Migrando voy

Después de constatar que el atropello que relataba ayer no fue tal, que la niña está dada de alta del hospital, que el conductor, de 64 años, casi ni tocó a la niña y que le mataron a balazos, hoy seguimos con las buenas noticias comentando algo de lo que no me había puesto a pensar, a pesar de que (o precisamente, porque) lo he visto muchas veces en las películas.

Se trata una vez más del fenómeno migratorio, pero esta vez no desde la perspectiva de este país que recibe avalanchas de pateras desesperadas por un trabajo que aquí se repudia, sino desde la perspectiva de otro país, el más poderoso del mundo, en el que nuestro estrecho es allí la mar de ancho.

Se trata, claro de la frontera entre los USA y México, más de mil kilómetros de línea imaginaria que separa los destinos de la gente en función de si naces por encima o por debajo.

Pasos ilegales se han visto en las películas tan dispares como Men in Black o Gool!, donde diferentes personajes cruzan la frontera para tratar de tener un futuro mejor.

En internet rulaba un video en el que un americano temeroso de dios se acercaba a un grupo de inmigrantes latinos en un supermercado. El grupo esperaba en una esquina a que alguien se acercara a requerir sus servicios. El individuo en cuestión les decía que necesitaba a todos para una obra en casa y se los llevaba.

Durante el camino despotricaba contra todos esos inmigrantes que llevaba, en una furgoneta típica con cajón descapotado detrás y se reía con lo que les esperaba.

La gracia era que les llevó a la sede de inmigración del estado de California, desde donde se supone que les pueden extraditar o algo así, porque todos salieron cingando. Mientras todos corrían, el americano se descojonaba falsamente, como queriendo reírse más de lo que en realidad se ríe.

En fin...

Supongo que estas cosas ocurren en ese país, ya que aquí hacemos cosas parecidas, y no me extrañará que lleguemos a esos extremos. Lo raro es que lo de Francia no haya pasado en los USA, será que allí, en cuanto uno consigue trabajo y paga sus impuestos, se convierte en ciudadano del imperio y pasa a formar parte de él...

La noticia que quería comentar viene a cuento de que el amigo Push, ese que habla castellano como Ansar catalán (en la intimidad) quiere criminalizar a los inmigrantes ilegales (a lo mejor la idea se la dio Ansar), es decir, a la cárcel por cruzar una línea imaginaria.

Esto me parece una barbaridad aquí y en donde sea, así que esperemos que toda Sudamérica se una (como lo está haciendo) y que, como siempre, los USA no se pase las demandas del resto por el arco del triunfo.

Una liada, vamos.