Discuss vs. Argue

Me gusta discutir - parece el anuncio aquel de coches... ¿te gusta discutir?

Es una pena que en castellano no exista una diferenciación como la que se plantea en el título. Básicamente, ambos términos se refieren al hecho traducible como discutir.

Claro que no es lo mismo discutir como se hace en A tu lerdo o Salsa Morsa que como se hace en el programa Redes...

Supongo que ya empezáis a ver por donde va el asunto, ¿no? Eso es, una cosa es discutir a berrido limpio y sin respeto ni vergüenza y otra es intercambiar ideas para un mutuo crecimiento cultural.

Este país parece que gusta mucho de argue, que no discuss.

Como buen aspirante a aplicador del método científico tiendo a tratar de pensar en razonamientos irrevatibles que me lleven a no dudar de su resultado; como una demostración matemática. El seno de un ángulo elevado al cuadrado más el coseno de ese ángulo elevado al cuadrado suman uno. Eso es una cuestión irrefutable. Eso es una verdad, puede que parcial, puede que no demasiado útil (joder que no), pero una muestra de sabiduría verdadera.

En todos los ámbitos de la vida trato de tener pensamientos así de claros.

Entiendo que sabéis a lo que me refiero. Puede que canse a más de uno con mi actitud crítica a la hora de discutir, pero me gusta, disfruto con ello. Para mí es una de las mejores cosas que existen. Creo que lo mejor que se puede ensañar es a discutir sanamente. No se trata de tirarse los trastos a la cabeza, sino de ser capaz de exponer los pensamientos y opiniones de uno de manera que la otra persona pueda comprenderlos, seguirlos y enriquecerlos. Y no importa quien lanza la tesis, lo importante es argumentar las cosas y tratar de esclarecer la veracidad de la tesis más allá del "tú tienes razón" o "yo la tengo".

En general defino que alguien tiene razón cuando lo que dice puede demostrarse de manera clara como las matemáticas, sin fisuras. Entonces asumiré esa verdad como tal. Entre esos alguien me incluyo a mi mismo, claro. Por eso siempre estoy abierto a entablar una conversación en la que el objetivo final real no sea saber si uno u otro tiene razón (al uso), sino llegar a obtener una verdad... y prefiero no tener razón, prefiero que me iluminen con datos y razonamientos que ni siquiera hubiera imaginado de otro modo. Alguien que cree tener la razón cuando habla está perdiendo la oportunidad de aprender de su interlocutor.

Es habitual que me posicione en ideas antagónicas a las de mi interlocutor, en un intento que podría catalogarse de toca-pelotas, pero nada más lejos. Esas posiciones no tienen por qué ser las mías (de hecho muchas veces suelen serlo), sino que lo que busco es saber si la idea discutida es verdad o no. En caso de serlo y no ser mía, la asumo y aprendo. Pero en todo caso se aprende: descartar una tésis por falsa es tan valioso como asumirla por verdadera.

Ocurre muchas veces que aún comentando una tesis que considero válida (tengo opiniones y pensamientos que no sé si son verdad, pero son las que mejor me parece que van; por eso os necesito, a ver si me comentáis), el razonamiento no lo es. Si comprendes que un razonamiento no es bueno, eso no significa que al tesis no lo sea (puede que por otro razonamiento bueno lo sea), pero esto es algo que normalmente no se acepta. No sé por qué, pero cuando a alguien le rebaten un argumento tiende a pensar que su tesis es falsa y, no sumiendo la posibilidad de estar equivocado, persevera en el mismo por caminos que tarde o temprano acaban cayendo por su propio peso (no se puede llegar a algo razonable partiendo de algo que no lo es). Y aquí es donde suelen empezar los problemas, las tiranteces y los porque sí.

En estos casos es mucho mejor asumir la verdad revelada, a saber: un argumento que considerábamos correcto ha caído. Es bueno no perseverar en el error. La discusión ha tenido como fruto el descubrimiento de que estábamos equivocados, asumémoslo y sigamos adelante. De sabios es rectificar...

También ocurre a veces que coincido plenamente con lo que se dice y no se me ocurre por donde atacar la tesis, de modo que no me queda otra opción que el asentimiento y el aburrimiento... porque hablar con quien comparte todo lo que dices y compartes todo lo que dice es ante todo aburrido. Es mejor pasar a otro tema o a otra persona.

Considero una buena discusión como algo básico en el desarrollo de las propias ideas, lo pondría como parte obligatoria de todas las asignaturas en los colegios. Si en lugar de decirle a un/a niño/a (vaya con lo políticamente correcto...) que no debe hacer algo (o sí), discutimos con el/ella las razones por las que debe hacerlo, seguramente aprenderá mucho más de ello que si se lo imponemos sin más.


Y, por último, un par cita de las buenas, que es importante no olvidar:

Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores

El sabio no es el hombre que da respuestas verdaderas; es el que plantea las verdaderas preguntas


A ver quién me dice de quién son, otro minipunto en juego.