Mujeres y Musulmanes primero

Hoy, víspera del día de Reyes en el que los niños se irán pronto a la cama esperando los regalos que, invariablemente, creen que merecen, tres hechos convulsionan la diaria de los mortales.

Hoy, es noticia que Nancy Pelosi, una mujer, es la primera presidenta del Congreso de los USA (y tira). Como no podía ser de otra manera, es demócrata (en el sentido más partidista y americano del término) y su designación viene como consecuencia del control que ha adquirido el partido demócrata allende el atlántico. Aunque, oye, lo mismo la buena de Condoleeza es el gran ejemplo de que los republicanos no son una banda de machistas retrógrados, de igual modo que hay militantes del PP que se han casado por lo civil (¿y lo penal?) que demuestran que es un partido de centro.

Hoy, también, es noticia que un musulmán ha jurado sobre el Corán en lugar de sobre la Biblia su cargo en ese mismo Congreso que acaparaba la anterior noticia. El hecho de que los políticos juren sus cargos sobre un libro religioso en estados aconfesionales no me parece de recibo, mola mucho más jurar sobre la constitución del mismo. Júralo por mí, no por un ente cuya realidad no se ha demostrado, ni tu verdadera fe en él/ella.

En fin, que las minorías, en el sentido menos peyorativo de la palabra (a la minoría siempre) y si es que las mujeres pueden considerarse como tal, van abriéndose hueco en el entramado de poder del más poderoso de los países, lo cual, creo, es una muestra de que la igualdad de sexos es una realidad que sólo necesita tiempo para madurar y que se vean sus resultados.

Y la tercera y última y, precisamente por eso, la más importante y que ya no tiene sentido retrasar su aparición en este blog (dejé pasar el 28 de diciembre para comentarlo), es que hoy por la tarde voy a ir a comprarme un traje.

¡TOMA BOMBA!

- Ni que fuera lo más de lo más... - pensarás, imperfecto lector.
- Ya, pero es que es un traje de novio... para una boda... LA MÍA!

He quedado con mi padre para esta tarde pasarme por la tienda donde ya se ha comprado un vestido de novia del cual sólo sé lo que hemos adelantado y ningún detalle más. La idea será coger algo que tenga "algo que ver" con el vestido para el traje mío, por lo que conviene comprarlo todo el mismo sitio, si es posible, o tener una foto del vestido para que no vaya uno de venusiano y la otra marciana.

En estos casos, también, las mujeres van delante, porque primero se elige el vestido y luego vas tú a rebufo.

Tengo claro que quiero un traje de cuello mao, impepinable, nada más que hablar. La corbata, preferiblemente, no. Si no queda otra, pues tendré que hacer un esfuerzo para no vestirme y venirme a currar el día de la boda en vez de ir a la iglesia...

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Esto es un cuello mao... pero no me mola el frac...


Todo lo demás, colores, texturas, sabores, etc, queda al buen gusto de la dependienta y a la conformidad de los presentes.

Pues nada, eso, que me caso. Y hoy voy a por el traje. Para bastante post ha dao.

2 comentarios:

El Tío Rubo dijo...

Si, tengo algo que decir: ¡Felicidades hombre!

Después de este post espero que no te cases por la iglesia/mezquita/sinagoga/otro templo religioso :P

Gorka dijo...

Pues va a ser que sí, va a ser en una iglesia, pequeñita y muy cuca.

Es más por ella que por mí, claro, el hecho de que sea en una iglesia, pero bueno, admito que el lugar es chulo y lo que importa, el acto en sí, no me importa donde sea :D

Salu2!