El derecho a tener un Ferrari

Coase, ese enemigo íntimo al que trato de torpedear a base de comentarios y que reza como lo opuesto a mí en el enlace del menú, ha tenido a bien generar un post a partir de uno de mis comentarios en algunos de sus artículos.

Como es obvio, en cuanto lo he visto, he pasado a la acción y le he agradecido el post, aunque creo que en cierto modo ha llevado mi comentario a su terreno. Por eso, y porque creo que tenemos cierto juego de Góngora y Quevedo internetero que no puedo dejar pasar, el post de hoy es respuesta al suyo.

Básicamente, se ha tomado un argumento que en realidad es un contraejemplo de otro para, sin su enemigo, derivar de él algo que en principio me parece que no tiene que ver. Para explicar esto, empecemos por el principio.

La idea de tener derecho a un Ferrari que no puedas comprar viene a colación siempre que alguien critica la falta de libertad de regímenes no democráticos como el comunista. No entrando a valorar si es mejor ser libre que comer todos los días, la idea es que si bien en un régimen comunista no puedes tener un Ferrari, en uno capitalista la realidad es que no todos lo tienen.
Es decir, todos tenemos derecho a tener un Ferrari, pero sólo pueden ejercer ese derecho aquellos quienes puedan pagárselo, de modo que se trata de un ejemplo de derecho universal ejercible por unos pocos.
En este contexto, el derecho a tener un Ferrari te vale casi igual en un sistema capitalista que uno comunista... sólo aquellos que pudieran pagarlo notarían la diferencia.

La cosa cambia cuando, para que esos pocos puedan notar la diferencia, el sistema se olvide de otros derechos que, en principio, puedan considerarse más fundamentales.

Es de sobra conocido que el dinero de un país es como una manta corta que si te tapa la cabeza te deja los pies al aire, de modo que tal vez, en determinados casos, sea mejor olvidar ese derecho a tener un Ferrari (que no todos podremos ejercer) si a cambio TODOS comemos caliente y podemos disfrutar de una sanidad o educación de calidad.

Como siempre, esto es la teoría, y como tal, puede resultar muy bonito, la aplicación no tiene por qué ser necesariamente el caso cubano, pero tal vez sea el más cercano.

El caso más cercano al otro lado del espectro lo encontramos donde siempre, en otro más norteño estado americano.
De sobra son conocidos esos casos en los que alguien se ha quedado a las puertas de un hospital privado por no tener seguro médico (la seguridad social puede funcionar mal en España; en los USA no funciona mal...) o, igual de flagrante, los casos de condenados a muerte que no pudieron tener un juicio justo por no poder pagarse un abogado en condiciones.

Por no entrar más allá y hablar de cómo las empresas privadas se están haciendo con el hueco que el estado no quiere ocupar en los colegios o la sanidad...

En fin, que no se trata de exigir poder ejercer un derecho que tienes a base de esclavizar a nadie como deriva Coase a partir de mis comentarios en su blog, sino de plantearse si de verdad es tan importante ese derecho como otros que tal vez no sabemos ver que son más importantes.

Casos como el derecho a una vivienda está en boca de todos y es menos frívolo que el del Ferrari, pero en él, el gobierno debería promover que todos podamos ejercer ese derecho constitucional y que bienes de primera necesidad sean de fácil acceso para todos. Para eso nos hemos agrupado en una comunidad más grande que nosotros mismos, para eso trabajamos en equipo, para eso se eligen a los gobernantes. Puede que no te importe no poder ejercer el derecho a comprar un Ferrari, pero ¿qué pasa con aquello de lo que no puedes prescindir?

Claro que si te la sopla el que se cruza todos los días contigo en el metro o el autobús, a lo mejor te preocupa más tener un Ferrari que su acceso a la vivienda.

8 comentarios:

Javi dijo...

yo suelo anteponer el derecho a tener un trasplante de hígado al derecho a lo del ferrari.

y fijate que me considero liberal, pero desde luego no como coase ni como rajoy

la trampa de los neocons (que no liberales) es que parece que no les importa que tener derechos no sirva para nada, un derecho sólo es de verdad si puedes hacerlo efectivo.

de todas formas, y aunque "los orgullosos bloggers de red liberal" no se lo suelen creer yo soy liberal a ultranza, excepto que considero que la educación y la sanidad son dos derechos universales que debe de garantizar el estado, para que luego, si, en una economia de mercado, desde luego, podamos intentar tener un ferrari, una motosierra, o tres toneladas de mierda en el jardin.

Alla cada cual

Por cierto, salud y republica, un tipo de libertad, igual que ciertos derechoc civiles, como el laicismo, de los cuales pocas veces se acuerdan los orgullos miembros de la red neocon esa

Gorka dijo...

Bueno, bueno, realmente creo que has dado en el clavo. Al final, el Ferrari es una manera un tanto jocosa de hacer reflexionar acerca de, precisamente, temas como el transplante. Existen derechos más fundamentales que la propiedad que se deben tener protegidos desde el estado.

Si en un sistema comunista no puedes acceder a un hígado porque no lo haya, y si en un sistema capitalista donde no lo tienes si no lo puedes pagar, te mueres igual en ambos.

Creo en los derechos fundamentales del individuo, por eso, creo que el estado, en representación de los intereses de todos, es quien debe proporcionármelos. Los otros, ya veremos si llego a ellos o no.

Y a lo mejor tengo más fácil el hígado en el sistema sanitario cubano que el americano, no sé... depende del dinero que tenga cada uno... y eso no es bueno...

Salu2!

Anónimo dijo...

Pues la verdad, a mí me da que en los países comunistas, la gente no solo "no puede tener" Ferraris, sino que del resto de derechos fundamentales anda igual y en muchos casos peor que en EEUU o el resto de democracias occidenatales.

Por ejemplo, en China, me gustaría saber si piensas que podrías tener un Blog, y opinar en él libremente. No hablemos ya de si practicas el Falun Gong, o si te preocupa el cambio climático...

Pero hay más paraísos comunistas. En Cuba, has de vivir en esa cárcel de forma perpetua. Y sobre la vivienda, te diré, porque he estado allí, que tienen unos problema enormes. No es raro ver jóvenes que se casan y viven casados en casa de sus padres (de los de uno, claro), porque no pueden acceder a otra vivienda. Y ojo, que allí, la vivienda es cosa del estado, o mejor dicho de Fidel.

Pero bueno, aunque ya no puedes revivir los derechos fundamentales que garantizaron Stalin o los Jemeres Rojos, todavía puedes emigrar a Corea del Norte, donde la gente debe estar muy a gusto.

El comunismo queda muy bien sobre el papel (para mí ni eso), pero en la realidad, queda demostrado que no ha funcionado nunca.

Bueno, os dejo, me voy a comprar una camiseta del Che

Gorka dijo...

Que sí, que es obvio que en Cuba (y probablemente en Corea del Norte) los homosexuales lo tienen peor, en general, que en el resto de países, que eso es obvio.
Pero en algunos estados de los USA sigue siendo ilegal su matrimonio... ya ves, derechos individuales cercenados en el país de las libertades.

Que eso no tiene que ver con lo que hablaba. Y sobre el papel, todo es bonito, pero decir que el capitalismo funciona es no querer ver los problemas que trae, o es que vives bien dentro del sistema.

Si no tuvieras un plato de comida diario, a lo mejor te interesaba que no unos pocos aglutinaran la riqueza del país, y que se repartiera entre todos el beneficio de todos.

Salu2 y gracias por el comment

Javi dijo...

Lo del comunismo espero que vaya para Gorka, porque yo personalmente ya lo he dicho, creo en la economia de metcado.

Pero al contrario que muchos neocons que a la vez que piden el desmantelamiento de todo lo publico, por otro lado piden más pelas para seguridad, yo el dinero publico sólo lo usaria para sanidad y educación.

Para mi el comunismo es una dictadura, pero el capitalismo a ultranza es injusto, porque precisamente para que la economia de mercado funciones, y nop se creen trust y lobbies o como se llamen., alguien tiene que velar por ella

Coase dijo...

La forma de lograr que los bienes de primera necesidad sean de fácil acceso para todos es dejar al mercado que los provea. La ropa y la alimentación es proporcionada por empresas privadas y parece que lo hace mucho mejor que cuando lo hace el Estado. ¿Por qué te resistes a la idea que la sanidad y la educación también serían de más fácil acceso si se lo dejáramos al libre mercado? ¿O acaso los funcionarios que disfrutan de medicina privada se están manifestando para que los integren en la sanidad pública?

En Estados Unidos nadie se muere sin seguro médico. Existe un programa gubernamental que cubre a todas las personas jubiladas y sin recursos. Tu caso es idéntico al de aquellos que han muerto por la larga lista de espera del sistema público. Y algo así ocurrió en Asturias hace un par de años. Por tanto, también hay gente que se muere a las puertas de los hospitales públicos en España.

Javi dijo...

El caso de los funcionarios no me vale Coase, porque es sanidad privada pagada con dinero publico, osea que es otra forma de dar sanidad publica.

Posiblemente piensas que no me gustan los Esatdos Unidos, estás muy equivocado, no me gusta Cuba.

De todas formas creo que es mejor el modelo, digamos, por ejemplo sueco, que el de Estados Unidos.

En Estados Unidos o negocias tener un buens eguro médico al lograr un trabajo,m o de pendes de una dudosa caridad.

Es lo que uyo reprocho a los Estados unidos, o es la rezón por la que en USA sería democrata y no republocano. Tanto racaneo en sanidad y educacion para luego gastarlo en ¿seguridad? (mal gestionado por cierto, porque han hecho que el mundo sea más inseguro)

Coase dijo...

Javi, los funcionarios pagan la sanidad privada con retenciones en sus salarios. Lo que ocurre que pueden elegir si esas retenciones se las dan a la seguridad social o a una comañía de seguros.

Date cuenta que es una decisión personal de los funcionarios sobre el destino de parte de su sueldo. Los sueldos dejan de ser dinero pública una vez que los funcionarios lo cobran y, como es normal, pasa a ser dinero de los funcionarios.

El dinero público hay que gastarlo en seguridad (más concretamente en seguridad jurídica) porque esa es una tarea que el Estado hace mejor que las empresas. Por el contrario la sanidad y la educación lo hacen mejor las empresas.