El bodorrio I

Para comenzar con los posts dedicados a estas tres semanas que he pasado alejado del mundo, o más dentro de él que nunca, según se mire, es inevitable hablar en primer lugar del día en el que comenzó todo: el ocho del nueve del siete.

Ese día, me casé, a las 12:00 horas y con fuerte levante.

Tengo que decir que ese amigo del alma más hermano que otra cosa, pasó mis últimas horas de soltero conmigo. Y vaya cómo las pasamos... porque... alguien puede decir que un par de horas antes de casarse estaba, con dos cojones, echándose una partida a un viejo juego de basket de la play...

No tuvo que ver, pero luego me acordé por cierto asunto de este hecho...

La partida fue tras levantarme, ducharme, ir a la peluquería a adecentarme un poco más de lo habitual y vestirme. El traje tendría para mil palabras, de modo que tal vez otro día ponga una imagen (no me llevé la cámara a mi propia boda, claro... alguna hay, pero prefiero esperar a las buenas).

Al final, con partida y todo, llegamos con el cura (aka pater) a la iglesia casi una hora antes del evento, sobrados, vaya... la primera boda, según el del vídeo, que el novio llega antes que todos los demás... aquí ya empezaba a ser atípica...

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La iglesia protagonista


Llegar tan pronto me valió para recibir a la familia y amigos que no venían en el autobús, de modo que bien... también me valió para, con menos de media hora de tiempo, irme con mi padre a sacarnos una foto en el cartel de llegada al municipio donde tuvo lugar el enlace, GARAY, por aquello del apellido. Sangre fría con poco tiempo que perder.

Con el cura preparado, y el autobús soltando invitados, ya me iba preparando para ver si el coche del padrino me traía a mi mujer. Cuando atisbé en la lejanía que se acercaba, salí escopetado hacia el altar, porque así lo queríamos. La gente gritaba que la esperara fuera, pero de eso nada.

Mientras ponía la música de Enya en el viejo tocata de la iglesia, ella entró, radiante de esplendor, del brazo del padrino. Fue justo entonces cuando recordé que había olvidado algo... el prendido de la solapa... que compartía con el padrino...

Pero no importaba, el traje realmente no necesita de florituras para quedar bien, de modo que este pequeño detalle queda relegado a un bonito adorno que ahora tenemos en casa.

La ceremonia fue muy chula, sin florituras del cura y muy humana, sin que dios tuviera que aparecer más de la cuenta... media hora muy amena.

Durante los votos, no pude evitar, cuando hube terminado mi parte, tomar aire y hacer una referencia improvisada a ese hermoso cuento de las pasiones y virtudes... si el amor es ciego y la locura son sus ojos, quiero la locura de una vida contigo... ella lloró, y dijo su parte.

Con los anillos puestos, firma y todos para fuera. Olvidamos poner a Enya en la salida, pero dio igual.

Esperando la nube de arroz que acechaba a la salida de la iglesia...

... mañana más...

2 comentarios:

rpaces dijo...

jo.. que bonito!!!..

Y jugando dos horas antes eh!!.. a quien me recordaras!!.. jeje.

Bueno espero que ganaras la partida!! jajaja..

Por lo que "leo", la boda cortita, y sencilla.. asi es como deberian ser... que me ha tokado tragarme cada muermo...

... y tu improvisando.. hay dejando el liston alto!! si señor!!..

Mañana leeremos mas!!! y si todo sigue como lo planeado.. supongo que tambien nos veremos no??

Cuidate, y saludos a la parienta!! (A que aun te suena raro??, jeje)

Gorka dijo...

Pues sí, la partida la ganamos, a parejas, es un viejo juego de basket 2x2, en el que puedes jugar los dos en el mismo equipo, o uno contra el otro controlando a uno de los jugadores de tu equipo. No me sé el nombre, pero tranquilo, que lo preguntaré... pero es del tiempo en que Shaquille y Kobe estaban en el mismo equipo...

Y la improvisación, fue todo un puntazo, sí señor, jejeje

Mañana nos vemos, sí, claro :D

Ah! y lo de parienta no me mola nada, ni me ha molado nunca, en casa nos llamamos churri, como el viejo de escenas de matrimonio, jejeje, Avelino (aka Imbécil).

JUAS!

Ta mañana! No perderse lo que pasó al salir de la iglesia!