Zig Zag

Este es el penúltimo libro que he leído y que me ha encantado.

Elisa Robledo, profesora de física y sueño erótico de todos los componentes de su clase, incluído el profesor, trabaja en una universidad que, a todas luces, parece muy poca cosa para su genialidad.

En realidad, no es que lo parezca, sino que lo es, de modo que la razón de este inusual derroche de talento justifica toda la historia de una novela.

El libro me había llamado la atención un par de veces en el Sabeco, y si hubiera ido a la biblioteca, allí lo habría encontrado, pero al final, acabé por comprarlo para ocupar un espacio más en mi estantería. Y me ha cundido, porque me ha gustado.

Supongo que el hecho de que la prota sea una medio colega de gremio me acabó de enganchar a una historia que tiene como núcleo central una teoría matemática/física del universo que, en teoría, hace que sea posible ver el pasado. De igual manera que todos sabemos que muchas de las estrellas que vemos en el cielo cada noche ya no están allí y que lo que vemos es la luz que hace millones de años salió de ellas y ahora nos llega, la teoría descrita en el libro implica la posibilidad de ver lo que pasó hace un determinado número de unidades de tiempo en función de la energía utilizada para ello.

Esto nos lleva a la posibilidad de calcular una determinada cantidad de energía que nos permitiría, en teoría, ver cualquier momento y lugar de la Historia de la Humanidad. Algunos ya lo estarán pensando: la expulsión de María José en Gran Hermano I y el momento quien me pone la pierna encima para que no levante cabeza...

... no, en serio, que levante la mano quien no haya pensado en la crucifixión de Cristo...

Pues algo tiene que ver en la historia del libro este personaje, así como un par de ellos más.

Lo malo del libro, es que el final es tan fantástico como la propia teoría que se desarrolla en el mismo, pero menos verosímil. O al menos así me lo ha parecido. En cualquier caso, también me resulta bastante prescindible el hecho de la buena de Elisa sea una tía buena a lo Lara Croft, y que tenga sesiones de cibersexo con su ordenador, pero bueno, forma parte de la trama y así se lleva adelante sin mayores pretensiones.

En fin, que un libro interesante que devoré en pocos viajes de autobús y alguna que otra caminata entre semáforos arriesgando la vida del artista. No como el que me estoy leyendo ahora, todo un reto para alguien en cierto modo profano en esto de las letras como yo...

... y que no sé si terminaré de leer, porque tengo cuatro libros (regalos de cumpleaños) esperando salir de la estantería (repleta estantería, por otra parte).

¿Que cuál es el libro en cuestión?

Pues... la friolera de...

La Náusea
, de Sartre.

Toma ya, esa sí que no os la esperábais, ¿a que no? Bueno, al menos lo cogí de la biblioteca... tengo hasta el 29 para terminarlo... o devolverlo... o alargar el plazo...