Extraños compañeros de cama

La política hace extraños compañeros de cama.

Esta es una verdad universal, absoluta e inamovible como el valor de G.

Este pasado fin de semana ha habido elecciones al parlamento vasco y, como siempre, casi todos han ganado (menos IU y EA que se han pegado un batacazo que pa qué, y cuyos votos han sido útiles para PSE y Aralar)... bueno, al menos la noche del domingo.

Es curioso cómo las interpretaciones se pueden empezar a ver desde el primer momento, pero parecen obviarse hasta pasados unos días. Por orden, básicamente, las victorias han sido tal que así:

PNV
Han ganado: En votos, escaños, suben desde la anterior. Pretenden gobernar.
Han perdido: Son parte del bloque nacionalista, que está en minoría, por uno, en el parlamento. Por primera vez, tienen un rival para llegar al gobierno.

PSE
Han ganado: Suben desde la anterior. Son parte del bloque constitucionalista, que son mayoría. Por primera vez, pueden pretender gobernar.
Han perdido: El segundo es el primero que pierde.

PP
Han ganado: Son parte del bloque constitucionalista. Dicen que son llave de gobierno.
Han perdido: Bajan desde la anterior.

EA
Han ganado: En realidad no.
Han perdido: Emanciparse le ha sentado mal, volverán a casa de papá con el rabo entre las piernas? Nacionalistas encima...

EB
Han ganado: Se va Madrazo (dicen).
Han perdido: Hasta la camisa. Será influencia de cómo le va a IU en el estado estatal, pero vaya, del gobernar a posiblemente desaparecer en las siguientes?

ARALAR
Han ganado: Suben desde la anterior. Alternativa abertzale no ilegalizada?
Han perdido: Nacionalistas, su ganancia puede no haber sido suficiente.

UPD
Han ganado: Aparecen en el parlamento. Constitucionalistas.
Han perdido: En realidad no, no tenían nada que perder.

Es decir, euforia total en PNV, PSE, PP, ARALAR y UPD, joder, 5 de 7 contentos, mola la democracia.

En fin, que así las cosas, tras un par de días, se clarifican las estrategias.

El PNV, tan contento, empieza a ver cómo el PP dice que vende sus votos a quien quiera joderle y le preocupa que al PSE (enemigo natural del PP en Madrid) Basagoiti le empiece a hacer tilín.

El PSE, con un ojo en Ferraz, tiene que valorar qué le va mejor, o apoyarse en el PP para gobernar en Euskadi, o crear un gobierno fuerte con el PNV (como ya ha pasado alguna vez); en ambos casos con un ojo en cómo afecta esto en Madrid.

El PP, que no tiene nada que perder haca mucho por estos lares, contento porque pone sus 13 para quitar de enmedio a Ibarretxe en manos de un PSE que gobierna en Madrid. Creo que lo mires por donde lo mires, el PP gana, porque si el PSE acepta, bien. Y si no, otra puya que meter en Madrid.

El resto, poca maniobra puede hacer, si acaso votar a su bloque nacionalista/constitucionalista y poco más. Bueno, rezar, el que crea...

Así, ahora las quinielas son si finalmente quedará el tema como PNV-PSE, PSE-PP... o PNV-PP!!!

Es curioso, porque si lo miramos por tendencias políticas, la cosa queda más o menos como:

Izquierdas: PSE, Aralar, EB
Derechas: PNV, PP, EA?, UPD?

Pero vaya, que aquí parece mucho más normal que la derecha nacionalista se arregunte con la izquierda constitucionalista que con la derecha constitucionalista. A la izquierda nacionalista la tiene siempre. Es decir, pesa más el carácter nacionalista (o no) de un partido para definir su posible afinidad con otro.

Así, con un PSE que debe ser enemigo del PP (por Madrid), enemigo del PNV (por Vitoria), amigo del PP (por Vitoria) y amigo del PNV (por Madrid), tú me dirás cómo narices puede acertar con su decisión, haga lo que haga, pierde.

El PP, como es enemigo de todos, y pase lo que pase, alguno de sus enemigos pierde, pues nada, nos amigamos un poco con quien haga falta para acabar ganando según decida el resto.

Veo poco probable un PNV-PP, algo menos improbable un PSE-PP y apuesto por un PNV-PSE.

¿Y el cambio tan insistentemente prometido por el PSE?

Grandiosa pregunta... ¿estará dispuesto el PNV a sacrificar a Ibarretxe para dar al PSE un cambio con el que poder justificar su apoyo a un gobierno PNV-PSE?

Veremos, el próximo capítulo va a merecer mucho la pena, creo yo, estamos todos en ascuas... ni que se estuviera jugando nuestro futuro.