Entre ciclistas y bicicletas

Dejemos las cosas claras desde el principio: Odio el ciclismo.

Bien, tras este desahogo mañanero (escribo esto en el tren de ida a mi día de guardia), dialoguemos.

Resulta que por aquí, con eso de que hay montes y sidrerías, era inevitable unificarlos para no terminar todos hechos (más) unas bolas andantes. Es decir, para poder seguir comiendo, se hace necesaria una manera de quemarlo todo, y por aquí, digo, se sube uno a una bicicleta. No son pocos los casos de personas que conozco que se han dejado lo de debajo de la piel encima de una bici, sudando la gota gorda (eliminándola de paso...) entre subida y subida, pensando el siguiente chuletón que se va a poder meter entre pecho y espalda. Tengo la sensación de que es una manera de "ganarse la comida", que es otra de las frases típicas cuando un grupo consigue llegar, tras seis horas de ardua caminata montañera, de nuevo a la civilizacion. Es curioso como muchos restaurantes y baretos varios se encuentran en lugares aparentemente aislados de todo pueblo, en medio de cuatro campas... en lo alto o en camino de un alto de un monte.

Por otro lado, obviamente, está la afición nacida desde la cuna, donde ilustres ex-ciclistas (por retirados, digo...) han forjado entre los más jóvenes de sus generaciones una veneración por el esfuerzo realizado, la épica del hombre contra la carretera y las azañas de un vasquito de a pie codeándose con belgas, italianos o americanos (como si por el mero hecho de ser belga ya nacieras con una bici entre las piernas).

Tengo un primo que cayó embelesado por las pedaladas de Fignon, Lemmond, Hinault, Perico Delgado. Yo mismo, tengo que reconocerlo, me sé más nombres de ciclistas de los que puedo identificar por caras. Supongo que horas y horas de bombardeo televisivo con toda la familia siguiendo el Tour o el Giro mientras pensaba en mis cosas ha sido como el humo del tabaco de los fumadores pasivos. He sido, si lo pienso, un aficionado pasivo en este sentido.

En fin, que mi primo siempre ha sido de bicicleta; pero no ha sido el único. En mi vida laboral también me he encontrado personas que, con una altura más que digna para hacer lo que les diera la gana en baloncesto, prefieren pasar sus ratos de ocio-deportivo-activo desafiando a una cuesta del 12% armados con una mountain-bike de 3000 euros. Por suerte, no soy el único raro (para variar) y he encontrado, también, gente más allá de mi imaginación que piensa que, directamente, el ciclismo lleva a la muerte.

Sí amiguetes, tren directo a la muerte, con salida en el ciclismo y parada obligatoria en el dopaje.

Y aquí llegamos a otro punto interesante porque, seamos serios, en estos últimos tiempos, siempre gana el que consigue doparse sin que le pillen. ¿Cómo se sigue explicando que siempre haya uno y SOLO UNO por encima de todos los demás? Repasas el Tour de los últimos 15 años y ¿cuántos ganadores distintos ha habido? Me digan misa...

Odio el ciclismo.

Si todos lo hacen, pues mira, oye, directamente se ponen reglas al respecto y nos dejamos de hipocresías; gana el que mejor se droga, ale, listo.

Pero mira tú por donde, habitando en Durango donde habito, me encuentro, en dos días más o menos seguidos con que:

1.- Desayunando un colacao y una palmera de coco compartida me toca las narices el trío de esa mesa, dos rubias y un cincuentón, que no acaban de dejar libre el periódico de la cafetería. Con un poco más de detalle, veo que se trata de JULIÁN GOROSPE! Joder, vaya crack! Si mi primo estuviera aquí...

2.- Esta semana estoy "de guardia", lo que significa que entro a las 11:00. Cojo el tren de las 9:40. Adormilado, salgo del portal, giro para seguir hacia el norte y por la rampa de los garajes veo a... a... dios! pero si es él! El más grande corredor vasco de todos los tiempos, saliendo de mi garaje! Por esa rampa he salido yo con la bici (sufriendo mucho, pero he salido) y ahora veo salir a... MARINO LEJARRETA! Cágate lorito, flipa, mi primo se caería de culo.

Con estos dos encuentros en menos de una semana, creo que voy a reconciliarme (un poco) con el mundo del ciclismo, y animarme (mucho más) a seguir con el spinning... Estoy, literalmente, dando pedales "al lado" de estos dos :-D

2 comentarios:

jon dijo...

Venga Gorka! anímate! que lo del ciclismo de élite del que hablas es demasiado sacrificado, pero una vueltita en plan verano azul (puede ser sin los silbidos) es bueno para el cuerpo y la mente!

Gorka dijo...

Buah! si tengo el equipo y todo, pero he de reconocer que he ido un par de días solamente, con el pinganillo del móvil con música a todo meter (a ver si así me motivo), pero llego hasta la rotonda de Elorrio y vuelta, no me da pa más :-)

Hoy empiezo de nuevo el spinning, así que algo es algo... a las 20:30 en el poli de Durango... el de camiseta roja...

P.D: te imaginas que alguien me diga algo de este comentario? Flipas...