Ismael, ¿qué te pasa?

Hace unos posts, el bueno de Emilio, gran persona, hacía una amenaza formal en un comentario, diciendo que no pasaría nunca más por este blog si volvía a empezar a tocar el tema de Ismael Serrano.

Si bien es cierto que tengo en máxima consideración las refutadas opiniones de quien me aventaja claramente en el supermanager, en esta ocasión, como en tantas otras, voy a arriesgarme y voy a dedicarle un post entero a mi cantautor contemporáneo favorito.

Siempre he defendido las bondades de este artista, en contra de toda esa banda de triunfitos que nos invade cada año como envites de una guerra, la del consumo, que pretende decirnos si este canta bien o no.

Cuando, eso, realmente, no importa. Vale que se me erizan hasta los pelillos de la nariz cuando escucho algún temazo de Aretha Franklin (gran mujer, mejor post...), o sepa reconocer que sí, que Morsa de España tiene una voz que es la leche y, además, está mucho más delgada, guapa y lo que quieras, ahora.

Pero, al igual que Carlos Latre imita como los ángeles, pero no basta para mantener una serie a flote, igual que hay películas que se hacen para ganar pasta (Blade 3, por dios... Misión Imposible 3, no me jodas, Terminator 3, no puedo más...) y no tienen nada que contar, toda esa banda de voces huecas no tienen nada que decir.

Morsa cantará muy bien, pero no sabe para qué usar su voz. Latre es inimitable imitando, pero no sabe hacer chistes. No tienen guión.

Los cantantes triunfitos, en cualquiera de sus hornadas, no tienen guión.

Guión que si tiene el bueno de Ismael.


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Bueno, hasta ahora.

Hace unos días, explorando en el emule, vi que aparecía un nuevo disco, "El viaje de Rosetta", que no tengo. ¿Y de Ismael? Qué raro...

Y tanto. Al principio pensé que ya les vale a los publicistas, que me haya tenido que enterar por el emule de un nuevo disco... manda narices.

Lo bajé, claro, y lo he escuchado. Mientras venía al trabajo, en ambiente urbano, que es como hay que escuchar la esencia de su música. La sorpresa ha sido ver que no hay nada nuevo bajo el sol.

Es todo un recopilatorio, de sus temas más conocidos, y de los que no han salido en sus discos, pero que son suyas. Esas otras canciones que los más frikis de Isma hemos ido recopilando a base de mp3 guarros, con más ruido de fondo que guitarra, con más ilusión que mercantilismo.

Ahora, me siento un poco estafado al ver que todas esas canciones no se nos dan como parte de un trabajo nuevo al que se le añada un poco más.
No, se nos da como otro recopilatorio, pase por caja, antes de que salga el verdadero nuevo trabajo.

Y no me gusta. ¿Se trata de vender lo mismo otra vez? ¿De hacer negocio con lo que han visto que la gente ya tiene recopilado por su cuenta (y riesgo)?

Ismael, ¿qué te pasa?