Conflictos

A cuenta del post de ayer, me he interesado mucho por Cachemira, esa región entre China, Pakistán e India tan espectacular como problemática.

Dicen que es uno de los paraísos del mundo, un valle fértil justo debajo del Himalaya, todo un lujazo para hacer apartamentos y dúplex, lástima que no tenga costa, que si no...

Y a pesar de ello, o puede que precisamente por ello, hay hostias por ese trozo de tierra. India y Pakistán se las reparten equitativamente, como buenos vecinos, y China en menor medida.

Resulta que cada país controla una parte del territorio, y no acepta el control de los otros dos, definiendo cada uno a sus vecinos como ocupantes ilegales de esas tierras. Cada uno se legitima a sí mismo para hacerse con la zona y deslegitima al resto mantiendo un estado de guerra que seguro no ayuda a la población.

Lo que tiene guasa, creo yo, es que en este estado de enquistamiento ni siquiera admiten aquello de jugamos todos o rompemos la baraja, porque en este caso la ruptura de la baraja viene por la solución de hacer que Cachemira, como territorio para nadie, sea independiente de todos.

Que esta posibilidad es inviable parece ser lo único en lo que se ponen de acuerdo India y Pakistán. Tiene narices la cosa, aunque al menos es coherente con que se quiere para uno y no porque no lo tenga el otro. De este modo, la partida se sigue jugando.

El atentado en Bombay se cree que fue perpetrado por alguna milicia procachemirapakistaní. Supongo que porque lo más sencillo es pensar en el enemigo cercano, y lo sencillo tiende a ser la realidad. Quién sabe...


Además, llamando a un par de puertas de google, he encontrado este link, en el que se investiga la posibilidad de que el más famoso Jesús de la historia, el nazareno, terminase su días no en la cruz como se cree, sino, precisamente, en Cachemira, a donde se exilió tras recuperarse y cumplir el largo viaje hacia el este.

Según se ve, existe una tumba de él, otra de María un poco antes de llegar, donde murió, y otra de Moisés. Deben de existir topónimos y demás jerga que ha perdurado a través de los años y se cree que tuvieron su origen en un posible Jesús exiliado en la zona.

Supongo que no todos se lo creen, porque si lo hicieran, seguro que se solucionaba el problema palestino-isaerlí, añadiendo un nuevo invitado al baile; a la sazón, Israel.

¿Os imagináis que los judíos ya no fueran quienes mataron a Jesús y que recogieran todos sus bártulos de Palestina y se fueran a Cachemira, exigiendo el cese de las hostilidades y creando allí el nuevo estado de Israel?

Madre, madre, qué peligro...