Aprender de los errores

Una de las pocas películas que me han gustado de Ben Affleck ha sido Paycheck (la otra, El indomable Will Hunting).
En ella, un experto en ingeniería inversa se involucra en un proyecto para realizar una máquina revolucionaria que, una vez acabada, no puede recordar qué es porque se supone que para que no pueda realizar el mismo trabajo en otra empresa, le lavan el cerebro de toda la información que tiene sobre el proyecto.

No voy a contar más, por si se la destripo a alguien (sí, hay qué destripar, porque al final el tío acaba recordando en qué trabajó y qué hacía, etc), pero diré que de ella, una de las lecciones que se pretende sacar es que todo lo que se adivina que puede pasar y se intenta evitar de manera preventiva, hace que, de hecho, así ocurra inevitablemente.

Algo así debe de estar pasando en Irak, donde, a pesar de que se nos ha tratado de vender que la democracia iba a curar todos los males de los pobrecitos iraquíes, oprimidos por el diablo Sadam, tan bien no les debe ir cuando se repite ahora un enjambre de nuevos ataques preventivos del ejército americano.

Para mí esto es otra clara muestra de que la guerra civil en Irak es inevitable. En cuanto las tropas americanas se piren (al final tendrán que hacerlo, o declararlo estado número 51 de la unión, como protectorado americano, como en una partida del Civilization...), las hostias van a correr a base de bien entre las gentes de ídem.

Ya veremos a donde nos llevan estos nuevos ataques preventivos, pero visto a donde nos han traído los ataques preventivos anteriores, las perspectivas no pueden ser nada buenas.

De hecho, seguramente lo sean muy malas, porque los buenos de esta película son los chiítas, quienes, fíjate, son los malos en la tercera parte de la trilogía, Irán (parte 1 Afganistán, parte 2 Irak, parte 3 Irán).

Y los malos, los suníes, tienen el apoyo que Jordania, también suní, y aliado de los USA en la zona.


Es decir, un nudo en cada cuerda de la que puedes tirar que hace que no puedas usarla sin recibir algo en contra; me recuerda a aquello de... Uf! Vaya lío! Los amigos de mis amigos son mis amigos....

¿Todo esto no lo previeron, no lo tuvieron en cuenta, no se autoprevinieron contra sí mismos?

Ahora la cosa parece tan empantanada que no se le ve solución, al menos a corto o medio plazo. Y a la larga, la solución (si se puede llamar así...) es volver al estado previo a la guerra y dejar a esa parte del mundo en paz y que resuelvan sus conflictos entre ellos. Y si quieren ayuda, que la pidan y se la daremos, nunca imponerla como se ha tratado de hacer ahora.

En fin, veremos cómo evolucionan las cosas.