De Guatemala a Guatepeor

Hoy tengo una desagradable sensación agridulce en el cuerpo.

No es que haya abusado de la comida china, sino que venía preparado con un post terrible, pero me he encontrado con una buena noticia.

Las malas noticias siguen ahí y desde luego no van a dejar de ser horribles porque tenga una buena, pero la sensación que tiene uno sí que cambia. Y eso, quieras que no, alivia.

La primera mala noticia, y la que originalmente iba a copar el post de hoy, trata de las maldades que Stan ha dejado en Guatemala. Stan no es un general americano, ni nada por el estilo, es otra tormenta tropical, que como sus primas Katrina y Rita ha hecho estragos en una población que poco podía hacer para evitarlo.

Como siempre, a perro flaco todo son pulgas, y ya se habla de miles de muertos y otros tantos desaparecidos. Se habla de pueblos enteros que han desaparecido, y sus habitantes con ellos.

Comprendo que cuando este tipo de desgracias vienen y no se puede hacer nada, no queda otra que joderse e intentar salir adelante con la ayuda del resto del mundo. Aquí no ha habido voces en contra de la gestión de los gobernantes, supongo que será porque aunque hubieran querido hacer mil cosas, probablemente no tenían recursos ni para hacer dos de ellas. No es que en otros casos parecidos se pudiera evitar, pero cuando uno no se puede preparar para lo que le viene, no le quedan más cojones que capear el temporal.

Las cosas pintan bastos por aquellas tierras.


La segunda mala noticia tiene que ver con el terremoto que ha ocurrido en el centro de Asia. El epicentro ha estado en Pakistán, donde la región de Cachemira, donde viven los pobres de los pobres, ha quedado incomunicada de modo que la ayuda aún no puede llegar.

En este caso, posiblemente más grave que el anterior, la ayuda en forma de medicinas y demás material es importante, aunque parece ser que lo más se necesitan son manos que distribuyan esa ayuda. Se habla de colegios hundidos, dentro de los cuales han quedado sepultados niños. Se habla de edificios colapsados con gente dentro; gente que ha agotado las baterías de sus móviles para hacer saber a los de fuera que siguen vivos. A falta de otras opciones, están quitando las piedras con las manos, en cadenas humanas.

Aquí sí que hay miles de muertos, a falta, como decía, de llegar a la zona que puede ser más terrible. Tsunami seco, lo he oído llamar.


Comprendo a las víctimas del Katrina, entiendo la debacle que supone para toda la zona afectada, pero ahora no estamos hablando sólo de gente que lo ha perdido casi todo. Estamos hablando de personas que han perdido hasta la vida y las que no, probablemente hayan perdido su futuro. Veremos cuánta gente muere en las próximas semanas por causas relacionadas con el terremoto.

No hablamos de controlar el pillaje, no hablamos de qué hacemos con nosecuantos desplazados, no hablamos de gente que pretende volver a sus casas por su cuenta y riesgo, no hablamos de lo que les va a costar a las aseguradoras.

Hablamos de gente que antes de estas desgracias no tenía nada que pudiera ser robado, hablamos de gente que no tendrá con qué pasar el invierno, hablamos de gente que no tiene con qué enfrentarse a los desastres naturales, hablamos de gente que no puede salvarse porque no hay una grúa para quitar las toneladas de cemento que tiene encima a pesar de estar vivos, hablamos de gente que va a morir porque el camino de cabras por el que le podría llegar la ayuda vital se encuentra bajo un derrumbe y no hay con qué limpiar el camino.


Hablamos de otro tipo de desgracias. Las penas, con pan, son menos.


La buena noticia es que en diez días de octubre casi tengo las mismas visitas que todo septiembre, y casi tantas lecturas como en el mejor mes (allá por mayo).

Como decía al principio, esto no resuelve nada de lo anterior (de hecho, lo empeora, porque de tantas visitas, no comenta ni dios), pero a mí de deja el cuerpo un poco menos mal.

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Así van las cosas a día de hoy...


Así es el ser humano... de gilipollas.

5 comentarios:

kancerbero dijo...

Sí. Nunca he tenido muy claro porqué la gente no comenta en este blog.
Desde luego yo me corto poquísimo.

Yo hace mucho que me tengo que fijar en mí para encontrar buenas noticias. Echarle un vistazo al mundo es echarse a llorar.

Enhorabuena por el éxito.
Espero que no se te suba a la cabeza.

Gorka dijo...

Gracias por dejar tu huella por aquí y participar de mi verdad, aunque sea para estar de acuerdo.

:D

A lo mejor tengo que poner cosas más polémicas, aunque creo que no dejo de tocar temas con sustancia, como el matrimonio gay, el trasvase del ebro, la cría en libertad del berberecho salvaje...

A lo peor, la gente que llega no encuentra lo que espera... pero si es así, me encantaría que me lo dijeran.

Ah! y no creo que se me suba a la cabeza, aunque no soy demasiado alto. Gracias por el consejo ;)

Zero Neuronas dijo...

Para que no te sientas solo en tu multitud, te dejo un comentario. Yo estuve hace poco en Guatemala, y estoy totalmente de acuerdo con lo que has escrito. El Katrina fue un desastre, pero... bueno, tú lo has descrito muy bien.
Un saludo (y por cierto, tú tienes visitas, yo no paso de las treinta, bueno, menos un pico de ciento y pico cierto día de grato recuerdo).

dijo...

Contra la Naturaleza nadie puede hacer nada, esta es una dura lección para nosotros los guatemaltecos, ojala y entendamos la importancia de cuidar los arboles y talarlos por ambición sin pensar en mañana.
Que horrible es sentarte a ver la televisión, los canales de tv nacional estan saturados todo el día de malas noticias.
todos sentimos este golpé.

CON TODA RAZON, DE GUATEMALA A GUATEPEOR

Gorka dijo...

Hola,

vais a hacer que me sienta demasiado bien viendo tanto comentario.

gracias, aunque estéis de acuerdo conmigo y veáis también mi parte del elefante.

Salu2