Mi mujer me pega lo normal

Ayer vimos la nueva peli de Will Smith, En busca de la felicidad. El bueno de Will ha dejado atrás al Príncipe de Bell-Air para tratar de convertirse en un actor en condiciones. Si ya con Ali hizo un gran trabajo, esta vez, haciendo un papel basado en una historia real, lo ha clavado.

No sé si para llevarse el óscar o no, no he visto las otras opciones, pero desde luego es un papel que, independientemente del actor, es para óscar.

La historia, allá por los inicios de los ochenta, nos muestra todo lo que un padre puede llegar a hacer por su hijo. Con actos más allá de lo que se puede llegar a pensar, al más puro estilo La Vida es Bella, y con la confianza propia de quien se sabe dejado de la mano Hank y no espera ayuda de nadie para salir adelante, trata de superar las dificultades que se le van poniendo por delante (que no son pocas).

El bueno de Will se queda sólo con su hijo cuando su mujer le abandona para irse a Nueva York (la trama ocurre en San Francisco) y desde el primer momento elige quedarse con su hijo de 5 años por encima de todo.

Un padre un tanto atípico en los ochenta, cuando las casas de acogida sólo admiten a madres con hijos y le presentan la posibilidad de quedarse el niño, pero no él... (de igual modo que en Jack y Sarah el protagonista tiene que romper las normas para poder cambiarle los pañales a su hija en el servicio de señoras porque no hay soporte para bebés en el de caballeros...), como origen de esa generación de padres que quiere estar en el parto, cambiar pañales y hacer raíces cuadradas con sus hijos, es un gran canto al esfuerzo de una persona por su churumbel.

Hoy, tal vez no sea tan raro que haya padres solteros, pero eso no quita para que siga habiendo sexismo en temas en los que la sociedad se muestra tan sensible como la violencia doméstica.

Leo que en el año 2006 hubo 10.801 denuncias de maltrato impuestas por hombres contra sus parejas. Eso implica que 4 al día superaron el qué dirán y su condición de supuesto sexo fuerte para denunciar unos hechos que siempre he pensado que no son propios del hombre.

Como nunca me cansaré de repetir, al igual que lo muestran claramente en Acoso, el acoso, la violencia, implican poder, no importa que históricamente el hombre haya tenido ese poder, ahora las cosas han cambiado (para bien en muchas cosas, claro) y la igualdad entre sexos trae también este lado oscuro de mujeres acosadoras/maltratadoras.

Puede que desde un punto de vista de gallito de playa se pueda pensar en algo como ... pues te la tiras y ya está, con lo buena que está... o ... si se le ocurre levantarte la mano le revientas la cara de una bofetada..., pero eso no se cumple en la realidad de estos casos; aunque sí que afectan para que, más si cabe que las mujeres, los hombres se repriman a la hora de denunciar este tipo de actos.

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... ¿y si es ella la que pega? ...


La igualdad entre sexos me parece tremendamente positiva, pero no es puede hacer distinción de sexos a la hora de aplicarla (entended la contradicción de ser sexista a la hora de aplicar una norma antisexista...). De igual modo que un hombre puede tratar de imponer su voluntad a base de vejaciones y palizas, todo el mundo conoce al tópico calzonazos que se rinde a los designios de su mujer más allá de su voluntad.

Pero se acepta, igual que se acepta a la mujer sargento que le lleva así (dedo índice arriba, por favor, gracias).

Y no debería ser así. Si condenamos a los maltratadores (hombres) y se pretende una sociedad justa, no puede dejarse de lado a quienes pueden sufrir ese maltrato por parte de una mujer.

Si existen ayudas para madres solteras, mujeres maltratadas, etc, lo mismo debería haber para padres solteros u hombres maltratados. Porque haberlos, haylos, y se merecen el mismo respeto y consideración (si no más por culpa precisamente de ese machismo con el que se quiere terminar y que comentaba antes), que las mujeres que son víctimas de este tipo de delitos.

Porque una mujer puede acosar/violar a un hombre, porque una mujer puede pegar a un hombre, porque una mujer puede dominar la voluntad de un hombre...

...y ese hombre no deja de ser hombre por denunciarlo.

2 comentarios:

El Tío Rubo dijo...

¿Tu futura esposa es vasca? Es que mi novia es extremeña y estas si que dan miedo. Como las cabrees... mano dura que tienen :P

Ahora en serio, coincido en eso de que no debe haber discriminación positiva en el caso de los maltratos.
Muchas veces, al ver en la tele la noticia de algún hombre apuñalado por su esposa se oyen comentarios en plan "algo habrá hecho", pero es que hay mujeres que son auténticas depredadoras, gente con problemas mentales al igual que los hombres maltratadores. Cosas como esa no entienden de sexos.

Y a ver si voy a ver la peli, que tiene buena pinta. Saludos!

Gorka dijo...

Hola,

sí, lo es, de ascendencia variada, como yo mismo :D

Coincido con tu coincidencia, jeje

Salu2!