir, ya lo voy notando desde el minuto cero. Hay preocupación por la eficiencia energética, qué bien. Se agradece cuando la anterior familia de nuestra casa tenía 22 bombillas de 50w entre la entrada, el pasillo y el baño (1100w sólo por encender las luces, reemplazadas por otras de Ikea de 2.3w el primer día)...

Ea pues, tendré que pedir presupuesto para esto, para aquello, y para lo otro, y además, no haremos ni esto ni aquello otro. Ale, buenas noches y hasta otro año (sin acritud).

Mientras me ordeno los papeles, las llaves y la cabeza, tratando de recordar los nombres de todos mirando al infinito, de repente algo viene de allí, y aparece nítido ante mis ojos: dos bombillas por piso encima de la puerta del ascensor... ¿serán de 50w también? La cuenta cae por su propio peso... 9 pisos (portal y camarotes incluidos) x 2 bombillas x 40w (no, no eran de 50w)... así a ojo... dan... 8 por 4 32... 720w cada vez que alguien le da a la luz en cualquier piso (se enciende todo el portal de arriba a abajo, de lado a lado). Joder. Si pongo algunas de esas del Ikea lo mismo se ve parecido y de 40 a 2.3 casi es una veinteava parte (los físicos metidos a programadores hacemos las estimaciones así "o pequeña de" "O grande de")... eso da casi un 95% de ahorro en luz de escalera...

- Aitaaaaaaaaaaaaaaa! - me libera de estos pensamientos.

Casualidades

"En breve abrimos"

Esta frase ha pasado varias veces en los últimos tiempos de mi vida. Algunas veces vino para quedarse, otras para pasar de largo, siempre para llevar una intención hacia adelante; algunas veces de manera pública y notoria , otras a lo clandestino, siempre para aprender un pasito más que utilizar en el siguiente.

El más notorio, por la repercusión que está teniendo en nuestras vidas, fue el de Olabuh! el noviembre pasado. El primero de una serie de cambios de los que ya he hablado otras veces, y que ha dado lugar a otro, a cuenta del que viene este post.

En breve abrimos... www.olabuh.com como tienda online.

Tan breve que ya tiene fecha inamovible: el 1 de septiembre, lunes, vuelta al cole, otoño caliente y todo lo que se os ocurra. Tras un proceso que ha llevado casi 6 meses, entre idas y venidas, horas robadas al sueño (o invertidas en él, según se mire), quedadas con compañeros y sin embargo amigos, llamadas de teléfono, emails y, sobre todo, aplicar todo lo #trasteado previamente, tendremos al fin una tienda online que esperamos sirva como escaparate para empezar nuestro propio proceso de internacionalización: es decir, vender en Amorebieta y tal vez Elorrio.

La imaginación (que es infinita) es el limite, por supuesto, simplemente vamos partido a partido y aprendiendo a cada paso. No hay prisa por llegar, llegar es empezar el camino y disfrutar sufriendo mientras lo recorremos, con un futuro incierto delante y unas nubes negras a las que no queremos volver detrás; por tanto, viento en popa a toda vela y a por todas.

En el proceso disfrutamos como locos de cada pequeña victoria, ya sea en forma de "me gusta" de Facebook (casi 300, de los de verdad!), de un comentario de gratitud ante un regalo acertado (especialmente con estos), o de dejar la tienda online abierta un par de días para testeo de rendimientos y firewalls y ver que Ainhoa (a quien no conocíamos!) se ha dado de alta antes de tiempo.

Ver tus horas de trabajo devueltas de esta forma, enfrentarte a los problemas que tu únicamente causas y asumes, planeas, trabajas y acabas por resolver de manera satisfactoria, de las que te gustaría contar al mundo (y lo haces, con quien sabes que va a entenderte), y de las que ves que funcionan (gracias analytics) y que te dan pie a seguir creciendo exponencialmente sobre las herramientas que acabas de dominar para dar el siguiente paso que ni siquiera imaginabas que se podría dar... no es que no tenga precio, es que no tiene sentido de otra forma.

Y si encima los planetas se alinean y resulta que mis seis primeros meses en Ticketbis me han dado para aprender sin más tortas de las necesarias (gracias señor/a!) más cosas que aplicar, retroalimentándose ambos aspectos laborales, lindando con la resonancia, esa que tira puentes bajo soldados al paso y a la vez maximiza la energía, el impulso, el empuje, y acabas avanzando como con un Nitro detrás de otro.

Pero...

... no todo es bonito, ni apasionante, ni motivador, ni estimulante. Hay partes grises, negras, sinsabores, riesgos, incertidumbres, sorpresas, disgustos.

Todo este bonito y apasionante mundo es duro, es difícil llevarlo adelante más de un año, las subvenciones se las llevan quienes saben manejarlas profesionalmente, y casi nadie es consciente de que la historia la escriben los vencedores.

Muchos hablan de cómo se arriesgaron y ganaron, recomendando llegar a donde no llegan otros más conservadores porque ahí es donde están las verdaderas oportunidades de márgenes alucinantes. El que no arriesga no gana, dicen, y cuanto más arriesgas, más ganarás. Parecen un anuncio de apuestas deportivas. Lo que nadie dice (o al menos no tanto) es que si otros más grandes, más conservadores, diversifican sus inversiones de manera que al largo plazo la banca siempre gane, tú, que tienes una tirada (tal vez dos), te la vas a jugar a una probabilidad de éxito muy pequeña a cambio de cierto pelotazo latente por ahí. Y sí, tal vez puedas ganar (mucho o no), a cambio de sumir un riesgo (alto o sí).

Pareciera como si el apostar por uno mismo minimizase ese riesgo, un "yes, I can" del autoengaño en el que uno se hace trampas a uno mismo porque, en serio, meter horas, esfuerzo, no lo hará funcionar (mejor). Intentar sacar adelante un negocio no va a testar tu capacidad de meter horas por un tubo, de implicarte, de tener fe cuando las cosas no marchen; va de testar un modelo de negocio. Y creo que el único caso en el que ambos conceptos confluyen es un todo a cien (ahora todo a un euro) de los chinos donde el modelo se basa en tener abierto 24h al día. ¿Crees que vas a poder competir a ese nivel?

Pues no te queda otra que proponer algo diferente, con otro valor, que otros no hayan visto aún, que no te puedan copiar fácilmente (a poder ser, no sería indispensable...), que no exceda tu capacidad de inversión inicial y que no tenga un factor de riesgo especialmente alto. Nadie dijo que fuera fácil, ¿no?

¿Y si asumes el riesgo y no va bien? Hay dos corrientes en este punto, aquella que dice que hasta a Brad Pitt le dijeron que no valía, o la que dice que es de sabios rectificar... Y tampoco será fácil elegir.



¿Sólo tienes que cavar un poco más para llegar al oro o mejor te vas a cavar a otro lado? Hay maneras de medir riesgos, de calcular márgenes de beneficio, de estimar ventas diarias, etc... que al final nunca te darán como respuesta un "sí, adelante" o un "no, ni de coña", eso quedará siempre a tu interpretación o elección (recuerda, las oportunidades, dicen, está donde tú ves un "adelante" cuando el resto del mundo ve un "ni de coña").

Como veis, incertidumbre, incertidumbre everywhere.

Esa será tu compañera de viaje, más te vale que la vayas conociendo, cuando el viaje está siendo éste para muchos...

Número de bancarrotas por fecha según el INE

Mientras tanto, abriremos, como decía, el día 1 de septiembre, otra tienda online, como apuesta a ver qué tal sale, confiando en nuestro estudio de situación.