Cosas de Guerra

Como si de un serial cómico-estadounidense se tratase, nos ha llegado este fin de semana un estremecedor vídeo de guerra.

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Alguno diría eso de... ¿He sido yo?


Si ya antes hemos podido ser testigos de torturas a iraquíes en una cárcel de nombre impronunciable para el señor Push, y a raíz de esas fotografías una chiva expiatoria pagó con su cabeza, ahora el tema puede ser muchísimo más fuerte.

Y no sólo porque se trate de un vídeo, ni porque se trate de una paliza a unos adolescentes cuyo delito (puede que cometieran otros, puede que no sean santos, puede que sólo sean víctimas de una situación que ellos no buscaron) en ese momento parece ser que fue tirar piedras contra el ejército británico, sino porque se trata de un ejército que ha hecho el papel de poli bueno en este asunto.

Si de los USA (y tira) puede ya uno esperarse cualquier cosa, incluidos estos crímenes de guerra, del Reino Unido da la sensación de que, tal vez por proximidad con la vieja Europa, tiene un poco más de cabeza, de decencia ante estas cosas, de honor, no sé cómo describirlo.

Seguramente lo que mejor lo refleje es lo que decía del poli bueno y el poli malo. Si los USA se sabe siempre que son el poli malo, de los británicos se espera que sean el poli bueno y no hagan estas cosas.

Pero ya se ve que no.

Y por mucho que esto haga rodar cabezas, empezando por el que grabó toda la secuencia, no superará al amigo americano y yo al menos me quedaré con la sensación de que el poli bueno se ha quitado la careta y ahora nos encontramos ante una situación de poli malo y poli peor.

Ah! y no olvidemos que todo esto viene como anillo al dedo para quienes hacen del capitalismo extremo su modo de vida. Si hay quien entiende que la competencia de empresas genera beneficios para el consumidor (incluido quien escribe), da la sensación de que el paradigma del liberalismo económico lleva esto hasta las últimas consecuencias buscando siempre un rival, un competidor, un enemigo, porque si no, parece que no saben avanzar.


Y como gasolina para fuego viene esto ahora, cuando muchos (no sólo los que comento, sino sus oponentes) parecen estar interesados en mezclar caricaturas, libertad de expresión, religión, respeto, ira y miedo para llevarnos a un enfrentamiento global que probablemente la mayoría no desea.

Veremos en qué seguimos... pero quien juega con fuego, como mínimo se mea en la cama.