Uno que llega...

Si alguien lee esto y tiene la imperiosa necesidad de gritarlo al aire, plis, esperad a que se haga oficial, ok? Gracias...

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... y uno que se va.

Las postdatas de los últimos posts han seguido su camino hasta hacer que uno se plantee un cambio en su vida y, tras pensarlo con la almohada y comentarlo con la gente que tiene uno alrededor (y piensan por el bien de uno), me tiro a la piscina: cambio de trabajo.


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Supongo que estas cosas llegan así, sin avisar, y casi cuando ni te las planteas, pero si ocurren, es como lo típico que se dice del tren que pasa a tu lado y espera que tomes una decisión: ¿subes?

Normalmente me ha costado bastante enfrentarme a los cambios, creo que es el miedo innato a lo desconocido que tenemos por naturaleza en lo más profundo de nuestro cerebro. Pero como dijo Doc Brown cuando Marty McFly le preguntó:

- ¿Qué hay de lo que decías de jorobar los acontecimientos futuros, la continuidad espacio-tiempo?

- Pues, pensé... ¡qué demonios!

Y así me lo voy a tomar, porque todo pinta bastante bien y las mejoras en todos los sentidos parecen evidentes.

A pesar de todo, nunca sé si estoy tomando la decisión más acertada (como con la elección de la casa, la hipoteca, el color de los gallumbos, si la camisa pega con el pantalón...), pero creo que esa es una pregunta que sólo el tiempo se encargará de responder.

Además, quiero hacer mía esa idea de arrepiéntete de lo que has hecho, no de lo que has dejado de hacer. La pondré al lado de no decidir es decidir que no, que ya la tenía por aquí hace un tiempo.

Es obvio que al principio tendré que tantear las posibilidades de seguir actualizando este blog cada día como llevo haciendo desde hace como unos 200 posts, de modo que a lo peor dentro de dos o tres semanas tengo un parón forzoso y forzado por la situación.

Es lo que tiene no tener internet en casa... bueno, ni casa... por ahora...

Por otro lado, comentar que quien una vez se fue y se ganó un post por su incordio diario, ahora ha vuelto a donde estoy ahora (pero con otra empresa), de modo que lo que podría haberse convertido en un gran reencuentro digno de programas de Isabel Gemio y una visita menos al día, va a acabar siendo un lapso de tiempo interesante de relax (como que me voy a matar ahora a currar dos semanitas, ¡ja!) y un aumento de visitas de todos los que entran desde esta red actual...

En fin, que sea para bien... ya os lo iré contando... o no...