Un terrible ataque de nostalgia
Pasado mi cumpleaños, hoy hemos tenido, sin querer, uno de esos episodios en los que alguien habla de algo totalmente intrascendente, y al final acabamos hablando de series de cuando éramos pequeños.
Como no todos hemos sido pequeños al mismo tiempo, las distancias generacionales se han ido notando a medida que salían nombres de viejas series de dibujos animados, porque, como es obvio, algunos ya no teníamos la edad para admitir que veíamos determinadas patrañas televisivas mientras otros iban formando sus propios recuerdos en este sentido.
Y así, han salido a la palestra todo un elenco de animaciones que han acompañado mi vida y que, irremediablemente, han dado con mis huesos en la cárcel de la nostalgia. Como para no.
Y he vivido esa sensación agridulce de saborear el recuerdo pasado de una época que no volverá, salvo, tal vez, si tengo hijos alguna vez y los vivo con ellos.
Por ahora, me contentaré con no olvidar a todos estos:
- Sherlock Holmes, grandiosa melodía de entrada, todo ritmo.
- Comando G, en cualquier otro momento, me negaré en redondo a volver a verla, porque creo que me defraudaría a estas alturas y prefiero quedarme con el recuerdo que tengo.
- Ulises 31. Jo, qué grande. Pedazo de canción brutal, todo recuerdos.
- Jacky y Nuca. Y yo que pensaba que era Luca en vez de Nuca, aquí los recuerdos se empiezan a nublar un poco, supongo.
- El bosque de Tallac. Esto es el principio del fin...
- Noeli. Este va especialmente dedicado a mi mujer, Nohemí.
Y para finalizar, la que lo ha comenzado todo, madre mía, esto es un sinvivir, espero no acabar buscándola en el emule... y bajándola como la encuentre... con la excusa de los hijos que alguna vez tendré... y acabe viéndola... a escondidas...
- Banner y Flappy. Snif, snif... no puedo seguir...
Joder, y pensar que dentro de 25 años, los que entonces tengan 31 recordarán con esta nostalgia al Tomate, A tu lerdo, Margarita Seisdedos, al Conde Lequio, Anita Obregón... pero qué triste...