Novias Graciosas vs Perros Gordos: la banca gana

He leído en el apartado de noticias insólitas de yahoo!, que una novia austriaca trató de hacer una gracia que le salió rana.

Parece ser que la buena mujer, Tina, de impronunciable apellido, cuando le preguntaron aquello de ¿aceptas a este hombre, para amarle y respetarle, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte (o el divorcio) os separe?... dijo, como la margarita de alejandrito sanz...

- No acepto!; que no, que es broma, que sí, a ver quien me va a aguantar si no..
[Ficción rodada por especialistas en circuito cerrado]

Pero ya era tarde. Según la legislación austriaca, si alguien responde no a esa pregunta, se cancela el enlace y no puede volver a intentarse hasta pasadas 10 semanas (dos meses y medio, en español...).

Esto, que parece una buena broma para un momento que preveo de tensión en un altar, al final les habrá resultado en un buen gasto, pero no deja de ser un mal menor.

Mayores se está llevando el último premio Príncipe de Asturias, el diablo en persona, ese belcebú de los sistemas operativos, William Gates 3.0, que ha visto cómo le han destapado las vergüenzas en el Los Angeles Times. Resulta que su fundación, esa por la que fue premiado (en realidad la fundación, no él, directamente, pero ya se sabe...), financia empresas responsables de los daños que pretende resolver.

Olé, olé, y olé.

En América la cultura del pelotazo llevada a los extremos. Casualmente vi ayer el capítulo de Futurama en el que ese tipo (that guy) se hace con Planet Express y juega a los negocios al más puro estilo de la era Reagan en los ochenta. Aún no conocían a dónde se podía llegar... pobre ilusos.

Imagino que la broma le habrá sentado como si tu novia te dice que no acepta en el altar...

Pero para broma buena buena, de esas que sólo pueden ocurrir en el país de los yanquis, tiene que ver con el sobrepeso. Vale, todos sabemos que mientras casi la mitad del planeta casi no tiene qué comer, en los USA (y tira) comer demasiado se está convirtiendo en un problema. Pues bien, esto no es nada comparado con la noticia de ahora. Resulta que las mascotas, invitadas por sus orondos dueños, también tienen sobrepeso. Y, claro, como darles menos de comer, además de no promover el consumo, va en contra de la libertad de los americanos de darles a sus chuchos de comer los que les sale de los webos (esto ha quedado raro...), han sacado el remedio en forma de adelgazante para perros.

Esto, una vez más, demuestra que no importa solucionar el problema, sino ganar dinero con la solución. Si les decimos a los dueños que deben gastar menos en comida para perros y salir más a pasear (lo mismo hasta adelgazaba algún dueño...), perdemos dinero y dejamos de ganar. Pero si sacamos una pastillita mágica, con la que forrarnos como buenos capitalistas y además engatusamos al americano medio (que creo que es gilipollas por convencimiento), pues eso que nos llevamos.

Totalmente lamentable.

Que digo yo que igual era mejor inventar una pastillita que contuviese los nutrientes de un buen filete con papas y su puré de patatas... para otras zonas del planeta, digo. Que sepa igual puede ser secundario por ahora.