Curso Prematrimonial II

Ayer fuimos a la segunda hora de curso de la semana. Como avancé, el título, exactamente, era: Jesús da sentido a nuestro proyecto matrimonial.
Nunca una frase tan corta se ha resistido a mi entendimiento de semejante manera.

Al menos, la buena mujer que esta vez nos iba a hablar de su experiencia para con Jesús, admitió de entrada que el título era como rimbombante, algo como demasiado glorioso. Ella, en realidad, ve a JC como alguien que da sentido a todo nuestro proyecto de vida.

Bueno, si es así...

Tampoco esta vez se confirmaron nuestros peores temores, y más que una clase inquisitoria en la que tener que demostrar porqué se ha elegido una iglesia para casarse y de si vales o no, fue una animada charla-debate (o pretendía serlo si no fuera porque la moderadora acaparó, con el beneplácito de todos, la palabra casi todo el tiempo) sobre el personaje histórico llamado Jesús.

Hace mucho que un post indica en este blog mi opinión de Jesús como persona, como personaje, como ser humano. Mucho más interesante, también para la mujer, que como divinidad.

Dentro de su discurso hubo un par de veces que tuve que morderme la lengua y no meter el dedo en el ojo. Ahora me arrepiento de no haberlo hecho, porque, como decía, no se trataba de discriminar a nadie por su mayor o menor religiosidad.

Cosas como "Jesús vino a dar la libertad a la gente" o "Se ganó a pulso los enemigos... ... con cosas como decir que Dios no estaba en el templo... con el consiguiente bajón de dinero para los sacerdotes judíos..." hacían saltar como un resorte en mi cabeza cosas como "¿Me dio la libertad de casarme con un hombre?" o "¿Por eso ahora la iglesia invierte en Gescartera?".

Pero no lo hice.

Escuché, con interés, lo que aquella mujer vivía con Jesús a su lado, entendiéndolo desde el punto de vista más humano posible. Personalmente no lo vivo de la misma manera, pero eso no es motivo para escuchar lo que alguien tiene que decir. Tener a Jesús como modelo de lo que querer llegar a ser me parece bien, yo tengo mis propias ideas al respecto, pero lo que más me gustó fue cuando dijo algo como: "... cada vez se constata más que las personas que llegado a su momento de morir en la vejez, se asume la muerte de manera más pacífica cuando se ha vivido plenamente..."
Obviamente, ella entiende ese vivir plenamente dentro de la religión cristiana/católica. Yo creo que no es necesario, que se puede vivir plenamente de otra manera más humana y mundana, humanista si cabe, donde el hombre (y la mujer) es el centro de todas las cosas.

Y, oye, que estuvo ameno también, aunque duró menos que el primer día y, en general, me gustase más aquél (el primer día).

Se constató que el principio de gran amistad va por buen camino y que hay quien tiene menos razones que yo para estar allí.

¿Si ambos miembros de una pareja pasa totalmente de la fé, por qué se casan en una iglesia? Supongo que quien puso el comentario al post de ayer me hará la misma pregunta amí, pero yo al menos lo estoy haciendo por alguien... y pongo interés... sólo que no estoy de acuerdo.