Pedaleando, pedaleando

Siempre he pensado que el ciclismo es uno de los deportes más sucios que existen. No porque los ciclistas aprovechen cualquier rincón sin cámaras para hacer sus necesidades en la vía pública, no porque se den de codazos en los sprints, ni siquiera porque algunos vomiten todo lo comido sin bajarse de la bici.

Lo he pensado porque siempre me ha dado la sensación de que hay uno, y sólo uno, cada año que es el que más corre y lo gana casi todo. Creo que ya lo he comentado en algún post, pero me repito si hace falta: en ciclismo no gana el que mejor pedalea, sino que el que mejor se dopa.

Cada año, hay uno, y sólo uno, que se dopa mucho mejor que los demás y así consigue ganar el Tour, la carrera por etapas más importante del mundo. Y lo hace sufriendo impensables puertos y días tranquilos de etapas llanas en las que se corre a una media de 50Km/h.

Y al día siguiente, otra más pa´l cuerpo.

Ahora, que acaba de comenzar el Tour con permiso de un mundial donde ya no está Brasil, se ha destapado una trama por la que una infinidad de corredores de primer nivel estarían implicados en la mayor trampa de la historia del deporte. Entre ellos, los llamados a ser ese que gana de calle en el Tour de este año: Basso y Ulrich.

Un tal Eufemiano Fuentes, médico él, y bastante espabilao, según se ve, porque la friolera de 56 corredores estaban en sus manos para ver quien era el que mejor se podía dopar. Bueno, presuntamente, claro.

Tiene pelotas la cosa. No sé cuántos corredores van al Tour, creo que puede que unos 300, de los cuales, sólo unos 10 pueden tener opciones de hacer algo, ya que el resto son gregarios que trabajan para el líder del equipo. Así pues, tenemos que esos 10, y otros 40 más, por si acaso se necesita que alguien trabaje mucho, pero mucho mucho para el líder también dopado, van hasta las cejas de sustancias prohibidas.

Las consecuencias de la llamada Operación Puerto ha llegado a buen ídem y ya ha puesto en la picota al médico y a uno de los nombres ilustres del ciclismo español: Manolo Sainz.

El director de equipo por excelencia se ha visto inmerso en este feo asunto, aunque, claro, por ahora sólo presuntamente.

Junto con él, esos 56 ciclistas, de los cuales, los más importantes han sido retirados cautelarmente del Tour, dejando esta edición un poco descabezada.

Parece que al fin España hace algo bien a nivel internacional y desde Francia, sorprendentemente, parecen haber recibido positivamente la noticia. Ya digo que no han dejado correr a los que, previsiblemente, iban a dar espectáculo en la carrera. Hasta un equipo entero ha sido retirado al haberse visto implicados la mayoría de corredores del mismo.

Ahora parece que las miras van más allá y se empieza a mirar de reojo al fútbol, donde por ahora no ha habido tanto lío de dopaje.

En cualquier caso, todo este asunto no hace sino confirmarme lo que siempre he sospechado. No sé hasta qué punto se debiera entrar a erradicar el dopaje en el ciclismo o, directamente, legalizar el dopaje en aras del espectáculo. Si no se dopara nadie, probablemente tardarían más en recorrer lo mismo, y puede que nadie tuviera fuerzas para pegar un demarraje mortal en mitad de las rampas del Galibier... con lo que se pierde espectacularidad. Personalmente no me gusta nada el ciclismo, al menos verlo (spinnig rules!), de modo que hablo como profano, pero tal vez sea hora de admitir que este deporte necesita del dopaje, legal y a las claras, para ser competitivo en la tele como espectáculo.

Eso o nos seguimos todos autoengañando pensando que Indurain ganó 5 y Armstrong ganó 6 sin más que una pequeña ayuda de sus amigos...

Otra reflexión... ¿no les debieran retirar todos los puntos al ir por la calzada más puestos que Chicho Terremoto en una convención de bragas blancas?

2 comentarios:

desperategirl dijo...

Gracias Gorka por escribir de ciclismo, porque me ofreces una ocasión inmejorable para discrepar contigo (me encanta).

Practicar, practico poco deporte, pero ver veo bastante y te digo que no hay mejor espectáculo deportivo que una etapa de montaña del tour de Francia. Además se tiende a simplificar las cosas, y ahora parece que para ser ciclista basta con meterse unos buenos chutes y tener una bicicleta. Pues no para ganar un Tour hay que ser extremadamente inteligente. En pocos deportes influye tanto la estrategia como en el ciclismo.

En cuanto a la persecución del dopaje, me parece perfecto, aunque creo que deben cuestionarse las prácticas médicas en otros deportes que dan bastante más dinero como el fútbol y el tenis.

Gorka dijo...

Hola,

ciertamente, por supuesto que no basta con un chute y una bici, pero tampoco con ser un gran deportista.

Está claro, y para mí es más que evidente que en ciclismo gana el que mejor chute tiene (como en la F1, pero esa es otra historia...).

Y lo de la inteligencia, me parece muy muy relativo. Tal vez habla la ignorancia cuando digo que la inteligencia llega hasta donde te lleven las piernas (o el chute). Es decir, puede estar muy claro que es necesario atacar en determinado momento o seguir a un ciclista en especial, pero si las piernas no tiran, la inteligencia te vale para bastante poco.

Tal vez debieras enseñarnos a ver esa "estrategia", porque yo solo veo que uno tira como un cabrón cuesta arriba y el resto no puede seguirle...

Y en cuanto al fútbol y el tenis, estoy contigo en que se debiera investigar mucho más (pero te aseguro que el ciclismo es donde más hay, fijo).

Ah! y en la NBA, claro, donde se juegan 3, 4 y hasta 5 partidos semanales...

Un saludo y sigue discrepando.