Un Mundo Feliz


Ya dije no hace demasiado, que esta vez sí iba a seguir el vetusto consejo de Javi a iba a leer, dos euros mediante, este libro del tal Aldous Huxley.

Cuando hice referencia a él desde el post del último libro que leí, La Cuarta Verdad, dejé caer que el listón de 1984 estaba bien alto y a ver donde quedaba este.

Sin paños calientes tengo que decir que este me ha parecido peor. No es que me haya gustado menos, que igual sí, sobre todo al final (no EL final, ojo, que es muy parecido en cierto modo), sino que me ha parecido peor libro, tal vez, menos elaborado.

En el prólogo del libro, del propio Aldous, admite que si tuviera que volver a escribirlo lo escribiría de otra manera y muestra algunos de los fallos que, en su opinión, tiene la historia. Admito haber leído el prólogo antes que el libro, pero no lo tenía en mente cuando lo leía, y tengo que decir que, tras leerlo (el prólogo) después de terminar, estoy de acuerdo en esos fallos que comenta.

Si bien el comienzo es tremendamente alentador, en mi opinión todo se va desinflando a medida que avanza. Será porque todo el rollo tecnológico me gusta, y convierto un inicio que en la época del libro debía de ser aterrador, en algo tremendamente interesante. A medida que evoluciona el relato, todo aquello supuestamente aterrador da paso a una parte en la que encontramos al verdadero protagonista: el lector de la época que se enfrenta a ese mundo futurista en el que se sumerge pero no entiende ni se adapta.

Me parece que el libro ha perdido actualidad en el sentido de que creo que pierde su efecto moralizante de la individualidad y los valores de la época frente a la tecnología y las nuevas buenas maneras. Nuestra sociedad de hoy en día tal vez se parezca más a esa utopía en la que el autor intenta hacernos ver que no debemos caer, y por eso no la sentimos tan lejana y aterradora.

No puedo dejar de comentar que para el autor, conservador donde los haya, seguro votante de la derecha, intenta asociar esa nueva sociedad deshumanizada (no como sinónimo de robotizada, pero deshumanizada igualmente, léase el libro para entender esto) con teorías comunistas de cercenamiento de la voluntad individual.
Personalmente, creo que nuestra sociedad actual se parece más a ese mundo feliz precisamente por el otro lado, por el lado del consumismo exacerbado (si se rompe un vestido, compra otro, no lo remiendes) y del condicionamiento de las opiniones de la gente (no hace falta ser famoso por hacer algo importante, puedes serlo por follarte a otro famoso; la cultura está bien si se paga; si no sabes qué beber, pide cocaloca; no pienses, vete al cine y consume; si alguien mea fuera del tiesto, es alguien raro a quien evitar; hay una guerra contra quien no conoces, pero al que sabes que debes odiar...).

Una vez más, me da la sensación de que ese paraíso antiliberal que pretenden evitar tiene elementos de base claramente actuales como el condicionamiento por la publicidad y demás, cuyo verdadero paraíso hoy en día es el adalid del liberalismo (USA (y tira)).

Por otro lado, está la libertad sexual. En los años 30 (el libro fue escrito en el 32), tal vez una mujer liberada que asume el control de su propia sexualidad era una fulana, ramera, golfa, putón, descarada, etc... a evitar como la peste, pero hoy en día no es tan raro que dos personas tengan sexo ocasional y consentido con más de una pareja. Entendiendo como pareja la acepción más práctica y menos romántica (como una pareja de prácticas de laboratorio o de un partido de tenis a dobles).
Supongo que los 70 echaron por tierra toda esa parte del libro que, aún así, se entiende y se asume, pero un poco con calzador.

En fin, que el libro me ha gustado, sobre todo el inicio, y me ha defraudado el final, precisamente por una de esas cosas que corregir de las que se habla en el prólogo.

Me mola más Matrix, vaya...

Para los que lo quieran, en pdf, aquí, a ver si dura...