Turquía en la UE

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Ayer, tras vencer la resistencia de Austria (¿tendrá Hayder algo que ver?) y el apoyo de los USA (y tira) (¿tendrá algún interés oculto?) se han abierto las puertas para que se discuta la entrada de Turquía en la Unión Europea.

De por sí, que un nuevo país se una a la Unión me parece bien, pero las voces que de uno y otro lado han salido a la palestra me hacen comentar este tema hoy.

Resulta que llevan desde el sesentaitantos con el compromiso de poder unirse, pero los últimos años las autoridades europeas les han dado largas. Que si los derechos humanos, que si el tema de Chipre... cuestiones que han motivado una postura entre las gentes del país que están a favor de entrar en la Unión: Europa no quiere a un país musulmán.

La verdad es que no lo había pensado así, creo que no he sido consciente de ello hasta que oí a una chica decirlo ayer.

Y creo que estoy de acuerdo.

No sé qué motivos tenía Austria para tratar de que las negociaciones se cerraran a cal y canto, pero desde luego, me da la sensación de que dar voz y voto a un país musulmán dentro de una comunidad de cristianos bien avenidos (católicos, o protestantes, o anglicanos son en definitiva cristianos) es algo que puede llegar a molestar a algunos. Y puede llegar a hacerlo por las reticencias existentes ante todo lo islámico.

Parece que hoy en día un musulmán es un tipo moreno de piel y pelo, dispuesto a irse al otro barrio con una mochila a la espalda, y no me refiero a una mudanza (bueno, puede que en cierto sentido, lo sea).

Parece que no se ve que cualquier persona, incluidos rubios con ojos azules y 1'90m de altura, puede abrazar la fe de Mahoma, sin que ello le lleve a extremismos propios de otras épocas.

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Estambul


No sé exactamente cuáles pueden ser los problemas reales que puede haber a la hora de debatir leyes desde un punto de vista laico, pero a mí me da igual la religión que profese el legislador, siempre y cuando no influya en su profesionalidad.

Es decir, un diputado puede ser ultracatólico y estar en contra del aborto (no digo que todos los antiabortistas sean ultracatólicos), y votar en consecuencia, pero si la mayoría acepta supuestos en los que se permite el aborto, su condición democrática debe pesar más que su religión y acatar el resultado. Lo mismo creo que debe ocurrir con los turcos.

Si quieren unirse a la Unión Europea saben que deben respetar los derechos humanos y acatar toda una serie de condiciones económicas, etc, como cualquier otro estado miembro. Si lo hacen, ¿qué más da que sean musulmanes o gilipollas (o las dos cosas)?

Los que estarán que trinan serán todos aquellos que vieron volar sus subvenciones a Polonia y que ahora pueden ver irse a otras más hacia el este, allá por donde sale el sol.

Y es que con las cosas de comer...