Bomba de ETA

Es inevitable. Ayer (y hoy) la gran noticia viene en forma de inusual bomba por parte de la organización terrorista ETA. Inusual porque la bomba, esta vez, no ha matado a nadie (tal vez algún infarto a corazones débiles, pero poco más), sino que ha venido en forma de bomba informativa: ETA declara un alto el fuego permanente.

Esto, que tampoco voy a entrar a valorar, que ya lo han hecho muchos otros y no voy a decir nada nuevo, para mí es un motivo de esperanza de resolución de un conflicto que lleva demasiado tiempo haciendo sangrar demasiadas heridas.

Además, como nacido en uno de los pueblos más cercanos a la causa, me alegra pensar que no voy a tener más compañeros de pupitre en la cárcel por la aplicación directa de la ley antiterrorista.

Si bien estoy de acuerdo con las voces que piden calma, templanza, prudencia, también lo estoy con quienes ven en este acto un paso primero para caminar un camino que en otros casos también se empezaron así (léase el IRA).


El martes echaron de nuevo Matrix, y una frase de la peli me viene al pelo: existe una diferencia entre conocer el camino y andar el camino. Ahora es como si ya viésemos el camino y sólo tuviéramos que andarlo.

Coincido con ZP en que el camino será duro y complejo, pero no sólo desde un lado.

Quiero decir, desde el punto de vista de "los buenos", el PP pone a las víctimas de ETA por encima de todo (tal vez porque es lo único con lo que puede hacer oposición) y es relativamente fácil entender que se las tiene que tener en cuenta. Pero no lo es tanto entender, o al menos darse cuenta, de que ETA, por su lado, tiene una masa social a la que convencer de que el fin de la violencia puede ser un paso hacia la normalidad política. Más que nada para que no haya escisiones como la que produjo ETA(M) y ETA(PM) en su día y cuando unos se retiran, otros siguen adelante.

Y a las víctimas, no sólo a las del lado de "los buenos", les diría (igual que algunos promueven), que es tiempo de saber perdonar, de saber mirar hacia adelante y ver que la putada que te ha tocado vivir no le va a pasar a otros por culpa de un enquistamiento en las negociaciones. Y esto no implica pagar un precio, implica negociación, ser capaz de renunciar a algo por cada una de las partes.

Y, pese a que muchos están en contra de reconocerlo, en este asunto hay, al menos, dos partes implicadas.

Por el bien de todos, espero que los pasos sean cortos, pequeños, pero significativos, que avancemos por el camino de la paz como una geisha que camina a un buen ritmo de pasos cortísimos.

Espero, también, que nadie ponga trabas a la geisha, tanto en forma de crispación, como en forma de afán de un protagonismo que no se tiene. De la A (de Acebes) a la Z (de Zaplana) es hora de buscar soluciones entre todos, para que todos dejemos atrás este episodio de nuestra historia más reciente.

Y a ver si dentro de un año, si este blog y el camino a seguir siguen aquí, lo podemos celebrar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿qué son las víctimas del "otro lado"? yo creo que son asesinos, ni más ni menos.

Gorka dijo...

No pretendo ser abogado del diablo, pero...

Dispersión?

Presos?

Torturas?

Ved La piel contra la Piedra y, mirándole a los ojos, decidle a la chica que cuenta su experiencia con la tortura policial que miente.

Y no sólo eso, sino familias rotas por la juventud insensata de un hijo etarra que no sabe donde se mete, odio hasta la médula mamado desde la cuna, sensación de no poder llevar a cabo un proyecto independentista porque no se puede hablar de ello siquiera...

víctima no sólo son los muertos, aunque son los que más pierden, sin duda.

Gracias por el comentario.

Javi dijo...

gorka, si estas por ahi escribeme un mail