Hotel Rwanda

Ayer tuve la desgracia de ver esta gran película. Ayer sentí vergüenza de pertenecer al primer mundo, que creo que en realidad es el último en cuanto a humanidad y justicia; tal y como el protagonista logró construir el camino hacia la salvación.

La peli va de la movida que se montó en Rwanda en 1994, cuando supuestamente los tutsis se cargaron al presidente del país (hutu) tras la firma de un tratado de paz. Los hutus y tutsis entran entonces en una cruenta guerra civil con la extinción de la etnia enemiga como objetivo. Un genocidio mutuo en toda regla, aunque supongo que los habrá de un lado y otro que digan que ellos no, que fueron los otros los que empezaron e hicieron las mayores barbaridades.

Al principio la película me estaba oliendo un poco mal, como a partidista en favor de uno de los bandos (los tutsis), que se preveían como la minoría en esa parte del país. No suelen gustarme las películas donde hay claramente un bueno y un malo si se está tratando un hecho real; me temo que las cosas en la realidad suelen ser un poco más complicadas que todo eso como para reducirlo a este es el bueno y ese es el malo...

Además, el tipo parece más preocupado de salvar su culo que de parecer el típico protagonista guay; cosa que seguramente todos haríamos en una situación así. Vamos, que el tío ve como las cosas se van torciendo y claros indicios de que algo gordo se está montando y prefiere seguir metido en su mundo pseudo-blanco (se gerente de un hotel de lujo de la capital)... hasta que la realidad le explota en la cara.

Como digo, no me gustó que los hutus parecieran los malos (hijoputas los hay en todas partes), y tampoco que no se ahondara en las causas del conflicto. Tal vez sea demasiado simplificar, pero en la peli sólo se dice que cuando Rwanda fue colonia belga (estaba claro, en todo conflicto africano siempre hay un país europeo que la ha liado gorda y luego se ha lavado las manos), dividieron a la población según su altura y anchura de nariz. Este acto a todas luces arbitrario y hitleriano convirtió de un plumazo a los tutsis (los más altos y de nariz más fina, más europeoides y por tanto más inteligentes, debieron pensar los belgas) en los encargados de dirigir el país cuando los belgas se largaron, y a los hutus (más bajos y de nariz más ancha, con aspecto en principio más rudo) en los siervos de sus nuevos amos. No se dicen las barbaridades que a su vez estos debieron hacer para que creciera entre los hutus semejante sed de venganza, pero seguro que también fueron gordas.

La película se centra sobre todo en la irresponsabilidad del primer mundo, que pasa olímpicamente de la movida, y de la impotencia de los pocos soldados de la ONU desplegados cuando el resto de los países decide irse hasta que pasara la marea.

El hotel se convierte en un improvisado campo de refugiados en el que sobreviven hutus y tutsis (la mujer e hijos del prota son tutsis, en particular, aunque él sea hutu) y desde el que se hacen llamadas de auxilio al primer mundo.

Me impresionó (y creo que es lo mejor de la película) el típico discurso en el que el prota hace ver que al mundo no le importa lo que les vaya a pasar y que llamen a quien conozcan en el primer mundo para pedir que hagan algo:
"... habladles como si estuvierais cogiéndoles de la mano y hacedles creer que si la sueltan moriréis..."
"... avergonzadles de lo que está pasando ..."

Así es como consiguen visados de refugiados para algunas de las familias en diferentes países (en particular a la familia del prota se la da Bélgica) y la película acaba medio bien, en el sentido de que el prota pone a salvo a su familia gracias a su constancia a su fe en dios... la peli no deja de ser americana...

Lo malo es que no se dice qué pasó después de que los rebeldes tutsis acaban haciéndose con el control del país y dejando tras de sí a un porrón de hutus... tal vez el director quiera hacernos ponernos del lado del más débil al principio para al final decirnos que no debiéramos haberlo hecho... no lo sé... tal vez sea mi visión.

Desde luego se trata de una película que trata un tema espinoso y que creo que acierta en hacer hincapié en la responsabilidad del primer mundo como origen y parte del problema.

Creo que en general cada herida abierta en este planeta se acaba infectando, de modo que las cosas siempre pueden ir a peor, y este puede ser un buen ejemplo...

También es un buen ejemplo de que las injusticias de hoy son las guerras de mañana y de que no hay nada peor que mirar hacia otro lado (enlace MUY recomendado).

Recomendable la película, aunque tal vez en este caso sea mejor el libro.