Solidaridad con uno mismo

Tras los arduos dos últimos posts, en los que pretendo dar un punto de vista totalmente flexible en torno al tema tratado y siempre con miras al bien común, me ha venido a través de las noticias de gúguel, la buena noticia de que la bolsa ha dado una pasta gansa en dividendos.

Buena relativamente, porque si la bolsa recupera su fama de inversión, el ladrillo puede empezar a no encarecerse tanto o incluso bajar. No voy a entrar en la especulación de si hay o no burbuja, que ya lo han tratado muchos, pero los que somos dueños de un piso a sabiendas de que nos tendremos que mudar en algún momento, siempre estamos al tanto de las subidas y bajadas de precios y demás; ya que estás casado en primeras o segundas nupcias con el banco, al menos que sirva para sacar cierto beneficio.

Lo que sí quiero comentar es que me parece muy interesante el hecho de que mucha gente despotrica con el tema de la vivienda pensando que así le van a dar una, y luego protesta cuando le dan piso a discapacitados, inmigrantes o gente que vive peor que él.

Me parece una realidad que todo el mundo tiende a pensar que el resto del mundo vive mejor que él/ella, y nos olvidamos de toda esa gente que vive bastante peor. Cuando la gente pide un mejor acceso a la vivienda en realidad pide SU acceso a la vivienda, sin tener en cuenta que por muy mileurista que se sea, hay quien vive con 600 y un churumbel.

Tal vez por eso somos muy dados a solidarizarnos con nosotros mismos en lugar de pensar que el hecho de las cosas se faciliten para el conjunto de la sociedad puede que no sea suficiente como para que nos llegue. Tal vez no estamos tan mal, después de todo, si nos comparamos con una realidad que suele sernos esquiva.

Es más fácil ver que unos se forran y otros estrenan coche que ver al vecino de al lado volver de la compra con una bolsa de pan de molde y dos paquetes de fiambre. Es más fácil ver el dinero de Ronaldo que la nefasta situación de Romualdo.

Por eso lo flipo cuando, para mi total sorpresa y alucine, veo a gente que se levanta bastante más que yo protestando porque los pisos son muy caros. Joder, si te parecen caros a ti, no veas para los demás... ombliguismo alucinante, oye.

Pero es que, para más tocada de narices al personal, va y le toca un piso de protección. Entiendo que los pisos son para todos y eso no quita para que no sea justo, esté dentro de la legalidad o se haya metido con calzador, pero me toca los c*j*nes, qué le voy a hacer.

La verdad sea dicha, he pasado de no conocer a nadie que conociera a nadie al que le hubiera tocado un piso de protección oficial a conocer a varias personas que, a mi alrededor, se benefician de ello. Casi todos lo merecen, otros, han cambiado de parecer y ya no les preocupa que los pisos suban, otros, los menos, incluso piensan en el negocio que van a poder si la consiguen vender dentro de unos años. Bueno, en realidad no conozco a nadie de estos últimos, pero sé que existe quien alquila un piso protegido o lo revende con una ganancia en dinero B, ese que no paga impuestos ni cuenta para nada.