Las células y la madre

Hoy estoy muerto, quien escribe esto es mi yo virtual, programado para tener preparado todos los días un post con algo tomado de google news para no defraudar a quienes esperan el post diario para la hora del café.

Ayer Gorka se levantó muerto con 38.2 de fiebre y un dolor de cabeza propio de John McClaine en la Jungla de Cristal III. Nada de mocos, nada de estornudos, nada de nada, sólo un dolor de cabeza infernal que me tuvo en cama y con los cuidados propios de ese estado cuasicomatoso.

Si no tuviera a la enfermera que ha tenido, seguro que no se habría curado tan rápido, como para que fuera a esa entrevista con la de RRHH a poner verd... estoooo... a ensalzar las virtudes de la empresa.

Así pues, me toca actuar.

Como alter ego de quien escribe a diario, me ha tocado estar a la sombra, sin que nadie pudiera saber de mi existencia, hasta que una gripe mal curada o algún que otro vahído me han dado la oportunidad de salir a la luz.

He ido a google news, y he seleccionado la noticia: Leonor y sus células madre, hummm, gran título con esto...


Resulta que el mundo en el que experimentar con células madre es motivo de asignación de piel roja, cuernos, rabo y tricor... digooo tridente, resulta que la gran heredera, la última esperanza borbona, ha dejado, gracias a la diligencia de sus papás, un cúmulo de células madre a buen recaudo para futuros usos en caso de que enferme.

Esto, que parece ser una práctica normal en la anormal clínica en la que la familia real esparce sus esporas por el mundo, cuesta unos 1500 euros más 100 al año.

Me parece bastante asequible para todo el mundo (que disponga de esa cantidad, claro) que se mueva en los presupuestos que se mueve la realeza.

Pero no deja de sorprenderme que algo tan vanguardista, tan moderno, tan tecnológico, se haya unido a algo tan carca, tan antiguo, tan conservador, como la familia real.

Y que algo tan presente en las mentes de los conservadores, algo que está siempre rondando los círculos de bioética, algo que se dice que es jugar a ser dios, ingeniería genética que carga el diablo... y ahora resulta que hasta Leonor tiene guardadas unas pocas células madre, por lo que pudiera pasar. ¿Será para clonarla en caso necesario?

En fin, y quien escribe esto con unas décimas de fiebre y sin células que echarse al cuerpo, ya ves tú.