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Habitación en Roma

Ayer fue el primer día de esta semana "de Rodriguez". Bien, intento engañarme, tendré tiempo para ver todas esas películas que nunca puedo ver, todas esas series que se van acumulando antes de tener que darlas por perdidas...

Qué coño... no he hecho más que llegar a casa y hablar con ellas y ya las hecho de menos. El pobre Chocolate intenta amenizar mi solitaria estancia en el sofá. Se me hace raro tumbarme a lo largo sin una bolsa de agua caliente robada...

En este escenario tan melancólico, con un colacao calentito, manta, un punto de calefacción y gato ronroneante, enciendo el multimedia. A ver que hay en esa carpeta "Gorka" que ya va cogiendo telarañas electrónicas. Paso de la mítica escena de Argiñano en Airbag y de Hierro (esa mañana) para terminar en una película de Médem.

Me confieso cuando menos seguidor de este director desde La Pelota Vasca, por lo que espero que haya algo más que tetas y culos.

Y lo hay.

Tal vez sea porque el momento era el propicio. Tal vez porque no esperaba el comienzo. Tal vez porque me sorprendio como seguía. Tal vez porque finalmente la película destila sentimientos tras cada gesto, cada caricia, cada mirada y cada palabra naturalmente plasmadas (nada de taparse antinturalmente tras intimar con otra persona, no tiene sentido y se carga las películas).

Supongo que la historia no es nada nueva, salvo, tal vez, para aquellos menos abiertos a la realidad de hoy en día. El chico conoce a chica actualizado al chica conoce chica que se me hace más sentido que el chico conoce a chico de los vaqueros, por ejemplo.

Pero sobre todo un final aderezado de esperanza llevada al límite ante una realidad que casi te hace gritar "NO!" ante lo que inevitablemente adivinas que va a pasar.



En fin, una gran historia contada de manera muy bonita y en la que espero que, si a alguien le da por echarle un vistazo, el sexo os deje ver el amor.

Como para irse a la cama con mayor sensación de vacío al no ver siquiera la almohada al otro lado, y una cuna vacía que me resulta más grande de lo que me parecía antes.

Al menos la bolsa de agua caliente infunde algo de calor al frío de la cama.



Robo de la web oficial la sinopsis mejor contada de lo que yo lo haría.

Una habitación de hotel en el centro de Roma es el escenario interior en el que dos mujeres jóvenes que se acaban de conocer, se internan juntas en una aventura física que les tocará el alma.

Todo transcurre en una noche y en las primeras horas de la mañana de un día del comienzo del verano de 2008, antes de que Roma lance a cada una de ellas al lugar al que pertenecen; por la tarde Alba (Elena Anaya) volará a España, y Natasha (Nathasa Yarovenko) a Rusia.

La habitación del hotel, que parece haberlas estado esperando siempre con la emoción de la Historia incrustada en sus viejas paredes, sugestiona una atmósfera cargada de erotismo y sensualidad, con una extraña fuerza que engancha sus miradas apuntando hacia lo desconocido. Nacen sentimientos nuevos que Alba y Natasha aceptan, y al mismo tiempo quitan importancia hablándose con soltura y buen humor. Un pacto natural de ligereza que propicia situaciones tan cómicas como enigmáticas, antes del ataque inesperado de un amor punzante como una flecha lanzada desde lo alto. Durante doce horas, de noche y de día, estas dos mujeres desvelarán sus vidas, primero ocultándose y protegiéndose por miedo a la atracción sin retorno, luego dejándose acompañar hacia el paisaje desconocido de la otra, habitado por sus compromisos y el amor sincero hacia sus respectivas parejas; en el caso de Alba, una mujer que tiene dos hijos; y el de Natasha, su profesor de Renacimiento con el que se va a casar la próxima semana.

Ambas girarán sobre sí mismas hasta ponerse boca arriba mirando juntas hacia otra verdad, un abismo compartido, el secreto guardado en una habitación en Roma, una sorpresa del tiempo anterior que les adelanta, un regalo del destino para que hagan con él lo que más deseen. Así nace para ellas su nueva libertad.

Españoles, Fred... ha muerto...


Hace cierto tiempo comenté una película de esas que te llegan al alma tanto como un vendedor de móviles cantando por Puccini...



Ahora, el actor que encarnó a Fred se ha retirado de los escenarios.

Hasta siempre, compañero.

El Profesor Layton y La Villa Misteriosa

Hace tiempo que no leo. Estas vacaciones de Navidad las recordaré como la Navidad de Avatar, todo un peliculón si no fuera por el hecho de que se han gastado más en cómo contar una historia en lugar de gastarlo en saber qué historia contar.

Con casi todo el mundo que he hablado (y que ha visto la película, claro) ha tenido esta impresión bastante parecida. Una historia terríblemente bien contada, pero un poco floja al fin y al cabo. Todo un canto a lo mejor de Bailando con Lobos en un intento de hacer de ello una película de culto al estilo de Matrix. Raramente me ha pasado, pero al salir, pensé que cuando hagan la 2 y la 3 (al tiempo) la van a cagar, porque lo más probable es que sean versiones de El Imperio Contraataca (el malo siempre vuelve) y El Retorno del Jedi (vale, puede que un Jedi nunca busque venganza, pero en Avatar, fijo que el malo acaba cayendo... lo cruelmente que sea es irrelevante). ¿Por qué? Porque no hay historia. La historia se acaba. Y si hacer Avatar ha costado tanto, Avatar 2 puede costar el doble, con lo que se invertirá la mitad en la historia.

Pero a finales de vacaciones, empujado por un renovado interés por la DS y nuevos juegos descargados (dicen) ilegalmente (ni que contuvieran pederastia para ser ilegales, no sé... si acaso serán "no sostenibles" ahora, no? Y los no sostenibles van a la cárcel? Como los constructores de coches contaminantes o las petroleras? Niña, calla y no digas tontás...).

Entre ellos, los dos del Profesor Layton.

El primero, La Villa Misteriosa, si se me permite la traducción libre, comenzó con el interés de adivinar este o aquel puzzle que se plantea. Adivinanzas en forma de acertijos puñeteros que pueden llevarte totalmente de cabeza. Tras varios sudores sufriendo para ver si el camino C es efectivamente el que lleva a la villa o no, y de disfrutar de las animaciones (verdaderos dibujos animados con sabor al Sherlock Holmes perro de mi época) que la historia iba dejando como pinceladas de buen vino, uno coge carrerilla y va sacando monedas de todas partes y gastándolas donde hiciera falta para resolver, poco a poco, casi todos los puzzles.

Pero héte aquí que a mitad de partida acaban importando muy poco las reinas que no deben comerse entre sí y estás sufriendo por ver si tu teoría de cuál es el verdadero misterio del barón muerto es correcta. Así, entre la paciencia necesaria para resolver cualquier acertijo que se te atasque y la imperiosa e impaciente necesidad de saber más, debes ir resolviendo más y más problemas de lógica, matemáticas recreativas, que si el doble de tu edad más tres, etc, etc, etc...

Y me lo he pasado como un enano. Creo que han sido como unas 9 horas de juego en total, para acabar con el misterio de la Manzana Dorada y terminar de ver la última animación como si del final de una buena película de dibujos se tratara.

No puedo dejar de pensar en que si se gastaran una décima parte de lo gastado para Avatar, saldría una peli la mar de interesante de este guión. Cierto que no gustaría a todos, porque tiene sus cosas metidas con calzador, pero vaya, que tiene de todo.

Así, espoleado por las ganas de atacar a La Caja de Pandora, que supongo que bien valdrá otro post, llego a casa ahora frustrado por ver que el Machinarium ha perdido las partidas guardadas y tengo que volver a haceme las 5 pantallas que me había pasado de nuevo.

Ahora comprendo a quien me cuenta que debe hacerse las mismas 25 pantallas en el WOW para ganar algo de dinero... pobre hombre...

Y la peor película de la Historia es...

... sin lugar a dudas, cómo se puede hacer algo tan malo unos actores, idea, medios y sobre todo tanto dinero como los que hay en juego.

Por favor, quien pueda evitarlo, haceos el harakiri antes de verla.

Hablo de Gamer, que debería ser tan ilegal como la pederastia.

Joder qué cosa tan chunga.

Slumdog Millionaire

Visto los cojones, toro.

Ciertamente, hablar (bien) de esta película después de la arrasada que se pegó en los Oscar no tiene mérito, pero es que la vimos justo el fin de semana anterior al pelotazo de "nuestra" Pé en los USA (y tira).

Lo admito, la vimos sin demasiados argumentos a favor, por la única referencia que teníamos de ella: el trailer antes de Benjamin Button.

Ese trailer debe de ser uno de los peores de la historia, porque si bien estaba engalanado con muchísimas referencias a premios obtenidos en este o aquel festival, y por unas críticas realmente grandiosas, lo que se vio no era nada del otro mundo y nos motivó demasiado a verla.

¿Película del año una made in Bollywood? Ni de palo, ¿no?

Y eso que me tiran esos bailes tumultuosos con muchas ropas de colorines y tonadillas alegres aunque se cante a la muerte del protagonista, pero vaya, que no confiábamos ni media en que la tarde del domingo fuese provechosa; pero después de dos capítulos de series distintas, casi que apetecía una peli.

En fin, que la vimos, y desde la primera media hora, en la que ya se atisba por donde van a ir los tiros, te engancha.

No me las voy a dar de listo, pero creo que es un error que el trailer no muestre, ni siquiera haga intuir, de qué va, de modo que sin ánimo de fastidiarle la peli a nadie, voy a ir más allá del "historia de un chico pobre que gana en un 50x15 sin Sobera".

Porque creo que no hace daño y puede animar a verla.

Bien, veamos, la situación es la siguiente: un chaval con cara de paspán se presenta al citado concurso más perdido que un pulpo en un garaje, y va acertando preguntas, una detrás de otra, de una manera perfectamente natural. Todas salvo una, en la que le preguntan algo de tal culturilla general en la India que casi da vergüenza verle pedir el comodín del público. Y paso a paso, llega hasta la penúltima pregunta, acabando el concurso hasta el día siguiente.



¿Cómo puede ser que este pardillo se esté levantando este pastizal cuando no supo responder a la pregunta obvia? Esto es lo que se preguntan todos, surgiendo, cómo no, el fantasma de las trampas.

La película, simplemente, muestra, a modo de flashbacks, el resultado de cómo un chaval cualquiera de la India se sabe precísamente esas preguntas y no otras.

Supongo que quien la haya visto le parecerá obvio, y espero que los que no, les anime a verla, porque se realiza un recorrido tal por la vida de un niño en la India que es digno de mención. Ciertamente, seguro que no todas las vidas son como la relatada, seguro, pero el planteamiento de contar una historia de fondo con la forma, a modo de macguffin, de un concurso televisivo, es simplemente alucinante.

No sé hasta qué punto se merece todos esos Oscar que se ha llevado, pero me ha parecido una película muy interesante por lo novedoso de su planteamiento, por lo desconocido de unos actores que cumplen ante la pantalla, y por poner a la India en el mapa de los americanos.

Por cierto, que como curiosidad, de inicio se plantea al espectador una pregunta del concurso:

«Jamal Malik se encuentra a una pregunta de ganar 20 millones de rupias. ¿Cómo lo ha hecho?

A: Ha hecho trampas.
B: Tiene suerte.
C: Es un genio.
D: Está escrito.»


Al final de la película, cuando la habías olvidado, se da la respuesta, que simplemente se muestra ante tus ojos de una manera realmente cautivadora.

No tienes comodines, ¿cuál crees que es la respuesta?

Camino Inverso

Esta última semana, así de directo, como si no me hubiera ido tres meses, he visto cine. Cine que, independientemente de su origen, ha sido del bueno, del muy bueno.

He oído muchas veces que deberíamos vivir la juventud jubilados, recibiendo una paga mensual para juergas hasta los treinta, y luego trabajar hasta que te mueras. Normalmente lo han dicho imberbes gilipollas con más de alcohol que de hacer algo con sus vidas, lo cual no quita que se pueda hacer una cierta reflexión acerca de ello.

Naturalmente, estaría bien pensar en una vida diferente, mejor organizada para ser más feliz. Supongo que lo hacemos porque el ser humano está diseñado para ser infeliz o, quizás más acertadamente, para buscar indefinidamente la felicidad. Algo así debió pasarle por la cabeza al creador de El Gran Gatsby para parir lo que ahora nos llega como la última película de un edulcoradísimo Brad Pitt.

El Curioso Caso de Benjamin Button. Pagamos 6.30€ cada uno por ver esta película en pantalla grande, sin saber nada más que el trailer y que tiene 13 nominaciones a los Oscar. Y no nos defraudó.

No me cargo nada si comento que se trata de la historia de un bebé nacido viejo, con cataratas, calcificaciones en las extremidades y un sinfín de males asociados a la vejez extrema, y que es abandonado por su viudo padre en el momento de nacer. Pero es acogido en una casa de ancianos (gran puntazo de la historia) y a partir de ahí, sobrevive para crecer, o menos dicho, decrecer, a medida que todos los demás siguen la línea temporal habitual.

Pensándolo en ese momento, creo que es inevitable pensar que estaría bien nacer viejo, e ir al revés, porque siempre que te planteases retos a futuro, sabrías que no te faltarán fuerzas para acometer lo que se te ocurra. Lo pienso y me parece perfecta la perspectiva de encontrarte en ese momento de la vida en que tienes la experiencia suficiente para realizar grandes proezas, pero sin el cansancio acumulado de dichas vivencias. Y en la película lo piensas. Y te parece genial.

La historia sigue más o menos a lo Forrest Gump, con muchos guiños al espectador, y con imágenes de lucimiento del artista, pero con un trasfondo de ir a contracorriente y con una creciente sensación de que el sueño puede convertirse en pesadilla.

Y es que las cosas, como decía, nunca son a gusto de todos, y no por ir al revés de todo el mundo vas a ser más feliz. No por tener la perspectiva de ir a mejor físicamente a la par que tu mente crece significa que no vayas a estar encadenado a la irremediable necesidad de seguir a la zanahoria que se nos planta delante, aparentemente accesible, realmente imposible: siempre persiguiendo una felicidad que se nos escapa de entre los dedos.

Una muy interesante historia, con una Kate Blanchett ante la que una vez más me quito el sombrero y un Brad Pitt más actor que nunca. Una historia con una sensibilidad y un sentido tales, que cuando se terminó nos quedamos con ganas de más, a pesar de ver con sorpresa que eran casi las 20:00 cuando habíamos entrado en la sesión de las 17:00...

Di que al menos esta película agridulce (toda candidata a los Oscar debe serlo...) la vi después de soportar un metraje casi parecido con Camino. Y no, no es que me disgustase, nada más lejos.

La vi, lo adminto, tras ver a Nerea Camacho recibir su Goya.

Camino es una chica de 11 años a las puertas de la muerte. 5 meses antes, su vida era normal, 5 meses que dan para más de dos horas de película. Mucho? En realidad no. Demasiado? Totalmente.

La pobre se encuentra rodeada por unos personajes que parecen no querer entender que lo único que quiere es pasar unos minutos más con su primer amor, Jesús, que no puede tener un nombre más acertado (o desacertado, según se mire). No quiero destripar nada de la película, supongo que todo el mundo sabe que está basada en ciertos hechos reales acaecidos, entre otros, a una chica, hija de sectarios del Opus Dei, y que se encuentra en vías de canonización/beatificación/santificación (no sé la diferencia entre las tres...).

Lo que sí puedo decir, y tengo que decir, es que es una pelicula cuya historia te agarra las entrañas, te las revuelve, mientras te hace reír, y luego les da la vuelta, te angustia hasta no poder más, y finalmente te las hace tragar de nuevo. No sé explicarlo de otra forma, pero ha sido una de las historias que más me han conmovido.

Recuerdo que cuando vimos The Ring en la universidad, no pudimos irnos a dormir sin poner una peli de dibujos para templar los ánimos. Esta vez, tuve que recurrir a un capítulo de Futurama para poder irme a la cama. Joder, qué puto mal rollo. Un canto a la vida y al amor con tonos de marcha fúnebre. Como reírse en un velatorio. Todo un torrente de sensaciones que es inevitable, inabordable, y casi inaguantable.

Pasarlo mal con una peli de miedo? Pásalo mal ante lo jodido de esta historia...

... que como digo, me encantó, pese a que no esperaba que fuera así. Preparen sus clínex, caballeros...

En fin, que una vez más, se constata aquello de que sólo hacen falta tres cosas para hacer una buena película (en esta ocasión, dos): una buena historia, una buena historia, y una buena historia.

P.D: Javier Fesser, eres un pedazo de cabrón hijodeputa. No lo he pasado tan mal, tan bien, tan raro, en la vida con una película. A la videoteca de copias privadas vas... aunque no descarto ir a la segunda edición en el cine...

Entre suecos anda el juego

Llevo días, demasiados días, con la idea de escribir sobre varias cosas que en una vida anterior hubieran tenido, sin lugar a dudas, su post correspondiente.

Ahora, en esta nueva vida que me está tocando llevar, los posts se me acumulan e, inevitablemente, deben acabar compartiendo recoveco en este blog que me resisto a dejar morir.

Animado por la cantidad de visitas que se mantiene estable a pesar de la aparente dejadez del escribiente, hoy, mientras Gema debe abandonar la casa de GH10 entre los falsos pech... digooo, brazos de Gisela, me toca escribir.

Como es habitual, aún leo. Tengo dos libros pendientes de comentar, pero esta vez, debido al título impuesto por un tema anterior, hoy me toca escribir acerca de "La Princesa de Hielo".



Bajo un título tan familiar que a todo el mundo le da la sensación de que algo con ese título, bien libro, disco, peli o personaje mala de cuento de hadas, se esconde una novela, de una sueca llamada Camilla Läckberg. De hecho, su primera novela, de misterio, hambientada en su pueblo natal y de misterio.

Así, en una frase, queda resumido el libro, pero por comentarlo un poco más, diré que se trata de una novela negra en un entorno blanco de la fría nieve de Suecia. Frío empieza el libro, con un cuerpo encontrado entre la escarcha acumulada en una bañera casi congelada. Sigue presentando a la protagonista, una escritora (cómo no...) especializada en aburridas biografías que se pasa por su pueblo natal en el momento de la muerte. Involucrada, por supuesto, en el suceso al tratarse de su ex-mejor amiga de la infancia, investiga hasta más allá de donde una relación con el poli (el chico, siempre hay un chico...) listo del lugar le debería permitir. Mientras va descubriendo hechos acontecidos en esa casi olvidada infancia y se le revelan las más diversas informaciones que parecen divergentes, se plantea si escribir una novela de misterio basada en su propia vivencia, de modo que se podría decir que la propia novela es el fruto de ella misma.

El ritmo de la novela hace que se lea bien, con capítulos tal vez un poco largos para un viaje en tren. En cualquier caso, siempre un ritmo adecuado que hace que queramos ir leyendo más y más para llegar a un final que puede preverse a medida que se llega a él, pero que no deja de ser sorprendente y redondea perfectamente la historia.

En fin, que recomendable libro de una autora que creo que promete mucho, El Mundo dixit.

Pero para suecos, Abba.

Y es que voy a ir al infierno por haber ido al cine, cosa que va en contra de mi religión. Bueno, al purgatorio tal vez, ya que fue a un cine de pueblo a un coste probablemente peleable con ese dios que me prohíbe dejarme más de 1000 pelas en una entrada.

Bueno, que Abba y cine, poco más que añadir, nos lleva a "Mamma Mia", directamente y sin escalas.



Sí, es un musical, es de música de los 70, y salen los trajes típicos del grupo. Y sí, me ha encantado.

La historia es fresca, donde las letras de las canciones pegan, se enganchan perfectamente, y eso denota una labor de guión, de tener algo que contar, que es de agradecer en un tiempo en el que, tras una larga lista de pelis de superhéroes calcadas unas de otras, ahora parece que seguimos con el filón de los videojuegos.

Así pues, simplemente añadir el papelón de una espectacular Meryl Streep y un estupendo trío de personajes masculinos, secundarios de lujo para una peli "de chicas".

Y muy recomendable para todos y todas.

Hasta siempre, Paul

Expediente Anwar

No todo en los americanos es como para vomitar. Sí, sí, incluso fuera del baloncesto... aunque sea a nivel de selecciones...

Una de esas cosas es la siguiente frase que tal vez vaya a convertirse en recurrente:

"Quien sacrifica la libertad en nombre de la seguridad, no merece ni la libertad ni la seguridad"


Lo dijo un tan Benjamín Franklin, y es hoy más aplicable que nunca.

Tras el 11S, no es una novedad, las libertades civiles quedaron supeditadas a la seguridad nacional. Esto, que no tiene por qué ser malo en la práctica es teóricamente una aberración. Sobre todo, porque nadie parece tener nada que decir en un país tan políticamente liberal como los USA, en el que se pone el grito en el cielo si no se bajan los impuestos, pero no pasa nada si ese estado repudiado y llevado a su mínima expresión mete las narices en tus comunicaciones, en tus pantalones, en tu libertad.

Será que el dinero vale más que esa libertad que llevan por bandera.

Pero no, no todo es tan horrible. Por suerte, hay quien está dispuesto a mostrar los efectos de una realidad que pretende ocultarse a los ojos de la sociedad que lo mantiene.

En Expediente Anwar, se presenta una realidad, que tal vez no sea de verdad, tal vez sí, pero que al menos es diferente a la oficial, y es para pararse a pensar.

Seguro que el guión, con ciertos puntos melodramáticos y peliculeros, viene a contarnos una historia en la que Anwar, nacido egipcio, pero habitante legal en los USA (y tira), pagador de impuestos y padre de un hijo y otro en camino con una rubia blanca prototipo de americana modelo, es víctima de las medidas que con la excusa de la lucha antiterrorista, pueden aplicársele sin miramiento alguno.

El bueno de Anwar es torturado para escudriñar en una información que no tiene y que acaba inventando. Pero eso da igual, sólo la información es lo importante, aunque después se demuestre como falsa, qué más da. Culpable a la más mínima prueba circunstancial; mentiroso si no confirma las sospechas.

Y mientras tanto, su mujer trata de mover hilos entre las altas esferas, sólo para darse de bruces con una directora de operaciones que puede dormir tranquila si coartar la libertad de uno significa que potencialmente 7000 personas dormirán seguras en el centro de Londres... mientras al rededor de todos el odio va generando más odio y serán víctima de ello.

Al margen de la historia, que no destriparé cómo termina, me parece que es una película más que digna de ver, con unos actores que llevan el peso de la misma con gran solvencia, entre los que destacaré el papel de una Meryl Streep más comprometida que en Leones por Corderos, si cabe.

Vaya, que soy poco imparcial, porque entra dentro de esas historias que es probable que ocurran, aunque no haya manera de demostrarlas.

Se ha convertido en otra de esas pelis que tocan temas políticamente incorrectos de los que hablar en animadas conversaciones conspiranoicas.

Otra de pelis

Una semana de vacaciones, ¿dónde quedó?, me ha dado para compartir algo más que películas tanto en formato de 700 megas como en 35 milímetros.

Y, como siempre, ha habido de todo, como en botica.

Para empezar, una que en realidad vimos antes de las vacaciones: Ironman.

Joder, qué peli. Entretenida, y la verdad que ni tan mal para lo que se huele últimamente en cuanto a historias de superhéroes se refiere. Se nota que en esta al menos había una historia que contar, aunque todo fluya de una manera demasiado previsible, propia de este tipo de pelis.

A saber, chico malo, le pasa algo peor, y se hace bueno. Después, entrena/desarrolla su habilidad/poder para el bien, y un ser tremendamente cercano, le traiciona, escena final, fin.

¿Que cuál es la escena final? Leche, está claro, la pelea final, contra ese ser maligno y malvado que con tan mala fe traicionó a nuestro héroe... si es que no falla.

En fin, que como no conocía demasiado la historia de Tony Stark, pues bueno, después de las consabidas flipadas de que se tiró a todas las páginas centrales de cierta revista para machos, hasta le pillé un poco el gusto.

Para seguir, e ilógicamente por la última que hemos visto, por aquello de seguir cierta línea argumental en el post, la nueva versión de Hulk. Porque no, no se trata de Hulk 2, no, se trata de Hulk, otro, pero el mismo, como si el primero no hubiera existido nunca. Y es cuando los productores meten la pata intentando sacar una historia que se ajuste a la necesidad de todo héroe donde no la hay, la cosa no puede quedar así y hay que sacar rentabilidad de los derechos adquiridos. Sí o sí.

El resultado es otra peli, mucho más ajustada al guión necesario, y con casi dos horas de pim-pam-pum. A saco, escena tras escena, todo acción, pura adrenalina... aunque haya que sacarse a un malo, muy muy malo, de debajo de las piedras. Y si encima es un traidor a la patria, con más motivo.

Peor que Ironman, para mí, cortada con el mismo patrón, pero con menos mimbres.

Y por último, aunque la vimos entre medias, El Incidente.

Joder, hace tanto que esperaba otra obra maestra de Shyamalan, que tuve que ir a verla.

La peli sigue con todos los ingredientes del director. Tensión a más no poder, actores que parecen hechos para esos papeles, predicibilidad para los más pesimistas, y niños que intervienen en la historia.

Y un macguffin como una catedral en forma de anillo del humor con su propia interpretación de colores. Realmente magistral.

¿Qué pasó entonces para que no me acabara de gustar?

Dejadme responder a una pregunta con otra pregunta...

¿Qué tienen todas las películas de Shyamalan y que no tiene esta?

Lo mismo que este post.

Amén para las trece rosas

He visto dos películas la última semana. La primera cumplió con las espectativas de lo que esperaba ver, la segunda, me ha hecho postear.

Hace tiempo, vi en el viejo videoclub que frecuentaba de pequeño una película con una esvástica de color rojo. En contra de lo que podía pensar en aquellos tiempos, debajo, en el mismo color, aparecía la palabra AMEN.

Supongo que hay un tiempo en el que uno cree que todo lo que le cuentan es verdad y que existe siempre una explicación para justificar todo lo malo que aquello que se te cuentan que es bueno hizo en otro tiempo.
Supongo que hay otro tiempo en que uno ya no puede creer en todo lo que le dicen.

Hacía tanto que casi había olvidado la carátula y las ganas de ver qué narices tenía el símbolo de todo la malo que ver con una palabra símbolo de todo lo bueno... hasta que la vi en newpct.

Como adivinaréis, se trata de una película que relata la Segunda Guerra Mundial, desde el punto de vista nazi, para más señas. La peli, trata del peliagudo aspecto de cómo afectó la religión, en este caso la cristiana en general, al Holocausto.

Desde el punto de vista de un nazi cristiano, Kurt Gerstein, que a pesar de ser uno de los ideólogos del exterminio judío sin él saberlo. Cuando vio qué finalidad tenían sus aptitudes químicas en realidad, no tuvo más remedio que avisar, a través de diversas personas católicas, al mismo Papa; pero no le hicieron caso.

La peli trata el tema desde un punto de vista totalmente novedoso para mí, y no se corta a la hora de narrar las miserias del alto cargo eclesiástico, y de cómo la diplomacia puede a veces servir como excusa para mirar hacia otro lado. Y de cómo las esperanzas de millones de personas pueden pasar por quien menos te lo esperas.

Todo un acierto, la verdad. Sobre todo el final, tan real como la vida misma.

La otra, 13 Rosas, es una de esas pelis de cine español que sólo gustará a la mitad del país. Bueno, o a las dos, según se mire.

En este caso, la guerra es más cercana, en lo geográfico. A finales de la Guerra Civil, y en los primeros pasos de la dictadura, se cuentan los últimos días de varias personas para las que la dictadura fue más dura que para otras. Entre esas personas, fusiladas, como tantos otros, por pensar diferente o por pretender asesinar al Caudillo de esa España de por la Gracia de Dios, según la acusación, se encontraban trece mujeres, niñas casi en su mayoría, que fueron fusiladas el 5 de agosto de 1939.

Será que uno quiere tener más memoria histórica de la que algunos pretenden que tenga, pero la película me ha parecido todo lo real que unos actores pueden hacerla. Con un elenco de jóvenes actores que no desentonan más que al principio de la peli (tal vez porque luego la cosa se hace demasiado seria como para notarlo), los acontecimientos se suceden uno tras otro hasta llegar al final esperado. Lo cual no hace que sea menos dramático. Espolvoreado con ese punto lacrimógeno propio de toda película, no quita para que a uno se le pongan los pelos como escarpias al ser testigo de las inquietudes de esas mujeres cuando se encuentran camino a la muerte.

Desde quien se preocupa de que su hijo se libre de las garras del odio a quien mató a sus padres y sea tan católico como lo fue ella, hasta quien sólo piensa en el horror de ser olvidada.

Desde luego, con esto de la llama de la memoria, ojalá se le pudiera hacer llegar, de algún modo, que no, que no nos olvidaremos aunque algunos pretendan hacer olvidar, aunque algunos pretendan igualar unas barbaridades cometidas en tiempo de guerra con 40 años de dictadura (siempre más dura para unos que para otros) y terrorismo de estado.

Photobucket


Joder, ni por esas 13, ni por todos aquellos que vieron su último amanecer desde una cuneta.

En esta ocasión, la iglesia, sinónimo, según algunos, de todo lo bueno, no sólo no trató de evitarlo, sino que se hizo con su connivencia.

Jumper

El fin de semana volvimos al clásico plan de cine y cena.

La cena estuvo estupenda como siempre en el Krunch, dos medios bocatas a cuenta de la casa y algo de beber. La pena, por ahora, es que están remodelando el Häagen-Dazs del Artea y no podemos rematar la cena con uno de esos helados con chocolate caliente por encima que...

Bueno, a lo que vamos.

Que si bien la cena cumplió con las espectativas del bueno conocido, el cine dejó bastante que desear.

Con todas las buenas palabras recibidas hacia un peli, fuimos a verla: Jumper.

Y, joder, menuda chusta de película.

La historia es de esas que no tienen principio ni fin, que es una manera de saltarse a la torera toda explicación de dónde vienen los poderes del protagonista, ni a dónde irá a parar una posible segunda parte muy a lo X-Men y la guerra de los que tiene poderes contra los que no quieren que los tengan.

En medio, meten con calzador a la chica, porque en toda peli que se precie debe haber una chica, y si es guapa, pues mejor. En fin, que cuando menos sentido tiene que el prota vuelva a sus orígenes olvidados por un presente mejor, la meten en medio del follón por aquello de que el prota tenga esa sensabilidad de velar por la integridad física (repito, cuanto mejor físico, pues eso, mejor) de la joven en cuestión.

Como siempre y tan predecible como flipante la inserción de los cromosomas XY en la historia, aparece el compi de turno; curtido en mil batallas y que hace partícipe de LA VERDAD a nuestro perdido prota, que se había pasado los años tocándose los huevos a base de mangar en diferentes bancos. Pero claro, ahora ya le toca enfrentarse a sus recién encontrados demonios y crecer, sobre todo, crecer y ser consciente de sus propias responsabilidades. Entre ellas, claro, la chica, a la que mantiene al margen de todo hasta que ni la más guapa del mundo sería tan idiota de no notar que algo pasa a su alrededor...

En fin. El malo es lo único medio bueno de la peli, sobre todo por el gran Samuel L. Jackson, muy en la línea de su papel en El Protegido, así en plan muy de cómic.

Así pues, para todos aquellos que se dejen arrastrar por el trailer o por el chico, que ya destrozó a Anakin Skywalker, o la chica, que es otra pedorra de The O.C., que no, que no merece dejarse ahí nada menos que 6.30€ en el mejor de los casos para semejante patraña.

Como mucho, para una lluviosa tarde de domingo y descargada legalmente de internet. Ah, no, que las descargas son siempre legales en internet... bueno, será como esos que no pagan canon porque no compran en el top manta...

El Orfanato

Sí, sin títulos enrevesados, he visto El Orfanato en el cine.

Acudí, como bien saben los asiduos al blog, de mala gana por tener que pagar la friolera de 6.20€ en un recinto en el que simplemente te aportan un entorno rodeado de otros usuarios, sin privacidad, y como borregos. Bueno, vale, en realidad la pantalla grande y el sonido surraund también ayudan un poco a ir al cine, venga, que todo sea dicho...

Acudí, decía, sin demasiado ánimo a ver una película que pensaba se iba a parecer demasiado a Los Otros (nada que ver con Perdidos...), si no en la propia historia, sí en el planteamiento inicial de actriz que lleva el peso de una aventura más o menos fantástica y con dosis de terror en una casa grande y aterradora. Ah! y con niño repelente included...

Pero no. Me encantó.

Es difícil hablar de la película sin dar pistas de por dónde van los tiros y sin destripar nada, hasta el punto que este comentario ya puede condicionar a quien se lance a la locura de ver cine españ... digooo, hecho en España.

La historia tiene que ver, como se puede adivinar, sobre todo, con la relación entre una madre y su hijo, y de cómo hechos acontecidos en la niñez de una mujer pueden condicionar tanto su futuro. La película, bajo un aura de película de miedo es en realidad un cuadro de las relaciones humanas entre una pareja y su hijo, que, en cierto momento y por ciertos motivos, desaparece.

Esta desaparición acaba por minar tanto la relación de la pareja que llega a quebrarla debido, según se mire, al estado de desesperación y cuasilocura al que llega la buena de Belén Rueda que, no puede dejar de decirse, hace un auténtico papelón. Poco queda ya de aquella dicharachera pero ridícula rubita que acompañaba a Milikito en el VIP Noche de los inicios de Telahínco...

Pues bien, y el que no quiera seguir leyendo que no lo haga, la cuestión es que debajo de una película con un ambientazo de miedo y tensión casi continuo, debajo de esa otra historia en la que aparece el retrato del dolor de una pareja que se rompe, debajo de esa historia de un niño desaparecido cuya aparición se convierte en el motor de la vida de su madre, debajo de todo eso... resulta que tenemos una película que te muestra, en un final del pelo al de El Sexto Sentido, cómo te has tragado toda una serie de detalles en los que no has sido capaz de fijarte (bien por estar esperando el siguiente susto, bien porque te centras en los sentimientos reflejados, bien porque estás tratando de adivinar si la historia es fantástica o no) y que te dan la resolución completa de un guión que no se merece que se destroce con un remake americano...

Si la actuación de Belén Rueda es alucinante, la dirección no se queda atrás, y sobre todo, como dijo aquél, sólo hacen falta tres cosas para hacer una buena película, y esta las tiene; las tres...

Por cierto, que para el que no lo sepa, las tres cosas son una buena historia, una buena historia y una buena historia.

De aquí, a la eternidad

Ha muerto hoy una gran actriz.

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Efectivamente, ha ido de aquí a la eternidad, sólo por una escena que debería quedar para siempre como la más rompedora de la historia...

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De esas escenas en las que el cura que vigilaba la sala ponía el sombrero delante del proyector para disfrutar en solitario y al amparo de la oscuridad del cine de su propia lujuria.

De decepción en decepción

Finalmente, en esta semana que he disfrutado de libertad laboral (a.k.a. vacaciones), aprovecho para ver parte de todo ese material audiovisual que quieras que no acaba acumulándose en cualquier disco duro externo.

Entre ese material se encuentra (encontraba en realidad...) una miniserie de dos capítulos con el sugerente título de 1984, y la peli Transformers.

Empezando por el principio, que es por donde se suele pedir empezar cuando no se sabe por dónde hacerlo, diré que el libro, 1984, fue todo un acierto para las medias horas de bus que disfrutaba en mi anterior trabajo. Tal vez por eso, y pasando por alto mi sentido arácnido para estas cosas, no pude evitar darle al torrent para sacar la versión en miniserie. En realidad, bien podrá tratarse de una peli larga en vez de una serie corta, pero bueno. La cuestión es que, una vez más, me gustó más el libro; bueno, en realidad, me gustó sólo el libro.

Tal vez sea porque creo que pasa muy de puntillas por la historia y deja tantísimos detalles sin explicación que creo que alguien que vea esa serie sin haber leído el libro previamente, no se hace ni con una mínima parte de lo que el libro te hace vivir. Aunque no sé, tal vez es sólo una percepción, pero creo que la temñatica del libro es demasiado compleja como para resumirla en dos capítulos de unos 50 minutos cada uno. Tal vez si alguien la ve y le gusta pueda poner un comentario acerca de lo que ha entendido, porque sinceramente creo que no se habrá quedado ni con la mitad.

En fin, que un bajón, a pesar de contar con un buen John Hurt y un sorprendente Richard Burton al que creía no haber visto desde los tiempos de Cleopatra.

Esto fue por la tarde, por la noche, tratando de arreglarlo, pusimos Transformers, la peli... para qué, madre mía, lo mejor de la peli es que era un screener más que decente... poco más que añadir.
Que el prota sea un desconocido (y, por tanto, barato) actor novel y que el peso de la interpretación caiga casi en exclusiva en un John Voight que hace tiempo que pasó a ser el padre de eran pistas suficientes, pero no sé, caímos... menos mal que no gastamos 6 napos por cabeza en el cine...
Porque, admitámoslo, una peli en la que te duermes un par de veces en las escenas de acción es como para no volver a dar una oportunidad al director (Michael Bay). Pero si a eso añadimos que me dio la sensación de seguir la historia sin problemas a pesar de las cabezadas, es como para pasar de los guionistas para los restos...

Y es que así fue. Es una peli a trozos, como las integrales, donde al principio hay historia, luego peleas entre cacharros que difícilmente pude decidir si eran de los buenos o de los malos, luego historia de nuevo, luego pelea, y fin. Vamos una chufla para disfrutar antes de los quince. Creo que tuve suerte de haberme dormido en los trozos de pelea, porque son totalmente irrelevantes y prescindibles.

Supongo que por eso se hace la peli taaaaaaaaaaaaaaan pesaaaaaaaaaaaaaaada... joder, si cuando íbamos hora y media sufrimos al ver que quedaba todavía otros 40 minutos de sufrimiento.

Sólo decir que el comentario fue:
- No vamos a dejarla para mañana, que mejor que se acabe ya y la borramos.

Y joder que la borramos, sin pasar por la papelera ni por la casilla de salida... junto con la miniserie...

Un nuevo amanecer?

La imagen de hoy que me ha hecho saltar las lágrimas es la siguiente:

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Sí, descarga directa de algo a esos 300 sostenidos... aunque no se vea demasiado bien...


Resulta que no hace nada, he descubierto esta web que, sin la mula, pone a disposición de quien tenga a bien pasarse por allí, todo un muestrario de películas, series, música, documentales y demás. Es posible visualizar la peli (o lo que sea) directamente mediante streaming, estilo youtube, o, y esto es lo más molón, bajarse el material directamente desde los servidores.
¿P2P? Nada de eso, el propio nombre lo indica, nada de mulas, ni torrentes, ni leches, sólo entra, elige y descarga. Directamente. Sin intermediarios. Sinlamula.com

Esta es la parte buena, porque, claro, la descarga directa siempre tiene el problema de que haya un corte que te deje la descarga a medias, y cuando llevas media hora y sólo te faltan 50 megas, pues jode.

Así pues, más vale hacerse con un buen gestor de descargas que dado el caso, te deje reanudar la descarga. Yo tuve que perder 2 veces Equilibrium (ya no está, leches!) para aprender esta lección, pero otras tres cosas ya han suplido su espacio ; )

En mi caso, como pluggin de Firefox, uso el DownThemAll, que tiene esa interfaz y te deja pausar, cancelar, reanudar, etc. Sólo le falta poder poner límites a la velocidad de descarga, pero bueno, el tenerlo integradito en el navegador suple esta carencia.

Aún no entiendo cómo se pueden permitir el servir todo este material, pero la cosa está que arde y se añaden nuevos elementos a cada minuto; hay veces que entro en la página y a la hora ya han metido otras 10 cosas nuevas. Parece que el movimiento acaba de arrancar y que está yendo bien, el efecto menéame ha debido de surgir efecto.

En cualquier caso, no es el único que ha pretendido dar sin recibir, porque ejemplos de libros, los hay varios y diversos. Y de música también.

Esperemos que la web siga adelante, porque en ese caso, y con esas velocidades, tal vez acabe con aquello que las discográficas no han podido, las redes de pares/P2P.

Y como todo tiene su lado oscuro, y esto no iba a ser menos, ojo a los vicios raros de quien se baja la serie completa de El Coche Fantástico sólo para tenerlas, ojo, que igual estáis desarrollando un problema patológico que podría considerarse el análogo virtual del síndrome de Diógenes...

Una peli rara, rara, rara

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de comer un par de veces delante de una película que se hacía necesario comentar al margen del post cinéfalo del otro día.

Se trata de una película de dibujos animados al más puro estilo Monster House en cuanto a animación se refiere. Quiero decir que no son dibujos de esos que parecen estar hechos a mano, sino que se parecen más a los gráficos de un juego de ordenador; no sé si me explico.

Bueno, la peli está bien, tampoco es para echar cohetes y es perfectamente prescindible, pero como se trata de dibujos animados, podemos encontrarnos con que hay cosas que no cuadran. No hablo de las típicas incongruencias de guión propiciadas por el enrevesamiento del mismo o de los gazapos propios de ver a un romano con un reloj digital.

No, se trata de un error de concepto que, debido a que se trata de una cinta presumiblemente pensada en los niños, puede llevar a muchos problemas futuros. ¿Por qué?

Bueno, vayamos por partes.

1.- Lo que la peli quiere contar

Una serie de personajes que viven en una comunidad muy bien avenida, ven cómo su líder es asesinado y su díscolo hijo debe tomar las riendas de su malogrado padre. La típica historia de joven alocado que se """endereza""" (entre comillas, por si no se nota...) a base de golpes del destino y la oportunidad de formar una nueva familia junto a una joven madre de la que se hace cargo personalmente.

2.- Lo que de verdad se cuenta

Una grupo de juerguistas nocturnos que no hacen más que fiestas todas las noches y dormitar todos los días, son liderados por un transexual masculino que muere a manos de los malos. El hijo, transexual masculino también, se enrolla con una madre soltera que, tras verse abandonada por el padre de la criatura, parece haber caído en la bisexualidad. El hijo copa todas sus expectativas de tener lo mejor de los dos sexos para educar al recién nacido, también transexual masculino de nacimiento.

Menuda diferencia, no?

Si no habéis adivinado la película, se trata de El Corral: Una Fiesta Muy Bestia.

¿Y la lectura tan rara? Bueno, viendo que la comunidad formada por todos los animales de una granja montan juergas cada noche a espaldas de la humanidad (muy del estilo Toy Story), mientras el líder, una vaca llamada Ben (AJÁ!!!! UNA VACA!!! QUE SE LLAMA BEN! Y HABLA COMO UN TÍO!!! UNA VACA MACHO!!! TOMA!!!!) vigila.
Ben muere y su hijo (HIJO!!!!) Otis, otra vaca (OTRA VACAAAAA!!!! Y TAMBIÉN MACHO!!!! AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!) toma el relevo para acabar quedándose con la vaca Daisy (UNA VACA HEMBRAAAA!!!) (puede haber un nombre más tópico? sí, el de su amiga, Bettsy). Daisy acaba teniendo un hijo (OTRA VACA MACHO!!!! DE NACIMIENTO!!!!), y forma una familia junto a Otis.

En fin, que visto lo visto, una peli para ver sin pensar, y muy del tipo de películas para niños de 7-8 años a los que no les chirríe ver un personaje masculino con tetas colgando donde a ellos les cuelga otra cosa.

¿Será todo esto un intento de generar dudas en la teoría de la evolución, que desde luego no puede explicar la existencia de vacas macho y hembra y la eliminación, de un plumazo, del toro, y promover así el creacionismo?

Pelis que he disfrutado (y sufrido) ultimamente

Bueno, hoy, parapetado detrás de una labor un tanto rutinaria y bastante agobiante, que se suele traducir como manual en el mundo de la informática, donde se tiende a que la máquina trabaje por uno lo más que sea posible, me he mantenido al margen de mail de tonterías y demás, para no retrasar más allá un post pendiente sobre pelis.

Pasaré de puntillas por Espaiderman Tres, auténtico bodrio tanto como película como como historia. Sí, sí, realmente una cagada. Y es que cuando no se sabe qué contar, y se cree que hay cabida para más de tres pelis con el mismo título, acaban haciendo un no-se-sabe-qué juntando de aquí y allá a todo lo que sea. Cuando no hay historia, se sacan de la manga todo lo demás, efectos, personajes, peleas y trucos de magia para que no parezca que te has pasado más de dos horas sin mayor provecho que las palomitas que te has comido durante un rato de la peli (al que le duren las palomitas más de media hora que me ponga un comentario, plis)... Realmente prescindible, si alguien quiere adentrarse en el mundo de Peter Parker, que se vea la serie de dibujos o se lea el cómic...

Me quedaré un rato más en la última de Sandra Bullock, Premonición. La cinta está cortada a la medida de la actriz, que no tiene a nadie que le haga sombra. La historia, básicamente un milagro hecho realidad en forma de desajuste temporal extraño e inexplicado, está bastante bien y, aunque un tanto previsible, entretiene. Sandra hace de una ama de casa un tanto pasada de rosca que sufre la pérdida de su marido un miércoles cualquiera. Al día siguiente, cuando se despierta, su marido sigue vivo y es que en realidad no es jueves, sino martes (creo). Lo que ocurre es que Sandra vive esa semana en días alternos, de modo que cosas que para ella ocurren en días consecutivos en realidad se dan en días alternos y acciones que hace hoy tienen su consecuencia ayer. La idea está bien, las cosas se van hilando más o menos coherentemente (no todo se consigue), y al final sucede lo que tiene que suceder. Y héte aquí, al final, cuando se supone que algo ocurre que cierre y explique toda la película, que así ocurre y todo se comprende, en cierto modo, como un milagro que permite a la buena mujer (creyente) hacer las paces con un marido cuasiadúltero para los restos. Para pasar el rato un domingo por la tarde que tengas ganas de salir del sofá...

Irremediablemente, me quedo unas cuantas líneas en un film que no había generado demasiadas espectativas en mí y que, oh sorpresa, me ha gustado. Será porque me encantó Babel, con la que casi nada tiene que ver, pero El Señor de la Guerra, de Nicholas Cage. Hace de hijo mayor de una pareja de falsos judíos huídos de la Ucrania comunista a la tierra de la libertad, donde va ascendiendo en el lucrativo negocio de la venta de armas hasta hacerse el amo del cotarro. Y, claro, ya sabemos que nadie se hace rico dando, de modo que el tráfico ilegal de armas se hace en seguida con la trama de la peli. Con un curioso Ethan Hawke haciendo de poli bueno que sigue al malo, las andanzas de Yuri Orlov y su hermano pequeño y cocainómano se nos muestran como un escaparate de miserias humanas y muy verosímiles en el que musulmanes se matan entre sí con uzis israelíes, tanques ucranianos acaban en Sierra Leona, y se nos muestra las diferencias existentes entre las guerras blancas y las que se dan en África... Interesante y cruda reflexión acerca de cómo el primer mundo se preocupa de lo suyo mientras los negros y los moros se maten por otras partes, y de cómo afecta a las personas normales... no como a Yuri, que parece un témpano detrás de su máxima "... esta no es nuestra guerra..." y "... si no lo hago yo, otro lo hará...". Obviamente, como todas estas pelis con cierto mensaje, la vida de Yuri termina no demasiado bien, pero sí con un sorprendente y muy muy acertado diálogo en la celda con el polícia encarnado por Hawke... Para pararse a pensar en qué mundo vivimos, y la clase de submundos que hay debajo de él...


Y me quedo sentado para no perderme de comentar un sólo detalle de la película que más me ha molado últimamente. Se trata de Fearless, de Jet Li. Sí, ya sé, otra chinada, pero es que me encantan las chinadas; desde Tigre y Dragón y El Último Samurai (ojalá Cruise hubiera muerto en la primera escena...). En esta ocasión, un ya un poco mayorcito para ello Jet Li hace de un maestro en artes marciales que existió en realidad: Huo Yuan Jia. Tengo que decir que no conocía nada del sujeto, y de hecho no sabía que la historia se basase en hechos reales, para que conste, tal vez por eso me gustó, porque me encanta encontrarme en la Wikipedia si lo que acabo de ver es cierto y en qué parte.
En una China de finales del XIX, las familias compiten por qué arte marcial es mejor que cual a base de combates. Un joven Huo tiene que ver cómo su padre no deja el listón donde él lo considera oportuno y, a base de entrenamiento individual y tras la muerte del padre, pelea para demostrar que su aret marcial es el mejor. Claramente confundido por la prisa de su joven edad y la ambición de ser el campeón, acaba sucediendo algo horrible que cambia su vida para siempre. Tras este hecho, se deja llevar hasta bordear la muerte y es rescatado por una joven ciega y su abuela de quienes aprenderá, viviendo en su aldea, los valores de la paz, la tranquilidad, la paciencia y el trabajo bien hecho. Mucho más maduro, pasados los años, vuelve a su ciudad para hacerse cargo de su vieja casa que había abandonado.
Pero se encuentra, mira tú por donde, con que un americano gigantón reta a todo chino a vencerle en un combate aduciendo que todos ellos (los chinos) son unos enclenques. Atizado por la afrenta, le deja en ridículo, como no podía ser de otra manera, y trata de unir a todos los chinos frente al empuje que los occidentales empiezan a tener en el país. Crea una federación de artes marciales y dedica el resto de su vida a unir a todas las personas bajo un nexo común. Aunque el resto de su vida tampoco es que sea mucho, porque los occidentales preparan un injusto combate contra el mejor exponente de los luchadores de cada país para minar la moral de los reforzados chinos...

Como comentario especial, aunque ya hace quizá demasiado que la vi para decir que fue últimamente, hablar de los 300.
Tenía pendiente esa peli desde hacía mucho, pero nunca me animaba a verla por los comentarios que había oído (peli para que gays disfruten de cuerpos esculturales de hombres en calzoncillos...). Pues bien, para mí, la peli tiene más que tíos macizorros.
Supongo que todo el mundo sabe de qué va la peli, pero bueno, en una frase, Leónidas, líder de los cafres espartanos, acude al encuentro de las hordas del persa Jerjes en el desfiladero de las Termópilas. También sabrá todo el mundo que la peli se basa en el cómic de Frank Miller, llevado a los cielos tras Sin City.
Pues bien, diré que la peli se nota que bebe del cómic y no de la Historia, y no sólo por la cantidad de imágenes que pretenden cuadrar con el mismo (al estilo de Sin City), sino porque retuerce la historia hasta más no poder para adecuarse a los tiempos modernos. Con unos espartanos que se presentan como bestias pero respetuosos con los derechos de la mujer y la libertad que una especie de senado les otorga, y unos persas que poco más que con turbante tendrían que ir para parecerse más a Bin Laden, nada más lejos de la realidad. Según la peli, Jerjes pretende conquistar todo lo que le queda del mundo conocido (no tenía rival en Asia, al parecer) y debe pasar por el crítico territorio de los demócratas y preocupados por el bienestar del mundo espartanos. Tras tres días de combate en la boca de un estrecho paso donde la superioridad numérica de Jerjes no cuenta, parece que Leónidas y los 300 guerreros de su guardia personal van a sucumbir ante los cantos de sirena que le llegan del semidios persa. Pero no, los cojones espartanos valen más que todo eso y consiguen retenerles lo suficiente para que finalmente, como se presume, el ejército de Esparta los barra del mapa.
La realidad es que Jerjes sólo pasó por Grecia para vengar los ataques que algunas de sus ciudades habían sufrido por parte de los espartanos... y acabó arrasando Esparta, Atenas y aburriéndose de ellas...

No quiero dejar pasar la necesidad de comentar que en las películas siempre veo cierto toque moralino y de mensaje subconsciente. Si en Premonición se ensalza el valor de la familia por encima de la muerte, en Fearless el valor de darse a los demás más que a uno mismo, y en Espaiderman no sé a qué narices, en los 300 no deja de haber un cierto tufo a lucha por la libertad similar a la que Push lleva a cabo cada día por le bien de todos nosotros... cuando la realidad es que el Jerjes de los 300 se parece demasiado a él y quienes aguantan la guerra a base de aprovechar el terreno donde la superioridad del enemigo no cuenta sean los vietnamitas en su día, o los iraquíes hoy en día.

Miss Potter

No, no se trata de ningún concurso de camisetas mojadas vestidas con capa de mago, no, ni siquiera de la hermana pequeña del archifamoso y repelente (al menos en pantalla) mago.

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veis a esta? nada que ver...


Se trata de una de esas películas que pasan de puntillas por las carteleras y que he tenido la oportunidad de ver este fin de semana.

La vimos ayer, tras deja atrás un ajetreado aunque estupendo fin de semana, con esa mala gana de las tardes de los domingos, cuando quieres que el tiempo se detenga para que no llegue el lunes, el tiempo ideal para ver algo, al estilo Qué Vida Más Triste, que he vuelto a retomar hace unas semanas.

La peli, decía, parece de primeras del estilo Descubriendo Nunca Jamás, mágica historia ambientada a primeros del siglo pasado (o finales del anterior, no recuerdo...).

Pero no. En realidad la película no llega a los niveles de aquélla, porque si bien trata de obtener un plato sabroso a base de toques de fantasía, romance amoroso (valga la redundancia... o no?) y un poco de rebeldía feminista, al final el plato se queda como un combinado de piezas que no acaban de formar un todo común. Se aprecian la magia, el romance y la rebeldía casi por separado, sin que llegasen a conformar el plato deseado.

Tal vez es que me dio la sensación como de quedarse en una muy buena intención con una buena pareja de actores protagonista (Renée Zellweger y Ewan McGregor) y buenos secundarios (ingleses, imagino). Pero como se queda en nada al final, se diluye en su propia historia como las acuarelas del principio.

Y no será por falta de historia, porque se trata de un personaje real, Beatrix Potter, que se convirtió en la escritora de libros infantiles más importante de la historia del reino (unido...) a base de tesón y confianza en una misma por encima de las convenciones sociales de la época.

Supongo que fue una de esas mujeres que promovió el feminismo sin necesidad de quemar sujetadores y a base de vivir la vida a su manera sin importarle lo que dijesen los demás, empezando por su madre.

Desde su más tierna infancia, a base de explotar una magnífica imaginación y gusto por los animales, la señorita Potter pasa de los treinta habiendo rechazado a todo posible pretendiente, y más pendiente de la publicación de su primer libro que de las peroratas de su madre. Con un toque de suerte necesario en toda historia, acaba publicándolo y siendo la artífice de un éxito brutal que la libera de las cadenas de su condición social para ser libre e independiente. Del dinero le nace la posibilidad de vivir como desea, lo cual no es moco de pavo para la época.

La idea subyacente en todo momento, es que más allá de la libertad económica que se ganó con su talento, se encuentran la posibilidad de haber crecido como creció (un padre medio artista frustrado fue un gran caldo de cultivo) y el haber sabido pasar por encima de todo y todos para vivir a su manera.

Tal vez haya quien esté pensando que todo esto de vivir a su manera en realidad es una manera de hablar de su lesbianismo, pero nada más lejos, al menos en este caso, o que se sepa.

En fin, que para pasar la tarde de un domingo cualquiera es interesante dejarse llevar por el movimiento de sus dibujos cuando le hablan, y de la historia en general, aunque uno se quede con la sensación de que se podría haber entrado mucho más en detalle en la historia de esta mujer, que parece pasar de puntillas entre secuencia y secuencia.

Y es una lástima, porque se podría haber llegado a mejores resultados, creo yo.

Muertes Voluntarias

He retrasado voluntariamente el post de hoy, cuyo tema lleva ya un par de días en la calle y en boca de muchos.

Inmaculada Echevarría, navarra ella, pero afincada (nunca mejor dicho) en un hospital de Granada, ha elegido morir en lugar de perderse la vida. Perder la vida debe ser malo, pero perdérsela viendo cómo pasan los días sin mayor alegría que ver a la máquina que te hace respirar funcionando perfectamente debe ser una auténtica putada.

Esta mujer, de 51 años, ha sufrido una enfermedad desde los 11 años que la ha dejado 9 postrada en una cama del hospital donde pidió que la dejaran morir. Para más coña, tuvo que soportar la muerte de su marido y el no poder hacerse cargo de su hijo, al que tuvo que dar en adopción.

El sufrimiento de esta mujer debió de ser enorme, hasta niveles que no podemos imaginar. Hablar de lo que haríamos en su situación es difícil, pero creo que yo querría eso para mí.

Es un caso diferente al de la eutanasia de Ramón Sampedro, creo yo, porque no se ha tratado de ayudarla a morir activa o pasivamente, sino de respetar su voluntad de rechazar un tratamiento. Al prevalecer el derecho del paciente a negarse a recibir un tratamiento (como las transfusiones de sangre de algunos fanáticos cristianos) sobre la obligación del médico de darlo, Inmaculada, ha podido encontrar el resquicio legal suficiente para colarse hasta las puertas de la muerte. Supongo que entró no sólo dócilmente, sino plácidamente en esa buena noche.

Buenas noches, que descanses.

Otra muerte de un navarro, esta vez más cercana a mí, más sopotable, quizá, es la de la carrera de Alfredo Landa como actor de cine.

Sí, ya sé que no es el mismo, que no ha muerto una persona, pero para mí, este es el primer paso necesario para llegar a la muerte de mi actor nacional favorito. Y aunque no lo haya hecho la persona, sí lo ha hecho el actor.

Desde pequeño he disfrutado del landismo (¿alguien ha oído hablar del alpacinismo, robertdenirismo, jacknicholsonismo siquiera? pues un respeto...) y después con todo lo que ha hecho este genial actor que se ha mantenido siempre en su sitio y deja a todo en su sitio hoy en día también.

Se retira, además, a lo grande, con un premio del festival de Málaga, y con el deseo de que lo que le quede de vida, lo pase al menos tan bien como me lo ha hecho pasar a mí con La Vaquilla, Los Santos Inocentes, El Bosque Animado, o con No desearás al vecino del quinto, Una vez al año ser hippy no hace daño y Vente a Alemania, Pepe, verdadero paradigma del emigrante españolito.

En fin, triste noticias para un viernes, nada que se escape de lo habitual.