Oh, my god!

Esta noche, abandonado temporalmente por quien me sufre a diario, he visto un documental. No es de esos que dan en la dos, eso que todos dicen ver. No, se trata de uno que se llama "Michael Jordan to the max" y, una vez más, he vuelto a recordar por qué.

Por qué aprendí a amar este deporte por encima de cualquier otro.
Por qué nunca hubo nunca nadie como él, Oscar Robertson, Wilt Chamberlain.
Por qué nunca habrá otro como él, Kobe Bryant, LeBron James.
Por qué siempre pensé que la vida de este hombre debe estudiarse desde primero de primaria.
Por qué, en definitiva, me declaro gay y amigo de los negros porque amo a este señor.

Y he tenido que postearlo...

El que quiera peces, que se moje el culo, pero, para muestra un botón.

Finales del 98. Jordan se enfrenta a las últimas finales de la NBA porque se va a retirar. En la ronda previa, tienen un durísimo enfrentamiento con unos Pacers que les llevan hasta el séptimo partido. Mientras tanto, su rival en la final, los Jazz de los futuros miembros del Hall of Fame de esto del basket Stockton y Malone, tienen diez días más de descanso para preparar la final.

Bien, abreviando, que es tarde, los Bulls vuelven a Utah con una victoria de más. Si ganan el partido, ganan la final. Últimos minutos, Jazz gana por 3, Jordan hace una canasta. Pierden por uno y la bola es de Karl Malone...

... y pasa esto...



Ese fue el último minuto y pico de juego de su carrera, donde condensa absolutamente todo lo bueno que ha habido en él...

Luego, volvió de su retiro, y hasta acabó haciendo un poco el tonto en los Wizzards, pero para los que no tuvieron la suerte de vivir alguna de sus jugadas en vivo y en directo, en aquellas retransmisiones de Trecet, ahí va alguna de ellas...



No perderse la última, donde es imposible defender a alguien que puede lanzar a canasta cuando le sale de los huevos...

Me apunto desde ya, la tarea de revivir esto de vez en cuando, cada lo que tarde en olvidar esas sensaciones que vivo cuando veo estas maravillas...

Por cierto, el título va de lo que siempre he oído decir a los cometaristas originales cuando hacía alguna de las suyas, por si no se entiende...