Más allá de Neptuno

Hay ocasiones en las que uno no sabe demasiado bien si tirar por un lado o por otro. Hoy es uno de esos días en los que no me encuentro ni demasiado gris ni demasiado rojo, así que no sé si tirar por la mala o por la buena noticia.

Lo que tienen en común es que nos lleva a todos más allá de nuestros límites.

En este instante gana la parte contratante de la primera parte, así que vamos primero con la buena, que hoy es viernes y no es plan de acabar la semana con una buena noticia.

Al fin, y tras varios retrasos que hacían temer lo peor, se ha enviado una nave a Plutón. Tardará 9 años en llegar (mira, como en el Civilization en llegar a Alpha Centauri!!!) y nos ayudará a determinar si es un planeta muy pequeño o un asteroide muy grande. Recientemente se ha debatido sobre el tema, porque no está nada claro, y como hay gente que no puede dormir por la noche pensando en ello, pues nada, al ataque. Al menos esto se podrá comprobar y definir... no como en el sexo de los ángeles, cuya determinación aún sigue en boga. Supongo que mientras llega hará alguna cosa más, como mediciones de planetas, asteroides y astros en general que se encuentre de camino, porque si no, parece un poco inútil, y lo digo del lado de la Ciencia, el gasto sólo para saber si hemos estado metiendo la pata al llamarlo planeta.

Espero que si al final se define como asteroide no salga algún plutoniano diciendo que en su Estatuto pone que se define como planeta y que no acepta que se le llame asteroide así desde el estado central, jejejejeje, aunque haya quien lo sienta como planeta


Y, poniéndonos un poco más serios, una niña de 11 años se está recuperando del coma en el que aún se encuentra.

Esto, así sin más, puede ser impactante, pero es que es sólo el principio.

La niña entró en coma a raíz de un batazo (sí, sí, con un BATE) que le propinó su padrastro en una paliza monumental.

Tras hacerse cargo de su custodia, el estado decidió aplicar la eutanasia para dejarla descansar en paz. Se supone que en unos días iba a morir de inanición al desconectarla de los tubos que la alimentaban.

Pero no ha sido así.

Al parecer ha recuperado la actividad cerebral y han decidido intentar recuperarla.

Si hay algo por ahí que intercede por nosotros como un administrador de sistemas controla los procesos de un sistema, ha debido recuperar ese proceso en estado zombie para que siga circulando por este Matrix que vivimos cada día.

La situación me parece demasiado triste como para digerirla en soledad, así que la planto por aquí. Imagina una niña cuyos padres murieron, adoptada por el padrastro (marido de la tía carnal de la niña, según creo) que le ha llevado a esta situación.

Algunos dirán que es una muestra de cómo la eutanasia no es la solución, y que mientras hay vida hay esperanza. Yo sólo digo que aunque se trate de un pequeño milagro en el país más poderoso de la tierra (si la niña es de Ruanda en lugar de los USA, no hay eutanasia que aplicar), su situación está lejos de arreglarse.

Imaginemos que se recupera, digamos para cuando tenga los 15...

...¿y ahora qué?