De boda en boda...

... ¿y boda porque me toca?

El sábado estuve en una boda de una amiga de mi novia. No fue una boda al uso, dada la diferente condición de religiosidad de los implicados, de modo que en lugar de una misa, se dio un speech acerca de las bondades del amor y de la pareja.

El cura en cuestión está cuestionado en el pueblo, creo yo que por rojo, pero esa es otra cuestión.

Cuestionando, cuestionando, se dijeron cosas muy interesantes y muy humanas, nada divinas; cosas que, por esa razón, me gustaron mucho.


Técnicas avanzadas de resolución de conflictos en la pareja.

- Cierra el puño con el pulgar entre los dedos, agarrando el pulgar con el resto de los dedos - nos dijo - El pulgar es la paz (supongo que la paz no sólo en la pareja, sino en cualquier clase de conflicto).

- ¿Cómo sacaríais la paz sin usar la otra mano?

Algunos pensamos en abrir los dedos, deslizar hacia afuera el pulgar con el resto de dedos igual, en fin varias opciones... incluso la de pedirle al de al lado que te abriera la mano... el pensamiento lateral aplicado en una iglesia, toda una sorpresa.

- Pues no, eso es abrir la mano, no sacar la paz.

Bueno, tú dirás...

- Para obtener la paz en la pareja (sacar el pulgar), primero hay que tener la verdad - y extendió el meñique - En la biblia se dice que sólo la verdad os hará libres - y extendió el anular.

- Probad a tener la libertad sin la verdad - todos lo intentaron, algunos lo conseguimos, pero bueno, cogimos la idea... - no se puede, ¿verdad?

- Así que ya veis, hace falta la verdad para ser libres, ¿libres para qué?, para ser justos - y extendió el corazón (el dedo) - Porque claro, podréis ver que es posible ser justos sin ser libres ni disponer de la verdad. Pero la justicia sin libertad ni verdad (sólo extendido el dedo corazón, en señal de vete a tomar por...) sólo vale para metérsela a alguien en el ojo. No habrá paz (que sigue bajo el resto de los dedos).

- Y para finalizar, para que haya paz, además de la verdad, libertad y justicia, es necesario el perdón.

No comentó que se puede tener el perdón sin nada más, y que el índice acusador quedará rencoroso apuntando siempre al perdonado como una deuda pendiente, pero esto lo añado yo.

La conclusión final es que para que haya paz, hacen falta la verdad, la libertad, la justicia y el perdón. A partes iguales y a fuego lento, muy bonito.


Al margen de esto, la boda estuvo bien. Buena compañía, mejor comida, más bebida y un poco de bailongo y cachondeo...


... nos dieron el ramo :S