Un día para todos

Hay días en los que parece que es mejor no levantarse de la cama. Otros, un comentario de un desconocido te hace pensar que tal vez este pueda ser un gran día. Hoy, hoy no es un día cualquiera, y para variar mi tendencia a llegar tarde a los acontecimientos, hoy celebro con toda la comunidad el día de Internet.

Es una efeméride chorra, inventada al calor de las nuevas tecnologías y que probablemente los grandes almacenes quieran convertir en un día en el que regalar alfombrillas para ratón, o tarjetas de red, o cualquier otra pijada que implique una celebración. Algo a lo día del libro, pero sin rosa roja y con adsl.

Pero es que resulta que yo vivo al amparo de la navegación de los demás, así que celebrar este día es, como para muchos otros, una especie del día del trabajo, pero sin fiesta.

Hoy en día Internet se ha vuelto una herramienta tan importante que nos vale tanto para ver el saldo de nuestro banco habitual (eso dicen todos...) como para ver todo el porno que podamos soportar (esto no lo dicen todos...); tanto para no tener que volver a comprar el Marca, como para hacer amigos allende los mares; tanto para enviar mail con pijadas como para postear algo cada día en un blog (de pijadas también, no es excluyente...).

Totalmente imprescindible. Todo aquel que entra en este mundo loco de códigos html y protocolos de comunicación no vuelve a salir.

No digamos, claro, si eres de esos que tiene un parche en el ojo, con cara de malo, el viejo truhán capitán de un ordenador que tiene por bandera un par de tibias y una calavera...

En ese caso eres un gran usuario que está levantando la economía del país.

Y todo porque en este país de auténticos gilipollas, tenemos conexiones caras y lentas. Parece que la guerra de precios sólo lleva a una bajada en la calidad del servicio (asistencia sobre todo...) y a que las compañías se centren en núcleos urbanos con cientos de miles de usuarios potenciales. Las zonas rurales apenas tienen cobertura de banda ancha, lo cual nos deja con una brecha digital que impide el desarrollo internetero en zonas que precisamente más beneficio pueden obtener gracias a la publicidad en forma de página web.

Y mientras tanto, las teleoperadoras se frotan las manos y se quedan, a la chita callando, detrás de lo que dice la $GA€ respecto del uso mayoritario del adsl (todos sabemos cual es, que la gente no se coge un 2 megas para navegar por html...). Y, bueno, la SGAE tampoco arremete contra las operadoras, como mucho pretende añadir un impuesto que acabará repercutiendo en el precio final para el usuario...

Pero bueno, esto pasa con los CDs, los DVDs, etc... así que veremos hasta donde les dejan llegar las empresas (a las empresas no les gusta que la $GA€ se lleve pasta de su material de oficina sin saber muy bien por qué...), que esperemos que no sea demasiado lejos.

Así pues, tenemos un magnífico día que celebrar, aunque pocas razones para celebrar nada. Tal vez, si acaso, que a pesar de todo Internet goza de buena salud y que podremos seguir currando a su costa... o a su pesar...