Como Gump, Forrest Gump

Para terminar la semana, dentro de las vacaciones que me he tomado de la actualidad, comentar hoy que los guiones de Hollywood, sobre todo cuando se trata de guiones semi/pseudo-históricos, son una patrañana.

Sin venir a cuento, me pongo a pensar en películas como Forrest Gump, y cómo su vida está plasmada como una sucesión de retales que aglutinan todo lo mencionable de su época. Y no puede ser más mentira.

Muchas de las cosas que hoy se recuerdan pasaron casi inadvertidas por su época, o tomaron relevancia a posteriori, como actos de rebeldía que forjaron en las siguientes generaciones el sentimiento de admiración. Puede que hoy sea el sumum de lo rompedor encontrar a alguien que estuvo en Woodstock, pero probablemente en su día no fuera considerado más que un hippie haragán y peligroso.

Y con Forrest Gump, no sólo pasó este tipo de cosas una vez, sino que toda su vida es una sucesión de actos hiperrelevantes. Desde acudir a la guerra de Vietman hasta invertir sus ahorros en una desconocida Apple Computers. Desde incriminar al presidente Nixon en cierto complejo hotelero hasta sufrir en carne muy cercana las consecuencias de un incipiente síndrome de inmunodeficiencia adquirida que no tenía nombre aún.

La vida real nunca es así. Nos perdemos hechos que acontecen a diario sin que nos demos cuenta, y mantenemos opiniones que, probablemente, nuestros nietos se encargarán de reprocharnos no haber vivido.

- ¿No te gustaban los Rolling cuando aún no habían pasado de los 30?
- ¿Te perdiste la revolución internetera 3.0?
- ¿No tuviste un blog?
- ¿No fuiste a recoger chapapote?
- ¿No estuviste en la manifestación de repulsa tras el 11M?
- ¿No fuiste a la de los abogados de Atocha?
- ¿No compraste una casa en los 90's para venderla en los 2000's?

Y así miles de acontecimientos que a nivel mundial, nacional y local pasan esperando que apostemos por ellos como definitorios de nuestra condición.

Y la mayoría, pasa. No hay más que hablar con alguien que vivió épocas pasadas para notar cuánto de lo que vivieron fue, a nivel Histórico con H mayúscula, irrelevante. Para notar, cuánto se perdieron.

Y es irremediable parase a pensar en las cosas que mañana serán evidentes.

- ¿Tenías un amigo negro en la américa profunda de los 50's?
- ¿Y un amigo gay en los 90's?
- ¿Defendiste el derecho a votar de las mujeres en los 1910's?
- ¿Y el derecho a votar de los inmigrantes en los 2000's?

¿Qué pensarán de nosotros, como sociedad, quienes estudien el caso Malaya en los colegios como paradigma de la corrupción de la época?

En ciertos aspectos, es imposible estar en la pomada de todo lo que se sabrá que valió la pena... aunque a veces, sin querer, nos damos cuenta de que en otros, más triviales si cabe, la historia nos recuerda que lo hemos vivido.

- Descargamos con el KaZaa, el Napster, el AudioGalaxy.
- Interneteamos sin google ni correo electrónico.
- Pagamos 3 euros por media hora de conexión en una librería sólo para poder entrar en nba.com.
- Vimos jugar a Fernando Martín, a Petrovic, a Magic, a Jordan... ¡EN DIRECTO A LAS 4 DE LA MAÑANA SI HIZO FALTA!

Y, acabo de descubrirlo, jugué a más del 50% de los videojuegos más violentos de la historia hasta este tiempo.

Mira tú por donde, como Forrest Gump, he pasado por la flor y nata de mi época sin enterarme.