Duelo Fratricida
Justo antes de que se sortearan los cuartos de final de la Champions, entre ese hermano postizo hecho a fuego lento entre horas de universidad y yo se gestó una de esas ideas que nacen como una chorrada, pero que sabes que va a acabar en una realidad.
Sólo el bombo evitó que ambos nos viésemos las caras en Moscú, en la finalísima, si se hubiera dado una final entre mi equipo, el Arsenal, y el suyo, el Liverpool.
La casualidad, dicen, dijo que no íbamos, que nos veíamos las caras en cuartos.
Y he perdido.
En un partido vibrante, con alternancia en la posesión de balón y marcadores favorables, el Liverpool nos ha untado el morro 4-2.
Las cosas empezaron bien, con un golito tempranero fuera de casa que presumía un partido de aguante y contragolpe por parte del Arsenal, pero no. Ese es el estilo de Benítez. El Arsenal, más agazapado por el buen juego de los locales, acabó sucumbiendo a su propio estilo para recibir el empate.
Vistos los antecedentes, con dos partidos en menos de una semana con sendos empates a uno, parecía que el resultado podría darse de nuevo hasta que la nueva figura de los reds, el anteriormente ídolo rojiblanco, Torres, la enchufa. 2-1. Vamos perdiendo.
El empate a dos es bueno para el Arsenal y se da, cerca de los minutos finales, cuando Wenger, a quien habría que hacer una estatua en el norte de Londres por obrar este milagro con un presupuesto bastante menor que el de sus rivales, ya hbaía puesto toda la carne en el asador.
Walcott, ese chaval que dicen que costó 2000 kilos en su día y que todavía es juvenil, se pega una galopada al más puto estilo Messi y tras recorrerse el campo entero y dejar hasta cuatro rivales atrás, mete un pase de la muerte que remata perfectamente, a la contra del portero, Adebayor. Empatamos. Ganamos.
Mi mujer, en teoría dormida, escucha mis ahogados gritos de alegría y me espía desde la puerta de la habitación. Justo cuando la veo y me pregunta qué hago Touré la lía y le pitan un INEXISTENTE, SÍ PUÑETERO SÍ, EL QUE NO NOS PITARON A HLEB EN LA IDA!!!!
Dicen, de hecho, lo dice ese hermano postizo, que los penaltis injustos no se meten. Pero Gerrard, otro crack al que dignifica seguir en el Liverpool tras los cantos de sirena de media Europa, la va a enchufar. Claro que la va a enchufar. Uno se pone siempre en lo peor. La mete. 3-2. Perdemos.
No puede ser que un partido me joda de esta manera. Al menos tengo el humor de mi señora... y el pitorreo de mañana...
No puede ser, digo, que Cesc, auténtico crack que nunca debería salir de las alas de Wenger y alma de este equipo, deje pasar al jugador. Tarascada, amarilla, roja si hace falta, pero no pasa. Touré, la verdad, es que se ha quedado blanco.
Al final, con el partido roto, ha caído el cuarto. Ya da igual, ya no importa. 4-2. Perdemos. Perdimos.
Enhorabuena a los premiados.
Enhorabuena a Cesc, a Wenger, a Adebayor. Otra torta como la que supuso la última Copa de Europa del Barça. Sí, en aquella ocasión perdimos con 10 después de ir por delante; pero nadie se acuerda de los que quedaron segundos.
Esta vez, nadie se acordará de los eliminados en cuartos.
Nadie salvo algunos gunners como yo, y quien se pase a leer esto en el futuro.







