Despotismo Ilustrado, para niños

Hoy he podido ver, mientras el Eclipse reconstruía el workspace a primera hora de la mañana, que alguien ha secuestrado un autobús lleno de críos en Filipinas.

Como el Eclipse ha amanecido bastante más atocinado que yo y le ha llevado unos 5 minutos espabilarse, he podido ver la noticia al completo.

Resulta que unos críos, niños de guardería, nada de preadolescentes preguntones, no, verdaderos críos, iba a ir de excursión con dos profesores a Tagaytay esta mañana y se han encontrado con que Armando Ducat, de 60 años, se ha hecho fuerte dentro del autobús armado con una granada que amenazaba con hacer explotar si no se tenían en cuenta sus reivindicaciones.

¿Cuáles?

Unas bastante raras, la verdad. El buen señor, que es director de una escuela infantil, pidió que se matriculase gratuitamente a los alumnos de la misma, y que se les diera comida, casas y tierras a los padres de los mismos.

Según se ve, a la escuela debía acudir lo más selecto de entre los más pobres del lugar y, lo que en principio puede parecer un terrorista (a.k.a quien comete un acto de terrorismo), se destapa como un buen samaritano que se preocupa por los niños más allá de su deber, aunque las formas tal vez no sean las más adecuadas.

Nos encontramos a alguien que secuestra un autobús con niños para llamar la atención sobre otros niños a los que pretende ayudar, y que cumple con su promesa de salir a las 11:00am (hora española) sin causar daños.

Según se dice, van a cumplir con las matrículas y la comida, que se lo han garantizado antes de salir, para lo otro, tal vez debiera haber secuestrado a algún político o algo así... alguien que tuviera más mano y capacidad de decisión.

En cualquier caso, me parece que teniendo un porqué tan loable y justificable, lo mejor que ha conseguido Armando es que su noticia haya corrido por todo el mundo hasta recibirla esta mañana desde aquí, en directo. Puede hacernos pensar.

¿Y todo esto qué tiene que ver con el título?

Bueno, por la crítica típica del despotismo ilustrado... todo para el pueblo pero sin el pueblo... al más puro estilo de este filipino, todo para los niños, pero sin los niños, poniendo en peligro a niños...