Un año ya

Dicen que el matrimonio es la tumba del amor. Actualmente las estadísticas dicen que uno de cada dos terminará en divorcio, confirmando de manera aplastante que casarse es la principal causa de separación.

Hoy cumplo un año de casado, bueno, mi mujer y yo, claro. Hace un año ya que unimos oficialmente nuestras vidas en una celebración estupenda cuyo desarrollo no terminé de desarrollar en este blog. Parece que fue ayer, cuando salíamos disparados hacia una nueva vida que finalmente se me ha presentado como muy parecida a la anterior.

Serán cosas de haber vivido ya previamente en pecado para no llevarnos sorpresas la noche de bodas :S

O tal vez es que aún estamos lejos de los fatídicos siete años. Aunque hace tiempo que los dejamos atrás en nuestra relación. ¿Alguien puede confirmar que el problema de los siete años es en años de casados o de novios+casados?

En cualquier caso, hoy, hemos celebrado que no nos estamos muriendo en ningún ataúd, ni nos estamos asfixiando el uno al otro minándonos nuestro espacio personal. De hecho, hasta tenemos espacio suficiente para uno más... no, por ahora no aumentamos la familia, me refiero al gato...

Porque anda que no está ya todo el mundo con la fatídica pregunta que dejamos de oir el día de la boda: "... y vosotros qué?"

Si antes se referían a la boda, ahora se refieren a los hijos... Y es que nos encontramos con que parejas que compartieron curso prematrimonial con nosotros han pasado ya por el siguiente, por el de cómo educar a los hijos previo al bautizo...

Y claro, como ya tenemos un sobrino, ahora toca la niña. No sé muy por qué extraño equilibrio universal todo el mundo presupone que en caso de tener familia, vendrá la esperada niña, pero es así.

Y claro, a base de escuchar y escuchar, le entran a uno ganas de planteárselo.

Sobre todo por confirmar si tener en mente la vida de otra persona hace que a uno le parezca esa zorra hija de la gran puta menos mala.