IA killed with developer star

Últimamente no hago más que encontrarme con contenido relativo al impacto que las IAs van a tener sobre la actividad del desarrollador de software, en su término más amplio. El espectro de opiniones, la ventana de Overton del tema, es amplio, muy amplio.

Va desde quienes auguran una revolución tal que dejerá obsoleto a cualquiera, no ya que quiera empezar a programar, sino también, y especialmente, a quienes lleven ya unos añitos en esto de decirle a una computadora lo que tiene que hacer, y mantenerla (y mantenerse) cuerda y coherente con el paso del tiempo; hasta quienes no ven en esto nada más que una carrera ficticia de ratas hacia un botín inventado detrás de cuyo telón, cual mago de Oz, no hay nada.

Habrá que esperar para ver qué ocurre, aunque para entonces tal vez ya sea tarde, y no nos quede otra que brindar con una taza de cafe humeante mientras el tsunami nos arrastra. O no.

A mí todo esto me suena bastante a otras películas como "con Hibernate ya no hace falta aprender SQL", o "con Struts vamos a hacer aplicaciones web como churros". Tal vez aquellas pelis fueran mudas y en blanco y negro, y la IA se nos presenta en IMAX, 3D y dolby surround, pero resuenan bastante. Yo no sé si Hibernate, JPA, Struts, Springboot, o cualquier otro framework o librería siguen aquí por lo que prometían o no; lo que sí sé es que SQL hay que seguir sabiendo, y los churros de Struts o Springboot pueden ser parecidos por fuera, pero la chicha por la que se hacen aplicaciones no es porque sean "baratas", sino porque modelan un proceso, dan soporte a un negocio y, ante todo, evolucionan con el mismo. Por mil motivos, pero evolucionan. Lo desarrollado hoy, no sirve exactamente igual para mañana. Y lo que necesitas seguro mañana, no te quita la posibilidad de empezar sin ello hoy (MVP), y ya harás mañana lo que necesites mañana. Que igual ni lo necesitas al final, y te lo ahorras.

Pero no es nada de esto lo que me (pre)ocupa al escribir este post. Porque el desarrollo evoluciona, como todo lo demás. Se encuentran más y mejores maneras de hacer las cosas, de gestionar las dependencias, de aislar tu preciada lógica de negocio de todos esos proveedores que pretenden atarte para siempre y de los que siempre tratas de zafarte (vendor locking), y todas esas más y mejores maneras evolucionan tanto el quién como el cómo. El desarrollo lleva cambiando años, décadas. No, lo (pre)ocupante de todo esto de la IA no está en el impacto en el desarrollo (que también), eso lleva cambiando desde siempre.

Lo que está cambiando es el desarrollador. Ahí sí se está gestando un cambio realmente interesante y, si me apuras, aterrador.

Porque el desarrollador se hace. Nace, con una serie de habilidades básicas, que no sabe exactamente ni dónde aplicar, ni cómo, y se desarrolla, a base de hostias, en sucesivos proyectos donde o crece o desaparece. La vida real en un entorno de desarrollo real sirve para ponerlo en su sitio, asimilar que no tiene ni puta idea y, como quien se sacó el carné de circular, ahora tiene que aprender a conducir. Porque sí, circular por una carretera de único sentido y límites de velocidad es fácil; lo complicado es abrir brecha en la jungla con un todoterreno y un machete, o abrirse paso por el medio de un atasco en una ciudad en la que no sabes muy bien cómo acabaste, pero ahí estás.

Y en medio de toda esa vorágine, de entregas fallidas, bugs a medianoche y gritos de tu jefe, nacía aquello que te hacía volver a ponerte delante del ordenador al día siguiente. Sí, ver a otros igual que tú, hacer equipo, el hoy por ti y mañana por mí, intentar hacer más liviano el camino para quienes vinieran detrás. La empatía. El enemigo común. El lamerse las heridas de la batalla que el resto compartió a tu lado.

El compartir.

Como esa librería que te ahorra cientos de horas de trabajo que alguien ya hizo y compartió. Como esa receta de cocina que alguien puso online con la idea de que alguien la probase, la mejorase, la llevase al siguiente nivel, o la mezclase con otra. Compartir código, ideas, maneras de hacer, patrones de diseño, experiencias y malas prácticas. Todo eso fluía entre las tropas como un escudo que evitaría riesgos futuros. Y se aprendía. Se aprendía en grupo, de quienes más avispados eran, hasta que se iban, y de quienes menos lo eran, para no repetirlo, hasta que te ibas. En cada cambio de equipo siempre había una oportunidad. De llevar tu bagaje a quienes conocías de nuevas, y a capturar lo mejor del suyo para ti. Y así ibas tirando. Con el espíritu de tener controlado al verdadero enemigo común: tu jefe.

Esto, con la venida de los congresos, quedadas, summits y conferencias, fue aún más allá. Nunca he visto a más gente con ganas de colaborar, contarse sus cosas, explorar lo del resto, que te revisen lo tuyo, que en una concentración de developers. Ya sean en formato katayuno [https://katayunos.com/], o merendojo, se habrían cientos de posibilidades de compartir experiencias, más allá del ámbito de tu jefe. Ya no se trataba de librarte de él, se trataba de no tener que temer a ningún jefe nunca más. Porque estabas más allá de los límites del proyecto de turno. Ahora sabías desarrollar, aplicando en tus manos el resultante de cientos de miles de horas de vuelo que se compartían por el mero de hecho de ser útiles a los demás (bueno, ejem...).

Y con la IA, no veo tanto esto.

Será que ya no hay katayunos, será que las conferencias no van de eso (aún?). Pero veo a mucha más gente vendiendo palas (vendiéndote SU solución para ganar tanto dinero), que compartiendo verdaderas experiencias.

Será que aún no estamos en la cresta de la ola. Será que el producto no está maduro para su uso masivo (no lo está), será que aún no nos estamos preocupando de atarnos al proveedor de IA (que también busca su vendor locking). Será que nos han puesto a correr detrás de una realidad inventada a la que nadie quiere llegar tarde. Y en ese no querer llegar tarde, nadie se está parando a prenguntarse si deberíamos correr, en primer lugar.

La diferencia, está, supongo, entre otras cosas, en que Hibernate o Springboot eran de un nicho, el javero, del de que los pythoneros o phperos pasaban (y viceversa), y esta vez nos han pillado por las gónadas a todos/as/es sin excepción.

- A correr! - gritó alguien, y nadie se paró a pensar. Simplemente, salimos corriendo.- Te vas a quedar atrás, nos van a despedir a miles! - espetaron otros, y nadie se acordó ya de que detrás de muchos de esos compañeros, sin embargo había amigos.

Y ahí murió el/la/le developer. Quien compartía, quien buscaba la crítica constructiva de lo aprendido y aplicado. IA killed with developer star.

Quiero pensar que somos víctimas de nuestras circunstancias. De verle las orejas al lobo tras años de bonanza, de que está bajando la marea y nadie quiere ver que no lleva bañador. Y ante eso, corre, por si acaso, pero corre.

La IA no nos reemplazará. Lo haremos nosotros/as/es. O eso pretenden, sin saberlo, quienes más están corriendo. Llegar el primero, por si no hay espacio para todos. La IA no nos reemplazará, sólo recortará el número de quienes podamos vivir de esto, o eso prevén quienes no paran de correr. Sin entender, tal vez, que hay guerras que no se pueden ganar, no corriendo al menos, que hay juegos en los que la única manera de ganar es no jugar. Pero creo que ya es tarde para eso. Porque alguien ya decidió y consiguió ponernos a correr. Y con eso se rompió aquello nos trajo hasta aquí. Volveremos a ver compañeros caer al grito del jefe, y seguiremos mirando nuestra pantalla porque eso lo que hará que no nos caiga a nosotros. Perdiendo en el camino aquello que evitaba que luego te cayera a ti. Perdiendo en el camino esa mano que hoy das, y mañana te vendrá de vuelta multiplicada por 100.

Y no tengo mayor sensación de desasosiego que por eso. Porque siempre tuvimos el control de la situación. Hasta que nos pusieron a correr.

P.D: Y quienes más corran seguirán corriendo, cobrando lo mismo. Con el cuádruple de productividad y estrés. La banca siempre gana.




Desinflando la inflación

No soy economista. No tengo ni puta idea.

Estas dos frases no son excluyentes, como en mi caso, que se dan ambas, pero también pueden darse por separado: un economista puede no tener ni puta idea, y un no economista sí tenerla... Por dejar un poco claro el panorama en el que nos encontramos, con un 10% de inflación, tras varios meses de acumulación a un menor ritmo.

Y eso es lo jodido. No, no tanto varios meses acumulando inflación hasta llegar a un pico pocas veces visto, sino a que entre economistas (o no) y gente que no tiene ni puta idea (o sí), no hay una intersección clara a la que hacer caso. Como decía aquel viejo chiste: Pues si a mi padre el problema 1 le da 50, y al tuyo 100, es que uno de los dos no tiene ni puta idea. Y en esas estamos, sin saber si el resultado es 50 ó 100, pero sabiendo que alguien(es) no tiene(n) ni puta idea.

Yo lo que voy sacando medio en claro de todo esto es lo que intentaré desgranar a continuación. Insisto, sin ser economista, y sin tener ni puta idea.

La inflación, según la RAE, es una elevación del nivel GENERAL de precios. Así pues, por definición, no puede haber inflación si no hay elevación, ni si no es general... bueno, y si no hay precios, si hay elevación general de otra cosa, no es inflación. Está claro, ¿no?

Vale, sigamos. ¿Por qué narices hay inflación entonces?

Bueno, hay quien dice que si hay mucho dinero circulando, entre la gente, por el motivo que sea, y esta gente empieza a comprar más de lo habitualmente de manera general (que no vale que suba el precio del tabaco únicamente...), el mercado, ese ente que se regula solo, hace que los precios suban. Es decir, la culpa es de la gente, que compra más de lo habitual. O de quien le dio a toda esa gente todo ese dinero para gastarlo. En todo caso, el problema, según quién, es "monetario", de que hay "demasiada moneda (dinero) circulando", y por tanto lo que hay que hacer es rebajar ese volumen de dinero para que la gente deje de comprar, en general, más de lo habitual. Así, igual que antes los precios subieron, ahora bajarán.

Yo a este argumento (que lo mismo tampoco lo he explicado bien, ¿ya dije que ni soy economista ni que no tengo ni puta idea?), le veo un agujero de guión bastante gordo: Si la gente tiene mucho dinero el precio sube (porque hay más demanda). Como si esto fuera una constante universal, a la par de c, o G.

Niego la mayor.

Asumir que si algo es escaso (por propia escasez, o por aumento de demanda), tiene invariablemente que conllevar un aumento de los precios, tiene implícito una perversa circunstancia que a la mayoría de las personas que conforman ese "mercado" les viene bastante mal. A saber: que cuando una mercancía es escasa, la manera "natural" de decidir quién podrá tener acceso a ella viene dado única y exclusivamente por tu capacidad adquisitiva.

Es decir, si 1000 personas quieren 1000 unidades de "algo" que todas ellas necesitan, podemos repartirlas a un algo por persona, a un precio determinado que cubra los costes de producción, y si queremos un margen para quien los vende.

Cuando sólo hay 10 unidades de algo para 1000 personas, las 10 personas que más paguen por ese algo se lo van a quedar, y a las 990 restantes que les den (que no les den, en realidad...). ¿Tiene sentido?

Podría entenderlo si se trata de una preferencia, de algo supérfluo, algo accesorio, de capricho, no vital, como un teléfono dorado (en lugar del resto que fueran verdes, algo así). No estás pagando más que la exclusividad de algo, pues muy bien, si te sobran los recursos para gastártelo en eso, pues tú sabrás (hay más debate aquí, pero no quiero salirme del tema).
Pero, ¿y si hablamos de comida? ¿Tendría sentido darle la poca comida existente a quien más sea capaz de pagar por ella? Incluso, llegado el caso, ¿que una única persona se quedase con toda la comida existente, para comerse parte y tirar la otra al fuego porque, simplemente, le gusta ver las cosas arder? ¿Sería en serio esto aceptable?

¿Habéis dicho que no? Entonces... ¿por qué lo aceptamos?

Si, por lo que sea, a todos nos empieza a ir un poco mejor, y podemos pagar más por lo mismo que teníamos antes, ¿por qué no producir más de eso? (hablo de necesidad, no de cosas supérfluas... pero incluso aquí podría haber debate). Es decir, si en una sociedad hasta ahora sólo el 10% de las personas podían acceder a una mercancía, y por el propio progreso de la misma (sociedad), se van consiguiendo niveles de vida mejores, donde cada persona puede acceder a un mayor poder adquisitivo poco a poco, asumimos que dichas mercancías no se van a repartir entre todas las personas que ahora sí pueden acceder a ellas, sino que van a subir de precio para que ese mismo 10% que podía antes, siga accediendo a ellas. ¿Por qué? ¿No es una espiral, un círculo vicioso, que mantiene la zanahoria ahí, delante de tus narices, pero siempre inalcanzable para la mayoría? O alcanzable para la misma minoria, que viene a ser lo mismo.

Porque, insisto, si aterrizamos esta teoría en casos prácticos podemos llegar a absurdos interesantes.

- Vacunas de Covid. Os imagináis, si en un entorno de escasez (y necesidad tal como la de sobrevivir a una pandemia global o no), aplicamos aquello de "para quien pague por ello"? Pues así se hizo, y por eso nos las quedamos todas "occidente". Pero bueno, más cerca de cada quien, en España al menos, se priorizó por la vulnerabilidad de los colectivos existentes. ¿Habríamos asumido, como sociedad, una mayor mortandad de aquellos colectivos más vulnerables (a la pandemia) sólo porque "no se lo podían permitir"? ¿Haber estudiado?

- Gasolinas varias. Os imagináis, $deity no lo quiera, la gasolina a 3€/litro, a 6€/litro, a 20€/litro? Asumiremos como sociedad, que es perfectamente normal que ante la escasez, sea tu capacidad para pagar 50€/litro para los más de 23l/100km de tu pedazo de buga(tti) y no la necesidad de desplazamiento (incluso privado)?

- Energía. Os imagináis, en otro entorno de escasez, con la energía a 1€/kWh, a 5€/kWh, que asumimos como sociedad, que la energía está bien usada en el aire acondicionado de mansiones cuya ala este está desocupada, o en mantener la temperatura del garaje del buga(tti) del apartado anterior, no vaya a ser que se le derritan las ruedas, sólo porque quien los posee, puede pagarlo?

En serio nos parece "normal", que ante un momento de escasez, quien más pueda pagar se lo quede, porque de alguna forma "se lo merece" por el simple hecho de poder pagarlo?

Entonces, si la "escasez" no se da por una bajada real de producción de algo, sino de un aumento de demanda (hay más personas que pueden permitirse pagar el precio de ese algo), ¿por qué nos parece natural?

Porque hay otras situaciones donde NO las asumimos...

- La posición en la cola del súper. ¿Os imagináis, en una calurosa tarde de verano, con ganas de llegar a casa después de hacer la compra, el supermercado asignase la posición de la cola a la hora de pagar por la cantidad de dinero que vayas a gastar? Es decir, llevas ahí 20 minutos ya, a punto de licuarte, haciéndote fuerte frente a las tentaciones de las bebidas frías de las máquinas que tan convenienente han puesto al lado de la cola para que, así de repente, alguien se pasee delante de todas las personas que llevan ahí los mismos 20 minutos (o más), para ponerse en primera posición y largarse de la misma.

¿O sí? ¿Aceptaríamos que pasase por 100€? ¿1000€? ¿Por 350.000€? 

La explicación que se me ocurre, así, sin tener ni puta idea, es que hemos asumido que las relaciones comerciales (cliente-proveedor) son más importantes que las personales. Que ante una situación de conflicto o contradicción entre unas y otras, ganan las primeras. Y que claro que si yo vendo algo y venís muchos a comprar, puedo perfectamente "elegir" a quién se lo voy a vender, a quienes más puedan pagar por ello, porque es "lo normal"... dentro de esa relación cliente-proveedor, deshumanizadora y perversa.

Y supongo que así nos va. Tratando de aprovecharnos de nuestros clientes cuando somos proveedores, y cagándonos en todo cuando somos el cliente de quien nuestros proveedores tratan, a su vez, de aprovecharse.


¡Asnos estúpidos!

Día sin Coches

Hoy es un día de esos en los que la buena voluntad hace que nos planteemos no usar el coche y probar otras alternativas de desplazamiento en aras de un mejor aprovechamiento de los combustibles, un menor derroche de energía y una mayor fluidez en el tráfico. Normalmente, se trata más de una excusa para probar qué alternativas reales tenemos ante nuestras narices y no usamos. Aunque ahora parezca increíble existió vida antes del móvil e internet, y según dicen (no está probado aún) también la hay sin coche. La cosa es dejar el coche e investigar otras opciones para ver si nos compensa y así utilizar esa alternativa en lo sucesivo. Normalmente también, no suelo llevar a cabo estas buenas intenciones (sí, qué pasa, soy una mala persona, y además, no reciclo ni nada), pero esta vez... tampoco. Y parece que no he sido el único que ha pensado que está ya muy mayor y aburguesado como para plantearse el dejar el coche aparcado todo el día (pobrecito, qué va a hacer todo el día solo, seguro que me echa de menos y todo), porque hoy me he encontrado el mayor atasco de la semana. Parece ser que no sólo la gente que habitualmente coge el coche (para Argentina y resto de Sudamérica, "toma el coche") lo ha seguido haciendo hoy, sino que algunos que no lo hacen normalmente hoy se nos han unido, formando un genial y precioso atasco. Es maravilloso, todo luces rojas de freno hasta donde alcanza la vista, parece un árbol de navidad, que se celebra todos los días a pie de asfalto.

Image hosted by Photobucket.com En fin, algo parecido...
Desde el inicio de la semana que me enteré que hoy iba a ser un día sin coches (son ganas de malgastar el papel de los carteles) sabía que iba a pasar. ¿No quieres taza? Taza y media. La verdad es que dudo mucho del éxito de estas iniciativas, llenas de buena voluntad, pero lo cierto es que cuando alguien se habitúa a una rutina diaria de llegar al trabajo es muy difícil cambiarlo. Bueno es puede deberse al acomodamiento de la gente, pero es que si encima el transporte público no te cubre tus necesidades (me niego rotundamente a utilizar tres medios de trasporte para hacer unos 10 km) o, si las cubre, las cubre de manera que tienes que llevar el codo del de al lado pegado a tu hígado, el sobaco del otro en tu oreja y alguien que no parece de tu sexo apetecido te está metiendo mano, es más difícil aún. Lo que sí que me parece mucho más interesante es el compartir coche para hacer mismos trayectos. Una gran cantidad de gente va en el coche él solo. Si cada uno de nosotros compartiera el coche con otra persona, ¡la cantidad de coches se reduciría a la mitad! Y todos llegaríamos de mucho mejor humor a nuestro cubículo laboral. Además, gastaríamos la mitad de gasolina y con lo ahorrado nos podríamos ir a alguna isla de nombre exótico (y erótico) de vacaciones el año que viene. Claro que una vez más nuestra innata tendencia al apalancamiento nos hace renegar de esta posibilidad. Tal vez sea por el hecho de depender de alguien y no tener libertad de ir y venir como te dé la gana, pero si lo pensamos un poco nos daremos cuenta de que el 80% de los días hacemos el mismo trayecto de ida y vuelta. Para los días excepcionales siempre podríamos volver a la rutina actual (que sería mejor que la de ahora, ya que raro sería que todos tuviésemos un día excepcional a la vez). Así pues, en vez de dejar el coche, usemos menos coches. Si alguien hace el trayecto desde la Universidad del País Vasco (en realidad, mejor desde la mitad de la cuesta de la uni, pero haría el esfuerzo) hasta el Parque Tecnológico de Zamudio (hablaríamos de qué edificio) y quiere compartir coche, que me avise. Yo propondría ir en un coche cada semana, por ejemplo, de modo que una semana me recogen y otra yo recojo. ¡Aprovechad, que en breve cambiaré el trayecto!

Hexágono perfecto

Hoy Aysha ha tenido su clase de guitarra semanal. Esto no sería reseñable, si no fuera porque, debido a ello, los miércoles le cuesta terminar los deberes: hoy, mate, euskera y lengua.

Repasamos las operaciones de dividir entre 10, y multiplicar por 10 (sin hacer la operación, moviendo las comas), parece todo bien, le da a enviar y, tras un par de segundos de incertidumbre, todo aparece en verde: 10/10.

- Bieeeeeeeeen!!!
- Venga, ahora euskera.

Llegada la hora de irse a la cama (21:00), está a punto de terminar euskera; hoy no leeremos las pocas páginas habituales (antes Tom Sawyer, ahora uno de esos de alguna youtuber preadolescente metida a escritora... ejem...) de antes de dormir. Le echo una mano, y rematado, quedan dos ejercicios de determinantes.

Como siempre, me pide que no me vaya (por algún motivo, le cuesta estar sola concentrada en algo) y que me quede mientras termina. Su cama parece especialmente apetecible hoy. Sin pensarlo mucho, me tumbo mientras escucho el suave deslizar del boli sobre la hoja de ejercicios.

Sin darme cuenta, dejo mi mente en blanco, mirando al techo, una vez acomodada la almohada bajo mi cabeza. Es cómoda la cama, cuándo fue la última vez que me tumbé aquí? tal vez aquella vez que nos cambiamos y dormí aquí y Aysha con Nohe, sí, creo que pudo ser esa vez. Estrella de cinco puntas, recuerdo cómo las hacía de pequeño, de un trazo y sin levantar el boli del papel, igual que esas luminiscentes que pusimos esparcidas por el techo. Me quedaron bien repartidas, las distancias entre todas ellas parecen similares, bastante complicado para haber ido con la escalera de mano poniéndolas muy a ojo, pero sí, buen trabajo, sí señor. Y esa más pequeña es la típica de seis puntas, como dos triángulos superpuestos, uno hacia arriba, con el otro hacia abajo... sí, si te fijas, lo ves claramente. Seis puntas. Sí. Si juntas las puntas, te da un hexágono perfecto, como aquellos que en su día, no siendo mucho mayor que Aysha ahora, me enseño mi padre a hacer con aquel viejo compás, el primero que tuve...

Haces una circunferencia de cualquier radio, manteniendo ese radio, eliges un punto de la circunferencia, y pinchas ahí, y haces las dos marcas que te da el lado del lápiz, donde toque la circunferencia. En esas marcas, vuelves a pinchar, y marcas. En esa nueva marca, pinchas y marcas, pinchas y marcas, pinchas y marcas. La última marca, por arte de magia, coincide con la que hiciste al principio...

Ahora, con una regla, unes todas las marcas y ahí lo tienes, un hexágono perfecto, donde todos los lados son iguales (al radio), inscrito en la circunferencia original. Voilá!

Ostras, cómo narices sabía mi padre que eso iba a pasar? Sería posible demostrar que esto iba a pasar, que necesariamente tenía que ser así? Fijo que sí...

Vuelvo a ver el patrón de la estrella de las cinco puntas, pero no, deja eso, estamos a algo serio ahora. Esto te molaba mucho en la uni, llevarte un boli y algo que demostrar a la hora de comer, escribiendo en el mantel de papel en el comedor de Lertutxe... Normalmente no llegaba al postre el ejercicio, y me llevaba el trozo de mantel para ponerlo luego a limpio en el cuaderno. Podré hacer algo similar ahora?

Vamos a ver... el truco está en que, como se mantiene el radio entre las marcas, realmente estás haciendo 6 triángulos rotando desde la primera marca, para llegar a rellenarlo todo perfectamente, y obtener el hexágono... pero por qué 6?

La circunferencia son 360º, si caben 6 triángulos es porque cada uno se lleva 360/6 = 60º... vale, pero para llegar a tener calculado ese 6, deberíamos llegar, si es que este es el camino, a través de la cuenta opuesta... es decir, por algún lado saco yo ese 60º, y como el total son 360º, 360/60 = 6, con lo que queda demostrado (que se decía entonces en la uni...).

Vale, pero de dónde saco yo que ese ángulo del triángulo son 60º? Tres estrellas de 6 puntas me miran y si no fuera imposible, diría que se están cachondeando... mira mis dos triángulos solapados, y si nos juntas las puntas aquí está ese hexágono que buscas resolver... Dejadme en paz, soy Ulises atado al mástil, no dejaré que me distraigáis, descubriré vuestro secreto, antes de que Aysha termine los dos ejercicios de lengua.

Venga, va, qué tienen esos triángulos para que tengan que ser de 60º ese ángulo en el medio? Si puedo fijarlo, ya tengo el 6...

Jo, cómo se notan las ventanas nuevas, hoy ha hecho medio calorcillo, pero aún así, aquí a primeros de marzo, y tumbado sin calcetines, y tan tranquilo.

Centra hombre! por qué tendría que tener ese triángulo el ángulo con el que van rotando esos 60º? A ver, cada uno de esos lados del vértice, son el radio de la circunferencia... y el otro? Claro! el otro... también!!!

Ya lo tengo! Cada lado es el radio, porque llega a la circunferencia, y el arco entre marca y marca, también es ese radio, porque lo hemos hecho con el compás, sin moverlo, misma distancia. Por tanto, se trata de un triángulo equilátero, los tres lados son iguales. Y qué tienen también iguales los triángulos equiláteros? Los triángulos equiláteros son también equiángulos (en la geometría en la que estamos, vamos a dejar esto así...), es decir, los ángulos también son iguales.

Y esto qué más da? Pues todo, porque si los tres ángulos son iguales, tiramos de otra típica: los ángulos de un triángulo suman 180º ;) Es decir, cada uno de esos ángulos iguales, tiene que ser, por narices, 180/3 = 60º. Y ahí tenemos el 60 que buscábamos.

Como ese ángulo central donde se pegan esos triángulos tiene que ser de 60º, en una vuelta completa de 360º, tiene que dar, por narices, 6 triángulos. Es decir, 6 lados de longitud el radio de la circunferencia, que van "avanzando" inscritos en la misma, hasta cuadrar perfectamente, como las marcas iniciales.

Ahora sí QED (Quod erat demonstrandum).

Toma! Realmente es geometría básica, simple, de esa chula que te lleva a un método para crear hexágonos perfectos, aunque no quieras, mientras Aysha termina por poner que "aquellos" es un determinante demostrativo de lejanía (o algo así, esto ha cambiado desde mis tiempos), masculino, plural.

Lavarse los dientes, echar el último pis del día, y aquí vuelve, justo cuando terminaba de cachondearme ahora yo de esa estrella de seis puntas, la primera en la que me fijé. Ahora ya me sé tu secreto...

- Aita, perdón por tardar tanto, es que hoy con guitarra y había muchos deberes...
- No pasa nada, son sólo las 21:18.
- Ala qué bien! Me has dejado la cama calentita!
- Ves qué bien?

... y esto diera para post? Hace cuánto que no cuentas algo? Tal vez demasiado para recordarlo... lo que no implica que este momento no se digno de sí ser recordado. Ea pues, dale.

P.D: El Barsa acaba de pasar a la final de la Copa del Rey... lo de este equipo este año en Copa sí que da pa serie...

Malos padres II

He oído esta frase entre los padres y madres con quienes me he tenido que relacionar en los últimos tiempos tantas veces que ya he perdido la cuenta. Prácticamente la totalidad de quienes la dicen o la escuchan están de acuerdo y no piensan siquiera en la posibilidad de que no deba ser así.

Nadie quiere que su criatura sea un/a quinqui que vaya repartiendo tortas a diestro y siniestro, claro, PERO (y aquí una vez más todo lo que va delante de un "pero" no vale para nada...) menos aún querrían que su criatura fuera víctima de cualquier tipo de "ataque". En general, en realidad, la cuestión no es tanto no hacer sufrir a nadie, sino no sufrir uno/a.

Aforismo. Dogma.


Tú no pegues, pero si te pegan, defiéndete.

Y no estoy de acuerdo. Soy mal padre. Otra vez.

Este verano Aysha ha ido (acabó ayer) a unos "campamentos" (si se le puede llamar así a una reunión de niños y niñas durante las mañanas de julio). No es que fuera una actividad nueva como tal, sino que esta vez, en lugar de reducir su universo a quienes ya conoce (aunque sea de vista) de su colegio, ha ido a unos campamentos organizados por el ayuntamiento. Así pues, se ha tenido que enfrentarse (literalmente) a niños y niñas de otras edades, otros colegios, otras realidades sociales, otras vivencias, otras culturas; en definitiva, todo un nuevo universo a su alcance para ampliar el que siempre ha conocido. Todo un reto... como padres gestionar esto.

Como lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida, ha venido con chistes malos de Jaimito (ha ampliado su colección...), alguna palabrota que otra, alguna que otra actitud macarra de vez en cuando, y una situación que resolver, de esas que el "dogma defiéndete" resolvería sin problema.

Aysha hizo una nueva amiga. Un día se llevó un chupa-chups para después del hamarretako, y su nueva amiga se lo pidió. Bajo pena de dejar de ser su amiga. Y se lo dio.

Volvió a casa llorando porque su amiga le había "quitado" su chuche. Aprendió lo que es la coacción, y no supo como enfrentarlo. Sufrió un ataque, y no se supo defender.

Su madre le hizo ver que se habían aprovechado de ella, y fue a pedirle explicaciones a la nueva amiga de Aysha (que es un par de años mayor, físicamente, quiero decir). Prometió darle un chicle a cambio al día siguiente como contrapestación. Y le dijo que en lugar de llorar, se tenía que defender. "Yo ya me defiendo", defendía. No tenía sensación de haber hecho nada malo, simplemente actuó como supongo actúa como siempre, esperando cierto "kung-fu" de defensa contra defensa, hasta que se dilucida, sin siquiera alterarse, si le daban el chupa-chups o no.

Al llegar a casa, le explicamos, mientras las lágrimas le caían por las mejillas, que ante cualquier situación, siempre, SIEMPRE, debe hacer lo que ella quiera hacer. Da igual lo complicada que sea la situación, ella decide. Y eso es lo verdaderamente importante. Si decide darle el chupa-chups a alguien, o no, es ella quien debe tomar (y asumir) su decisión. No importan las circunstancias. Ella decide.

- ¿Y si ya no quiere ser mi amiga?
- Entonces ya no es tu amiga; una amiga no te hace eso, así que no tengas miedo de perderla. Y si al día siguiente volvéis a jugar como si nada, es algo que ha pasado y ya está.


Toda esta vivencia me ha dado que pensar. Si ya antes no estaba de acuerdo con el dogma defiéndete, tenía frente a mí la oportunidad de elevar ese pensamiento al nivel de "principio". Y tenía algo que perder para contrastarlo: un chupa-chups que mi hija había perdido.

Tal y como yo lo veo, desde hace lo suficiente, ojo por ojo el mundo acabará ciego. En el fondo, el dogma defiéndete tiene algo de esto. Si te sacan un ojo, no te dejes sacar el otro, sácale tú uno al que te lo ha sacado a ti.
En mi mundo, sacarle un ojo al otro no te devolverá el tuyo, así que mejor vete al hospital a ver si pueden arreglarte antes de que sea tarde, y después denuncias el hecho ante la autoridad competente.

No entiendo que no se le explique esto a las niñas y niños. El dolor ajeno no curará el tuyo.

Porque inevitablemente ocurre lo siguiente. Indudablemente. En el 100% de los casos que he visto de conflicto entre humanos de esas edades (7 años ahora).

- Ha empezado ella.
- Ella me ha hecho otra cosa antes.
- No es verdad.
- Sí lo es.

sería el resumen de cualquier juicio de patio ante un padre o una madre.

Es decir, no importa el hecho a juzgar (una patada, un insulto, un empujón, lo que sea...), importa quién se estaba defendiendo de quién. Si empezaste, es que atacaste, si no, "sólo" te defendiste. Y eso te exime de toda culpa. Eres la víctima. Concluyo mi alegato señoría, se puede leer en la mirada de quien se sabe ganador/a.

Y, por su puesto, nada importa que un empujón fortuito en el patio haya sido respondido con una patada en la cara. La víctima, como un cliente, siempre tiene la razón, hasta cuando la tiene.

La reacción siempre está justificada, la acción nunca. Leyes de patio. Leyes de padres y madres que asumir por la chavalería. Porque, seamos honestos, aplican lo que viven, lo que se les enseña. Y es lo que aprenden. El que se defiende, gana.

Y llegamos al quid de la cuestión. Cuando un dogma se espeta así sin más ante una mente a la que hay que darle todo mascadito para que lo pueda digerir correctamente, sin más contexto, ocurre que se los mensajes se pervierten. Y se retuercen. A voluntad. De quien lo dice.

- Oye, que me has pegado.
- Es que me has insultado primero.
- ERROR DE PROCESAMIENTO: no esperaba una contrarreacción, pensaba que pegar estaba mal en todos los casos, pero resulta que si me hacen algo, entonces puedo sacudirle a alguien y luego ponerle una razón delante de la cara como los del FBI cuando entran a la casa del malo con una orden de registro. Noted!

Y la próxima vez que quiera pegar a alguien, simplemente necesitará buscar una excusa. Es que eres tonto, es que me ha mirado mal, es que no juega conmigo, es que no me deja en paz, es que es negro. No importa qué, sólo ten algo en mente.

Y como mucho, constatado empíricamente, que le podrá pasar ante un juicio de patio con un adulto, será que, cuando la defensa haya sido desproporcionada, o la causa no se justifica como un ataque es algo así como:

- Pero por eso no hay que pegar.

Y santas pascuas. Ni por asomo el mismo énfasis con el que llega el mensaje del dogma defiéndete, por supuesto.

En este contexto, la amiga de Aysha pudo escudarse en el hecho de que Aysha no le quisiera dar un chupa-chups. Este hecho es un ataque porque no ocurre lo que ella quería. Así que tenía vía libre para "defenderse", de una manera más evolucionada de lo que Aysha había vivido hasta ahora, con una amenaza: no jugaré contigo si no me lo das.

Aysha, ante este (sí) ataque, no supo defenderse. Porque nunca le hemos dicho que se defienda. Porque soy un mal padre.

Hace unos meses le hice una pregunta con la esperanza de dejarla descolocada (un juego que me encanta practicar con ella):

- Aysha, ante la disyuntiva de prepararte para un mundo de mierda, o evitar que haya un mundo de mierda, ¿qué preferirías?
- Que no haya un mundo de mierda! - gritó con alegría sin dudarlo un segundo.

Me descolocó totalmente.

El dogma defiéndete prepara a las niñas y niños para un mundo de mierda en el que se les predispone que algo malo les va a pasar.

Me hice la promesa a mí mismo de hacerle caso a Aysha y tratar de evitar que haya un mundo de mierda. Por eso tuvimos una buena charla en el que, más que el dogma defiéndete, hablamos de todos los condicionantes (no sólo "sentirte atacada") se deben dar para poder siquiera poder empezar a defenderte (y cómo hacerlo).

Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Y como mal padre, no me queda otra que tenerlo en cuenta.

Los españoles no votan

- Los españoles han votado cambio.- dicen unos.
- Los españoles han votado mayoritariamente a Mariano Rajoy; por dos veces.- dicen otros.
- Los españoles han votado un gobierno de pactos.- dicen casi todos.
- Los españoles han votado y no podemos decirles que lo han hecho mal, tenemos la responsabilidad de ponernos de acuerdo y formar un gobierno que es impepinablemente necesario.- se puede resumir a unos pocos.

Y todos se tiran los escaños propios (y auto-asimilados de otros) a la cabeza.

La política: el arte de manejar las estadísticas y las medias verdades (valga la redundancia) a tu antojo.

No se diferencia del mus, engañar sin mentir. Soltar obviedades no para que todo el mundo esté de acuerdo o convender a los demás, sino para desmontar los argumentos de los demás, no dejar la más mínima rendija por la que seguir peleando.

- ¿Está usted a favor de X? - podrían preguntarse a cualquiera de ellos. Ninguno sería capaz de responder con un monosílabo a la pregunta (ciertamente X será diferente para cada color de partido, pero cada uno tiene su talón de Aquiles).

Porque empezarán a decir algo como:

- Siendo la realidad que 2 y 2 son 4, 4 y 2 son 6, 6 y 2 son 8 y 8, 16, como usted comprenderá, no puede ser de otra manera.

Todo en tono afirmativo, acompañando el lenguaje corporal, etc... muy medido todo, para que parezca un sí, con las vaguedades habituales para ser totalmente irrefutable que, efectivamente, 2 + 2 = 4, 4 + 2 = 6, 6 + 2 = 8, y 8 + 8 = 16; innegable. Aunque no tenga nada que ver una cosa con la otra. Da igual. El tono es afirmativo, el argumento es irrefutable, luego entonces, el tono afirmativo es irrefutable. O estarás en contra de que 2 + 2 = 4 (o sucesivos...).

Y ahí te quedas.

Y ahora, ¿qué? Pues que llevamos casi un año entero sin gobierno. Y no parece que la cosa siga a mucho peor por ello (o sí, vete a saber, que yo tampoco tengo idea...).

Pero todos creen estar en posesión de "la verdad", esquiva como nadie, infiel como tantos, mentirosa inquebrantable.

Porque, no, "los españoles" no han votado cambio. Ni mayoritariamente a Rajoy (dos veces), ni un gobierno de pactos, ni tan siquiera "mal", ni bien, sino todo lo contrario.

Yo he votado a quien quería que gobernara. Si por mi fuera, Escaños en Blanco ganaría con mayoría absoluta. Más del hemiciclo vacío, bloqueando cualquier intento de hacer nada más que instaurar el voto en blanco computable por ley, y disolución de las cortes para unas nuevas elecciones, con las nuevas reglas de juego.

Si el resultado ha sido otro, yo, como votante en elecciones españolas, no he votado cambio (no al menos al que se refieren), ni he votado para que pacten (ni unos ni otros), ni para que Mariano Rajoy gobierne (ni para que no lo haga). Yo he votado lo que he votado. Y el resto de votantes, también. Incluso los no votantes (ilusos...).

No existe una masa uniforme de "españoles" que votan con un único voto que tiene resultado como única papeleta, el reparto de escaños que tenemos ahora mismo. No es verdad.

Podría serlo si, por ejemplo, pudiera dar mi voto fraccionado, por ejemplo, 1/3 de voto a X, 1/4 a Y, y lo restante (5/12 por si hay suspicacias...) al Z, para que ese sea el reparto de escaños que haya, y que pacten. No te jode. Eso sí que serían votos a contar con cuidado...

Y no es así.

Dejen, todos, de apropiarse de mi voto. No es de ninguno de ustedes, y si lo fuera, lo sería únicamente de uno. Para que pacte con él, o haga lo que crea conveniente, para cumplir el compromiso adquirido en el programa electoral (ay, qué me da la risa...). No he visto a ninguno hacerlo; cumplir, quiero decir.

Nosotros, sí. En las municipales de 2011 (no te enteraste? así son los medios...) varias concejalías quedaron vacías.

Y no prometemos más. Lo cumplimos.

Porque ya está bien de votar al menos malo, de tener que elegir entre líderes que suspenden en valoración. No son buenos, deberíamos ser libres de decirles, uno a uno: así, no. No me gustáis ninguno, y no pienso plegarme a este sistema donde si dices algo así te espetan "pues monta tú un partido", como si supieran que no puede hacerse en realidad...

Pues no me da la gana. Soy el consumidor y exijo que el mercado se adapte a mí, y no al revés. Una partitocracia oligárquica no es una democracia (eso por descontado), pero es que encima es cerrada, encorsetante, sin capacidad para ser cambiada (salvo alguna cosa...ejem, 135, ejem...), y en ningún caso a favor del común de los mortales, sobre todo si puede ir en contra de los intereses de la minoría que se dedica a la política.

Por eso, aquí estoy, dando un paso adelante, en todas y cada una de las elecciones del último lustro. Peleando por que dejen de tratarnos como una masa uniforme de borregos votantes en base a la interpretación partidista de unos resultados electorales (curiosamente, siempre positifa, [casi] nunca negatifa...).

Y esta vez me ha tocado estar públicamente en las listas.

Malos padres

Tengo una hija.

Me obsesiona que crezca en un entorno de igualdad y de no discriminación por razón de sexo.

Soy un mal padre.

Desde que tengo uso de razón, nunca he sido consciente de las diferencias que, por motivo de sexo, hace esta sociedad en la que vivo. Será que mirar la realidad desde los cristales de las gafas que te han tocado convierte dicha mirada en "la realidad", aunque no sea del todo así.

Habitualmente he conseguido rebatir todos y cada uno de los ejemplos que "feministas" han puesto ante mí, al menos para sentirme cómodo conmigo mismo.

Por ejemplo:
- Las mujeres cobran un x% menos por el mismo trabajo.
Esto no tiene nada que ver con el machismo, sino con que las empresas puedan pagar menos a una persona que a otra por el mismo trabajo. Si acepta (la persona), acepta. Es como decir que los pelirrojos cobran más (o menos), o los calvos son más adinerados (o no). Una estadística no establece una causa efecto. Hace falta algo más. Y quienes esgrimen este argumento no suelen tenerlo.
He "vivido" en empresas donde se han aprovechado de cualquier circunstancia para pelear un puesto a la baja, y en otras donde la valía determina tu sueldo independientemente de nada más.

- No hay trabajos que las mujeres no pueden hacer.
Esto no tiene nada que ver con el machismo, sino con las necesidades de determinados trabajos... y la generalización. Seamos claros, que los mejores jugadores de fútbol sean hombres *NO* implica que todos los hombres jueguen mejor que todas las mujeres (generalidad!!!). Obviamente hay trabajos donde las cualidades necesarias puedan ser más "típicamente masculinas" igual que las hay "femeninas", con lo que es probable que, en general, las mujeres o los hombres encajen mejor en ellos. ¿Eso significa que todas las mujeres encajan mejor que todos los hombres (o viceversa :S)? Por supuesto que no. Seguro que casi todas las mujeres del mundo juegan al fútbol mejor que yo, y me niego a considerarme peor "amo de casa" (por usar un ejemplo históricamente asociado a la femineidad) que todas las mujeres (va, sí, pienso en esas que estáis pensando también).

por mencionar un par de ellos.

Desde el nacimiento de Aysha (mi hija), me ha venido obsesionando el feminismo desde otro punto de vista. En un mundo donde hombres y mujeres van a ver amenazados sus derechos laborales por aquello que lleguen a considerar "una debilidad" (es que eres joven y no tienes experiencia, es que eres de otro país y no hablas bien el idioma, es que eres mujer y podrás quedarte embarazada...), me niego en redondo a que mi hija tenga que asumir su sexo como algo de lo que los demás puedan aprovecharse. Laboralmente, sexualmente, personalmente, en cualquier ámbito que os podáis imaginar.

En particular, la violencia de género, ejercida sobre las mujeres por algunos (¿muchos?) hombres (admito que no haber sido uno de ellos me ha cegado durante muchos años), desde un insulto machista, hasta una paliza a una pareja, pasando por una violación, me enerva.

Pretendo ser especialmente cuidadoso con educarla de manera que no permita en ningún caso que nadie la desmerezca por nada. Sea hombre o mujer, su jefe/a o el siguiente en la cola del cine. En ningún caso.

En este sentido, twitter y youtube han tenido algo que ver, sembrando la duda, sobre todo una tal @barbijaputa, a partir de quien me llegó este artículo que cambió mi visión de todo esto.

Si quieres, no sigas leyéndome más, pero lee ese artículo.

La analogía de que la vida de las mujeres es una fiesta en la que una de cada vete-a-saber-cuántas copas de champán está envenenada, me dejó en shock. Pude empatizar con la situación perfectamente. Identificándome a mí mismo como "una copa no envenenada", ¿cómo narices puede haber copas envenenadas? ¿A quién se le ocurriría?

Llegué a preguntar a las mujeres de mi Facebook si sus vidas son realmente así, ¿el miedo está presente en cada momento de sus vidas? No obtuve respuesta, y aún no sé cómo interpretar eso.

Lamentablemente, este verano me ha dado respuestas reales, de esas pocas que llegan a las noticias denotando que el iceberg es mucho más grande donde no se ve.

Porque no sólo es lo repugnante que un miembro (no haré la broma de decir "literalmente"...) de los siempre laureados "fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado" haya estado involucrado en algo así; si una copa de champán con la etiqueta de "te protejo" resulta estar envenenada... ¿cómo narices queda la fiesta? Además de haber copas envenenadas, ¿resulta que también las hay que tienen intención de envenenar (si se me entiende el matiz...)?

Más allá de otras consideraciones seguramente elaboradas en otros foros de opinión, en lo que a mí respecta... ¿qué?

Pues que en lo que respecta a la educación de Aysha, pretendía (y digo bien, pretendía), aislarla de todo esto para evitar que tuviera "anticuerpos" antes de tiempo, no sé si me explico. Si no ve que la pueden considerar de menos por ser una chica, cuando le pase verá clarinete que debe hacer algo para no ser sumisa ante la situación. De igual modo que ahora mismo nadie asumiríamos un trato diferente por el color de nuestro pelo (y si lo haces por tu piel, algo estás haciendo mal...), espero que no asuma un trato discriminatorio por su sexo.

Y me la imagino en la situación descrita de este verano. 5 hombres, ella sola... ¿y qué más le dará lo que haya vivido previamente...? ¿cómo le ayudaría tener claro que lo que está pasando no debería estar pasando...? ¿qué podría hacer yo hoy para que eso no le pase nunca?

¿Prevenir?

¿Cómo?

¿Debería advertirle de que esto le puede pasar? Hablarle de las copas envenenadas y de que su vida va a ser una ruleta rusa... ¿le ayudaría? ¿O le inocularé el veneno del miedo?

No puedo soportar ninguna de las dos ideas, ni una vida con miedo, ni un potencial problema por no ser consciente de cómo reaccionar ante determinadas situaciones con las que podrá encontrarse en su vida.

Supongo que, como siempre ante una decisión entre una cosa y otra, lo mejor está en el medio de ambas cosas.

Cuando pueda ser capaz de entenderlo, habrá que advertirle de que le pueden pasar muchas cosas malas además de las buenas que siempre le han ido pasando, y que entre ellas, el ser mujer, atractiva, inteligente a más no poder y deportista de éxito, amén de doctora honoris causa y medallista olímpica, puede influir en que le pasen unas cuantas para las que tiene que estar preparada, y ante todo ser fuerte para poder llevarse por delante años de estudio, duro trabajo, finales olímpicas, comités de evaluación, entrevistas de trabajo y cinco descerebrados que puedan no ver un ser humano detrás de todo eso.

Lo que no ha cambiado es mi firme opinión de hablarle de Grissom, ese entrañable personaje de CSI Las Vegas (el favorito de su madre), que se enrolla con una madam sadomaso. Ésta, le explica el gran consejo que le ha dado a su propia hija:

Hay muchas cosas que puedes darle a un hombre; tu cuerpo, tu tiempo, incluso tu corazón, lo que nunca, nunca, nunca debes darle es tu voluntad. 
Generalizado al resto del mundo y pudiendo cambiar dar por vender, le va a servir un huevo.

Hackeando la realidad

La idea de este post viene de lejos. De tan lejos como el estreno del Episodio III de la saga de Star Wars, allá por el 2005.

Dedicado al mundo de la informática, uno de los apartados más excitantes es el dedicado a la seguridad informática y sus diferentes variantes (desde el hacking hasta el cracking, pasando por la ingeniería social). No pretendo detallar estos conceptos a los profanos, simplemente explicaré un punto muy concreto.

En un ordenador, sea cual sea, en cada momento se están ejecutando decenas, cientos, miles de tareas simultáneamente. Estas tareas se llaman "procesos", programas en ejecución haciendo lo que se les ha pedido que hagan y devolviendo la respuesta a quien los lanzó (ya sea un usuario del ordenador, u otro proceso). Estos procesos se ejecutan dentro de un contexto, en particular, de seguridad.

Es decir, si un usuario de un ordenador intenta abrir una carpeta en la que no tiene permisos, el proceso que se encarga de abrir el contenido y mostrárselo, "hereda" los permisos del usuario en cuestión. Así, el sistema operativo, garante de que los procesos hagan lo que tiene que hacer y controlar que no se salgan de su contexto, cuando el proceso intente acceder a la carpeta con los permisos del usuario limitado, le dirá: perdona majo, pero no tienes permisos para acceder a esta carpeta. Y le dará un error, y el proceso de apertura de la carpeta, se lo dará al usuario: mira una cosita, que con tus permisos me dicen que acceder ahí tararí.

¿Pero y si lo intenta un usuario que sí tiene permisos? Pues EL MISMO PROGRAMA (sí, sí, como si fuera un mayordomo al que pedirle cosas, una y otra vez) de apertura de carpetas lo intentará con los nuevos permisos, y el sistema operativo, esta vez sí, dirá que perfecto, en esta discoteca puedes acceder, que tienes pase VIP, y se mostrará el contenido al usuario.

Es decir, un proceso puede o no hacer lo que se le pide que haga en función de (entre otras cosas), quién ha lanzado dicho proceso.

Siguiendo con el símil, a la discoteca más molona de la ciudad no puedes entrar en zapatillas, salvo si eres CR7... Queda claro, ¿no?

Ok. Sigamos. Hay una excepción. Como siempre.

¿Qué pasa si aparece un tipo en la puerta de la discoteca pegando tiros con una pistola? ¿Creéis que el portero no te dejaría entrar en zapatillas aunque no seas CR7? Venga, va, pensemos que sí. Que el tipo ve que se trata de un estado excepcional, donde importa más la vida de una persona (aunque lleve zapatillas...) que la norma general que no le dejaría pasar.

Esto mismo pasa con un programa en ejecución. El sistema operativo (el portero), sabe decidir si hay casos excepcionales o no. ¿Qué casos? Aquellos en los que a pesar de los permisos, el programa genera un problema que el sistema operativo considera que "debe intervenir" por ser lo "suficientemente grave" como para hacerlo. Problemas los hay de muchas clases, mis favoritos son el NullPointerExcepction (por supuesto...), el StackOverflow (que ha dado el nombre a la famosa stackoverflow.com) y el Kernel Panic.

En todos esos casos, donde el programa comete un error, el sistema operativo toma el control. ¿Y adivináis qué permisos tiene el sistema operativo? dicho de otra manera. ¿Qué capacidad de acción tiene el portero de la discoteca si se le dice que la norma de las zapatillas ya no aplica? Toda. Exacto. Toda. El sistema operativo es todopoderoso. Hasta para destruirse a sí mismo si hace falta. El sistema operativo, como el portero en momentos de crisis, es, literalmente, dios (decide si te matan o entras con zapatillas).

- Y, ¿qué? - preguntaréis.
- No os falta razón - diré.

Una técnica habitual de hacking trata de aprovechar esta situación. Imaginad que quiero entrar a su garito con zapatillas (que no me miren mal al pasar), y para ello, me las ingenio para hacer creer al portero que estamos en una crisis, que viene alguien con una pistola pegango tiros. El portero me deja entrar: objetivo conseguido. Es decir, he generado un estado de excepción, para aprovecharme de que el portero puede hacer lo que quiera en esos momentos, instándole a tomar una decisión que me beneficia (he entrado con zapatillas!).

Con el ordenador es lo mismo. Puedo hacer un programa que prepare un estado de excepción tal, que cuando el sistema operativo tome el control para resolverlo, haga lo que yo quiera (y no puedo normalmente, entrar con zapatillas) aprovechándome de su omnipotencia.

Mola, ¿no? Imagina las posibilidades. Escríbeme un par de ceros en la próxima nómina, envíame por email ese informe clasificado de alto secreto, envía tropas al sudeste de la casa de tu ex, lanza la bomba atómica... ah! y luego bórrate entero a ti mismo, claro.

- Vale, vale, menudo rollo. Creo que lo he pillado. Y esto con Star Wars, ¿qué? - preguntaréis de nuevo.
- Gracias pequeño padawan, excelente pregunta. - diré a mi vez.

Si recordáis la película, el Episodio III es aquél en el que Anakin Skywalker da paso a Darth Vader. Probablemente sea la más oscura de todas (salvo, tal vez, el nuevo Episodio VII...) y es la favorita de Aysha (mi hija). Con todo lo que el final del proceso de conversión implica, casi pasa desapercibido un hacking en toda regla a lo ya descrito en este post con el portero de discoteca.

El senador Palpatine, una vez elevado a Canciller de la República, aprovecha un estado de excepción generado deliberadamente, la guerra, para declararse a sí mismo Emperador, y apropiarse de una serie de poderes sin control del Senado en aras de una mejor gestión de dicha crisis.

Es decir, pasándolo a limpio. A sabiendas de que un estado de excepción (viene alguien pegando tiros en la discoteca, un error de programación deliberado en un ordenador, una guerra) va a modificar las reglas del juego, en particular la del control del poder y encontrarse en una situación de omnipotencia dedicada a una situación muy concreta (solventar la crisis), se pone a sí mismo en tal situación para, una vez en ella, hacer lo que se le ponga en las pelotas.

Hacking de libro.

- Y si tenías esto en la cabeza desde hace tanto, ¿por qué lo escribes ahora? - volveréis a preguntar.
- Porque lo de Turquía se le parece mucho, mucho, mucho - diré yo - y por tanto es más necesario que nunca escribirlo.

5 años de inteligencia artificial :)

Dear Gorka,
I can't believe it. It's been an exhilarating five years. Today, Udacity turns five!
Udacity started with a phone call to Peter Norvig. I wondered if it made sense to take our Stanford class CS223 “Introduction to Artificial Intelligence” online, and make it available to all people in this world. Peter was enthusiastic, and along with my co-founders David Stavens and Mike Sokolsky, we made it happen. This wasn't the first MOOC, but it was the one that put Massive Open Online Courses on the map. In a few weeks, we gathered 160,000 students. Our course taught Artificial Intelligence to more people than all other AI professors combined at the time.
Fast forward to today. Udacity is now rapidly becoming the place to go for lifelong learning where millions are learning the latest skills that Silicon Valley has to offer. Tech giants like AT&T, Google, Facebook, Amazon, GitHub and MongoDB are using us to reach any willing learner in the world. And companies are eagerly hiring our graduates. We have educated more students that many four-year colleges. And recently, we started placing our graduates in jobs in the tech industry and beyond, based on their Nanodegree program credentials.
Our fifth anniversary is a great moment of reflection. To many, education is a numbers game. It's about tuition, graduation rates, enrollment. To me, education is all about people. Every time I receive a thank-you note from a student, a letter on how we changed a person's career, I am in tears. I have this very deep belief that if we open up high-quality education, if we truly democratize it, if we give every human being on this planet a fair chance, we will make a huge difference. Today, high-quality education is a privilege of the few. Our vision at Udacity is to make high-quality education a basic human right. If we do this, I truly believe we can double the world's GDP.
I look back at the past five years and feel we did the impossible. We created a company that allows eager learners of all geographies and all ages to engage in meaningful education, and to live their lives' dreams. To encourage even more of you to find your dream careers through Udacity, I have something special to share. In celebration of our 5-year anniversary, we will give any student who enrolls 55% off your first month!
Udacity is a story of amazing students, people just like you. Many have stayed with us through the years, assisted us in improving our offerings, and helped us spread the word. I really want to thank every single student who has been willing to trust us as a source of learning. Udacity would not exist without you, and you are the focus of our work.
Every single student who discovers their dream career through Udacity makes me believe life is worth living. Thank you for being a part of the Udacity community!
Excitedly,
Sebastian Thrun
Co-Founder & CEO of Udacity
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Y, ahora, qué?

Hace poco más de dos años tomé una de las decisiones más complicadas de mi vida. Fue un momento de muchos cambios a la vez y dejar un trabajo de 6 años de antigüedad en el que estaba asentado (y anquilosado, pero eso es otra historia), no parecía poder ayudar a no volvernos (más) locos.

Y es que las oportunidades salen cuando salen y no hay otra que tomar una decisión. Cambiar de trabajo a www.ticketbis.com fue uno de los pasos más críticos de mi carrera.

No soy informático. Soy parte de esa marabunta de intrusistas que han degradado la profesión del noble informático al rango de picateclas de consultora (ironic mode off). Pero hay otro mundo. Ahí fuera. Al que acceden los informáticos de estudio y al que nunca pensé en llegar como autodidacta (casi todo lo que sé lo he aprendido fuera de una carrera universitaria y sobre la marcha a base de tortas). Pero se puede. Si se quieren (y se ha aprendido a) hacer bien las cosas, se puede.

Así que, encontrarme de repente en una empresa rodeado de un equipazo técnico (que ha ido creciendo año a año), ha sido como un master. He aportado mi granito de arena técnico-organizacional en un entorno de aguas cristalinas y con la corriente a favor tras años de entrenamientos insufribles a contracorriente de un mar de mierda.

Y ha sido genial.

A los seis meses de entrar ya era evidente que fue un acierto el cambio. Creo que nunca olvidaré aquella conversación con @xala3pa en la que me hablaba de lo que me iba a encontrar (y así fue), cosa que ahora hago con quienes me preguntan por cómo son las cosas aquí. Cuando las cosas parecen muy bonitas para ser verdad, raramente lo son realmente. Esta vez sí, indudablemente, lo fueron.

En estos (más de) dos años hemos peleado por avanzar la web, el negocio, todo lo arriba posible. Desde mi llegada (sin insinuar ningún tipo de causa-efecto personalista, esto es un trabajo de un equipo muy grande), hemos pasado de un millón escaso de facturación semanal (entonces me parecía una barbaridad, te acabas acostumbrando a las cifras), a más de dos millones.
Tecnológicamente se hacen muchísimas issues. Recuerdo la mítica 1663 del Jira que hice al cierto tiempo de haber entrado (la primera "gorda" que acabó en producción), hoy en día vamos cerca de la 6900 (y subiendo).

Hemos pasado de (y se venía de un historial guay anterior...) dos oficinas en el séptimo piso de un edificio con un dudoso vecino de abajo en el sexto (hasta aquí puedo leer), a un lugar más grande en el BBF. De ser unos 15 a ser unos 30 (en el departamento de IT).

Y en realidad, no ha cambiado nada.

El mismo buen rollo, apoyo del equipo, alegría de currar, de aportar, de seguir adelante, de rascar un 1% más de conversión, de hacer las cosas bien, de rehacerlas bien cuando se han torcido, de mejorar técnicamente no sólo la plataforma sino uno mismo. De acudir a eventos como la Greach (está vez protagonistas!), a la Codemotion, a la oficina de Madrid y ser recibido como uno más de los que siempre están por allí, de cenas de navidad donde se exalta a las personas y no (tanto) a la empresa.

Será que no cambiar nada cuando se está en una buena línea nos ha ido bien.

Y también será que no vemos muchos de los entresijos donde la pelea es menos "documentable", menos "relatable", menos "bonita". Hablo de la gestión del negocio, de rondas de financiación, de la toma de decisiones de cada vez mayor responsabilidad (cuando 1% de desviación supone 1€ de diferencia no es lo mismo que cuando supone 100.000€...), de decidir seguir rascando la cuenta para seguir creciendo, expandiendo.

Algo han hecho bien desde ahí arriba (bueno, desde el fondo de la oficina, donde uno de los que decide realmente es uno más...).

Y así de repente, anteayer, llega un email a toda la empresa, de esos que no es normal. Pueden llegar a toda la oficina de bilbao o a todo el departamento de IT, o al equipo de Checkout... a toda la empresa es algo más raro:

We have exciting News

nos dicen.

Casi todos tenemos que leer el email 4, 5, 6 veces para estar seguros de estar entiendo lo que realmente es.

No tener google news en España hace que nos cueste encontrar confirmación en una fuente pública (no sabemos si el canal oficial es público aún). Encontramos la primera que se atreve a poner cifras, y de la que empiezan a beber todo el resto de fuentes. A los 20 minutos, la fuente original da un error de acceso. ¿Tira la piedra y esconde la mano?

En cualquier caso, en seguida la noticia vuela por Twitter, hasta llegar a ser TT en España.

Es real.

Todo el mundo nos da la enhorabuena más o menos personalmente, según cercanía. Fuera del ámbito de la empresa, hay un 100% de certeza de que es algo bueno.

Inevitablemente, la pregunta que todos nos hacemos en este excitante momento es, tal y como tomé aquella vista-desde-ahora-acertada-decisión,...

... y, ahora ¿qué?

Por de pronto, una celebración.



Y otro email:

Welcome to StubHub!

La ignorancia es la felicidad

Hace unas semanas me crucé de nuevo con una canción. Dicha canción ha pasado de un extremo al otro de mis gustos musicales, y ahora simplemente es la que me mueve mientras camino hacia y desde el autobús.

Inevitablemente, tuve que pasar de oír a escuchar, y posteriormente, entender. Desde que hace años, en uno de los últimos Operacion Triunfo, uno de los más zoquetes descubría, a pocos días de tener que salir a defenderla, la historia detrás de la letra de la canción que le tocaba. Y al grito ahogado de "es que cuando la traduces..." aguantaba las lágrimas en aras de arañar algunos votos.

Yo me he puesto de mala leche.

Será que el contexto histórico es diferente, será que los tiempos cambian que es una barbaridad, será que la música tiene bastante poco que ver con la letra... supongo que muchos la conoceréis, a casi todos os sonará... arranquen y sigan leyendo.



Letra aproximada
Traducción libre

Comentario al respecto.


I've been cheated by you since I don't know when
Me has engañado desde hace no sé ni cuando

Ok, empezamos bien... Una de cuernos, parece...

So I made up my mind, it must come to an end
Así que me he decidido, esto se acabó

Ea, así, en tu sitio.

Look at me now, will I ever learn?
Mírame ahora, alguna vez aprenderé?

Esto... cómo?

I don't know how but I suddenly lose control
No sé cómo, pero de repente he perdido el control

Qué? Pero qué dices?

There's a fire within my soul
Hay un fuego en mi alma

Eín? Qué fuego ni fuego... Espera! Lo vas a matar!

Just one look and I can hear a bell ring
Sólo una mirada y escucho campanadas

De su funeral?

One more look and I forget everything, w-o-o-o-oh
Una mirada más y lo olvido todo

Cómo que te olvidas? espera, espera... te olvidas de sus cuernos?

Mamma mia, here I go again
Mamma mia, aquí voy otra vez

Te has olvidado! Qué haces?!

My my, how can I resist you?
Ay no, cómo resistirme a ti?

Cómo? Comiendo?! Vas a volver con él?!

Mamma mia, does it show again?
Mamma mia, aparece de nuevo?

Pues claro, y se te nota, estás fatal

My my, just how much I've missed you
Ay no, cómo te he echado de menos

Ten un poco de respeto por ti misma...

Yes, I've been brokenhearted
Sí, se me rompió el corazón

Para lo que te ha servido...

Blue since the day we parted
Depre desde que lo dejamos

Chica, que le dejaste tú! por sus cuernos!

Why, why did I ever let you go?
Por qué, por qué te dejé marchar?

Porque te puso unos cuernos de aquí a Lima, recuerdas?

Mamma mia, now I really know,
Mamma mia, ahora sé realmente

A ver con qué nos sales ahora

My my, I could never let you go.
Ay no, que nunca pude dejarte ir

Toma! no estás pensando con claridad...

I've been angry and sad about things that you do
He estado furiosa y triste por las cosas que hiciste

Bien rápido se te ha olvidado

I can't count all the times that I've told you we're through
No puedo contar las veces que te he dicho que terminamos

Genial, como dejar de fumar una vez al mes...

And when you go, when you slam the door
Y cuando te vas, dando un portazo

Creo que te ya te veo venir...

I think you know that you won't be away too long
Creo que ya sabes que no estarás lejos demasiado tiempo

Como para no, con este historial que me llevas...

You know that I'm not that strong.
Sabes que no soy tan fuerte

Venga! Dáselo mascadito ya, respétate un poco...

Just one look and I can hear a bell ring
Sólo una mirada y escucho campanadas

Total, de perdidos al río, no?

One more look and I forget everything, w-o-o-o-oh
Una mirada más y lo olvido todo

Lo dicho, un caso perdido

Mamma mia, here I go again
Mamma mia, aquí voy otra vez

Perdona? no estaba escuchando

My my, how can I resist you?
Ay no, cómo resistirme a ti?

Si no haces algo por ti, como para ayudarte el resto...

Mamma mia, does it show again?
Mamma mia, aparece de nuevo?

Como para no

My my, just how much I've missed you
Ay no, cómo te he echado de menos

Esto ya lo he oído antes

Yes, I've been brokenhearted
Sí, se me rompió el corazón

Tú te lo has buscado

Blue since the day we parted
Depre desde que lo dejamos

En tu mano está cambiarlo

Why, why did I ever let you go?
Por qué, por qué te dejé marchar?

Porque tuviste un momento de lucidez entre tanta tontería

Mamma mia, even if I say
Mamma mia, aunque diga

Digas qué? A ver si esto acaba bien

Bye bye, leave me now or never
Adiós, déjame ahora o nunca

Mejor ahora que nunca, la verdad...

Mamma mia, it's a game we play
Mamma mia, es juego al que jugamos

Y aquí el resto preocupados...

Bye bye doesn't mean forever
Adiós no significa para siempre

Está claro.

Mamma mia, here I go again
Mamma mia, aquí voy otra vez

Ya ni nos inmutamos

My my, how can I resist you?
Ay no, cómo resistirme a ti?

Para qué responder, si no escuchas

Mamma mia, does it show again?
Mamma mia, aparece de nuevo?

A kilómetros se ve venir...

My my, just how much I've missed you
Ay no, cómo te he echado de menos

Te echa de menos tu dignidad

Yes, I've been brokenhearted
Sí, se me rompió el corazón

Y te volverá a pasar

Blue since the day we parted
Depre desde que lo dejamos

Ineludible, desde luego

Why, why did I ever let you go
Por qué, por qué te dejé marchar?

Va, en serio, porque eres tonta

Mamma mia, now I really know
Mamma mia, ahora sé realmente

Y me temo que todo el resto del mundo

My my, I could never let you go
Ay no, que nunca pude dejarte ir

De lo tuyo gastas...


La pregunta que queda es, ¿una letra así sería aceptable hoy en día por el gran público?

3 puntos de padres

Este verano, como el pasado, semana sí y semana no termino un par de horas de jornada laboral por la tarde en casa. Tengo la suerte de poderlo hacer así, y de que Aysha no suele dar guerra y se arregla ella misma con Chocolate (el gato) para pasar ese tiempo que paso concentrado delante del portátil.

Los viernes, además, ocurre que por la tarde no trabajo; salvo estas semanas de "pseudo-intensivo", en las que un par de horas me sirven para cerrar la semana de manera más tranquila.

Uno de estos viernes, Aysha estaba enredando con alguno de sus cachivaches, sentada en el sofá de la sala, sin hacer demasiado caso a la tele ni al gato. Estaba elucubrando sobre alguna de esas ideas que le pasan por la cabeza, explicándoselas a sí misma, mientras yo cerraba un par de tests y respondía a un par de correos para terminar la semana. La tranquilidad hecha armonía, sólo un sonido de violines en la raspberry pi podría mejorar la atmósfera reinante; gato dormido al sol incluido.

Pues nada, ahora que meriende, luego al intensivo de natación y semana ventilada, finde del todo. En cuanto termine este hangout con nuestro P.O. en Madrid...

CLONK!

- Aaaaaaaaaaaaaaaay !!!

Ya se ha ido del sofá al suelo otra vez, mira que se lo hemos dicho cientos de veces, que mires dónde estás, que no estás en el suelo, que si te mueves el sofá se acaba, manda narices, pues ahora se lleva un "supernanny"...

- Me he caído aitaaaa!
- Si es no mir.... - coña! Se duele al lado de la oreja... Parece que tiene una herida, apenas sangra, mejor ni le digo nada, se la limpio, le planto una tirita de las que tanto le gustan y a correr... la piscina? Bueno, no será nada...

Y reviso la herida. No tiene más suerte que haberse dado de lleno contra el pico de la mesa. Una pasada de dedos constata que sí, el pico es muy picante y la herida... leche, esta herida apenas sangra, pero tiene la carne abierta, estoy viendo literalmente el interior de mi hija...

Justo delante del "trago", donde termina el pómulo, hay un cacho de carne blanda sin hueso alguno; y ahí se fue a dar (clavar, más bien), con el pico de la mesa.



Joder, y ahora qué hago... Esto es una tontada? Me voy a urgencias? Sí? No?
Mejor ir y que no sea nada, que no ir y cargarla... arrepiéntete de lo que has hecho.

Al menos no sangra.

- Venga, va, ponte las zapatillas de casa, y la parte de arriba del pijama de verano. - llevaba los pantalones cortos del pijama... - vamos a ir a que te curen, vale?

Y me la cargo en brazos como hacía meses, casi años, que no hacíamos. En el ascensor intento que no se vea en el espejo, pero no cuela. La puñetera es espabilada como para no fiarse de lo que le digo. Ve la sangre (poca), que por suerte tapa la herida. Se asusta un poco, y como es poca sangre, consigo que se calme. Vamos camino a urgencias, redios qué calor.

- Aita, por qué vamos tan rápido? - se me caen un poco las pelotas al suelo ;(
- No vamos rápido, es que hace mucho calor - donde vas, manzanas traigo.

El camino se me hace largo de narices. De camino, desvío su atención.

- A que no sabes quién viene mañana de visita?

Y empieza a quemar las opciones más habituales, no siempre por orden de preferencia:

- Amama! Padrino! Aititedemadrid! Tío Carlos!
- En la que acierta, montamos una fiesta, cuando ya vamos a llegar.

- Buenas, urgencias de pediatría?
- Sí, dame la tarjeta de la niña
- Leche, la tiene su madre - que está trabajando. Creo que la buena señora que nos atiende cree que somos padres divorciados al hablar así, y deja vía libre a la excepción.
- Da igual, cómo se llama, fecha de nacimiento? .... Vale, por ahí, del número 2 a la derecha del todo.

Hay un médico y nada de cola, perfecto. Le explico la película con Aysha sentada en la camilla, intentando que ella no sea consciente de mi preocupación. El médico no ve mucha sangre y le echa un vistazo. No parece mucho, así que bueno, igual esto no da para un post...

Pero sí. En cuanto le insisto en que le he visto la herida muy abierta, lo revisa.

- A ver, túmbate, que vamos a mirar.
- No, no, pinchar no!
- Tranquila, es sólo mirar, no pasa nada. - algo más sí es, limpia el poco de sangre que ha empezado a coagularse, lo que tampoco debe de dolerle mucho.

Y lo ve. Y dice sorprendido que sí, que menuda se ha dado... Lo de siempre para el dolor, si lo tiene, y que pase por la sala de curas para que le dejen la herida lista. Al otro lado del centro de salud.

Gracias.

Allá nos vamos. No parece haber nadie. Ah, sí, ahí le están arreglando el pie a un chaval. Esperaremos un rato fuera.

- Y qué me van a hacer aquí? Me van a pinchar?
- No, sólo mirar, y te van a poner una tirita!
- De qué color? Yo quiero de princesas.
- No sé si van a tener; si no tienen, en casa ponemos otra encima de la que te pongan aquí, vale?
- Vale!

Y nos toca entrar. Entramos. Le miran. Sí, nos ha enviado el médico. Para mirarle esto. Y le miran. Dos enfermeras curtidas (nunca mejor dicho) en mil batallas, que dan toda la confianza del mundo.

-  Buf, pero esta herida es muy profunda eh? - no me jodas, que esto parecía ya el final de la película; vamos a tener un giro inesperado a la mitad?

Exacto.

- Espera, que vamos a llamar a Cruces, que igual mejor te la llevas para que le miren para cerrarle. - ein? A ver si al final he hecho más que bien en haber venido...

Mientras una llama por teléfono a Cruces (Hospital de Barakaldo al que se derivan a los pacientes desde Durango), la otra le sigue el juego a Aysha. Se deja pintar tatuajes con rotulador rojo, y le hace uno a Aysha. Le pregunta por sus zapatillas de casa con dibujos de comics, y que su pijama no lo parece, y ...

- Mira, vas a Cruces, y presentas este papel, que ya me han dicho que te pueden atender, para cirugía estética. - ein? Cirugía? Estética? Esto se va poniendo cada vez más raro. - A veces les ponen pegamento como haríamos aquí y ya está, pero casi mejor que lo evalúen allí, que la vemos muy abierta, y la zona es delicada. - lo que yo decía, cada vez más raro.

Pero allá nos vamos. Con su triste tirita blanca (literalemente "es que aquí no tenemos más, luego Aita te pone una más chula), y ya a pie y con más calor que antes, volvemos para casa.

Y necesitaremos su tarjeta sanitaria. Como buen conocedor de las aventuras gráficas, sé que hemos quemado la carta de "ay que no la tengo" y no va a colar más. Llamada de esas que empiezan por un:

- Tranquila que no pasa nada, pero tienes ahí la tarjeta sanitaria de la niña? - y nos pasaremos a por ella.

Se cambia de ropa, cojo algo para merendar, las llaves del coche, y allá nos vamos.

- Ponme la de Mulan, Aita, mezedez. - como para negarle cualquier canción...

Coger la tarjeta sanitaria, tranquilizar a la madre de la criatura, y a la A8 de cabeza. Y ahora por dónde llego antes? Por Bilbao o por el Txorierri? Cuando venía al mundo, fuimos cruzando Bilbao hasta Cruces, hagamos lo mismo a esta hora, no creo que haya atasco de salida ya... Y llegamos. Nos pasamos el parking (no es plan de ocupar uno de los pocos sitios de la entrada de urgencias para esto...) y volvemos.

- Mira Aysha, aquí vinimos con Ama cuando ibas a nacer, qué te parece?
- Dónde?

Aparcamos. Saco una foto al coche para no tener que recordar dónde lo aparcamos. Y salimos por las escaleras. Mierda, no he contado cuántos pisos hemos subido, bueno, da igual.

- Ahí, en la parte izquierda del edificio, lo ves qué grande es? - parece que no se acuerda de por qué estamos aquí. Entramos.

Y ahora a dónde voy yo? Hay un funcionario en una ventanilla libre. Veamos cómo va la burocracia aquí...

- Buenas, que venimos de Durango para que le miren esto... - le doy el papel... y lo coge! TOMA!
- Muy bien, siga la línea verde hasta el final.
- Linea verde? - señala al suelo. Línea verde: pediatría. Perfecto.

- Mira Aysha, tenemos que ir por el verde, a ver si no nos perdemos que esto es muy grande, eh?
- No Aita, mira, por aquí. Vamos, vamos.

30 segundos después, la línea verde muere en un mostrador. Levantamos la mirada y dos enfermeras (o lo parecen), nos saludan. Le doy los papeles que el primer funcionario nos ha dado.

Pasa por aquí, y espera un poco. Vienen un par de enfermeras, para evaluar qué pasa y su urgencia. Le miran, son un poco burdas en el trato, supongo que a más gente, más complicado es. En general bien. Que si cuánto pesa (creo que 15Kg... en realidad son 18Kg). Voy dando el parte por Telegram.

Llega una médico y pregunta por el material de la mesa, de madera, nada de metal o cristal, o tal y tal. Se va. Le van a poner un gel en la herida que es anestésico para cerrarle la herida; yo le tengo que apretar un poco para que le haga mejor efecto. Sigue el parte por Telegram.



Así lo intento, mientras devora un par de galletas que aún quedan y ve el capítulo de Peppa Pig que echan en la tele (sonido quitado). Le damos (a regañadientes) una galleta a una niña que está por allí también. Cuando se nos acaban, una madre que ha llevado su hijo con posible rotura en el brazo, nos ofrece una de las suyas.

- Ves como hay que compartir? - sigamos teniendo valores hasta en momentos extraordinarios.

Al final nos toca pasar. Un médico muy alto acompaña a la médico de antes. Aysha le dice que no quiere que le pinchen y medio protesta un poco. Él, hace de poli malo y le cierra la boca de manera algo brusca después de decirle que sólo le van a mirar. Llegamos a la sala donde evalúan la herida.

- Esto van a ser dos puntos, se los pones y cualquier cosa me avisas. - y se va.

Y procedemos. Quédate ahí tumbada, una enfermera le sujeta la cabeza, yo las manos y el cuerpo en general. El no saber qué pasa, qué le van a hacer, es lo que le pone más nerviosa, no le gusta.

- No pasa nada amor, son dos tiritas nada más, cuéntame cómo te llamas? - la médico tiene acento sudamericano, muy dulce, pero no surte demasiado efecto.

- Aysha, begiratu neri, no pasa nada. Mira, has visto? habla como Ariel! - la enfermera se ríe. - mejor hazle caso, que si no viene el otro médico feo, ese malo de antes eh? - creo que no entiende lo del acento, sí a lo de que venga el "poli malo".



- Qué me están haciendo? me están cosiendo? - ha visto el hilo, que por cierto, la médico maneja con verdadera soltura con las pinzas para hacerle varios nudos a cada punto. Hace dos, y parece que ya termina todo, pero no, el medio no queda tan cerrado como debería, así que va un tercero.

- Tranquilo, que no le está doliendo, eh? Nota que le estamos haciendo algo, pero no le duele. - me dice la enfermera.

Tarda más de lo previsto, y cuesta convencer a Aysha de que "ya se termina". Se lo hemos dicho demasiadas veces ya, como lo de "sólo vamos a mirar". Pero se acaba, y la herida queda perfectamente cerrada. Las dos partes de la carne que antes estaba abierta, ahora está cerrada. A cal y canto.

Nos dicen que esperemos un poco, que nos darán los papeles de salida y un par de indicaciones; cosa que hacemos con más capítulos de dibujos animados (estos ya no los reconozco...).



Unos minutos más tarde, ya podemos irnos. Las indicaciones son lavar la herida todos los días con un suero, vigilar que no tenga fiebre, y que la herida no supure o tenga pus. Y acudir en 5-7 días a nuestro centro de salud para que le quiten los puntos. Ah! y pegatina de "me he portado muy bien".

- Ya está, amor, viste que no ya se terminó? Chocas? - y choca medio a medias. - Se puso muy nerviosa, pero se portó muy bien, eh? fue muy valiente.

Volvemos a casa.

*****************************************************

Una semana de limpiezas y cuidado, ayer le quitaron los puntos, que se habían empostillado y hubo que liberar con vaselina (esta parte ya me la perdí un poco). La enfermera de Durango le quita dos, el otro ha debido de caerse sólo.

Y volvimos a la normalidad de la piscina.

Y esos tres puntos nos han caído en nuestra experiencia de (p/m)aternidad.

5 años después, volvimos a Crices, a ver si no volvemos al menos en otros 5 más.

El problema del vestuario gay

Existen vestuarios separados por sexos. ¿Por qué? ¿O para qué?

Respuesta 1: Para que no te vean quienes, potencialmente, pueden sentirse sexualmente atraídos por ti, y quieres evitar tal intromisión en tu intimidad (seas del sexo que seas). Si vas a renunciar a tu intimidad, al menos que nadie se aproveche de ello.

Respuesta 2: Para que no veas a nadie con quienes, potencialmente, puedas sentirte sexualmente atraído, y quieres evitar situaciones incómodas si esto llegara a pasarte (seas del sexo que seas). Si el resto va a renunciar a su intimidad, al menos que no te pongan en una situación incómoda.

Así pues, pasado el siglo XX, donde un mundo donde lo heterosexual es lo "normal", pueden tener sentido. Llegado el siglo XXI, el de la normalización de la homosexualidad, la bisexualidad, la metrosexualidad, y la tecnosexualidad, las viejas normas empiezan a quedarse obsoletas.

Y se nos plantea el problema del vestuario gay.

¿En qué vestuario entraría un hombre homosexual? ¿Y una mujer homosexual?

Analicemos el problema por reducción al absurdo.

Hombre homosexual. Hipótesis 1: Al de los hombres.
¿La "norma" 1 se cumple? El resto de hombres tienen a alguien que puede sentirse, potencialmente, atraído por ellos. X
¿La "norma" 2 se cumple? El resto de hombres, no se sentirán, potencialmente, sexualmente atraídos por él. ¿Pero él? Se sentirá, potencialmente, atraído por el resto. X
Esto independientemente de la orientación sexual del resto de los hombres del vestuario.

Hombre homosexual. Hipótesis 2: Al de las mujeres.
¿La "norma" 1 se cumple? El resto de mujeres no tienen a alguien que puede sentirse, potencialmente, atraído por ellas. ¿Pero él? Si hay una mujer heterosexual al menos, puede sentirse, potencialmente, atraída por él. Si el resto de mujeres son homosexuales, todas ellas tienen al resto que pueden sentirse, potencialmente, atraídas por ella. Única posibilidad, una mujer homosexual y un hombre homosexual en el vestuario como mucho.
¿La "norma" 2 se cumple? El resto de mujeres se sentirán, potencialmente, sexualmente atraídos por él. X

Así pues, por ahora un hombre homosexual sólo puede unirse con otra persona si ésta es una mujer homosexual. Casi mejor pon vestuarios individuales...

Mujer homosexual, Hipótesis 1: Al de las mujeres.
¿La "norma" 1 se cumple? El resto de mujeres tienen a alguien que puede sentirse, potencialmente, atraído por ellas. X
¿La "norma" 2 se cumple? El resto de mujeres, no se sentirán, potencialmente, sexualmente atraídas por ella. ¿Pero ella? Se sentirá, potencialmente, atraída por el resto. X
Esto independientemente de la orientación sexual del resto de las mujeres del vestuario.

Mujer homosexual. Hipótesis 2: Al de los hombres.
¿La "norma" 1 se cumple? El resto de hombres no tienen a alguien que puede sentirse, potencialmente, atraída por ellos. ¿Pero ella? Si hay un hombre heterosexual al menos, puede sentirse, potencialmente, atraído por ella. Si el resto de hombres son homosexuales, todos ellos tienen al resto que pueden sentirse, potencialmente, atraídos por él. Única posibilidad, una mujer homosexual y un hombre homosexual en el vestuario como mucho.
¿La "norma" 2 se cumple? El resto de hombres se sentirán, potencialmente, sexualmente atraídos por ella. X

Así pues, por ahora un hombre homosexual sólo puede unirse con otra persona si ésta es una mujer homosexual. Casi mejor pon vestuarios individuales...

Así que lo dicho, poca solución viable...¿ o no?

Será cosa de saltarse las normas autoimpuestas de otro siglo.







Camina siempre adelante

Habían pasado unos meses desde que el primero de los compañeros fue liberado del yugo común que sufríamos. Internamente, aún pensaba en cambiar las cosas desde dentro, en intentar modificar el rumbo de las decisiones sufridas hacia lugares que un par de años antes ya habíamos imaginado y tratado de mover.

Las cosas de palacio podían ir suficientemente despacio como para diluirlas en el trabajo diario, y en una de esas limpiezas de disco duro anuales, me había chocado de frente con las hasta ocho versiones del documento tratado en aquellas reuniones fuera del tiempo y del espacio de la oficina. Muchos estaban de acuerdo en hacer algo, algunos estaban por la labor de participar, unos pocos fueron necesarios para pararlo, simplemente bajo el látigo de la indiferencia.

Por aquel entonces, ya había un "nosotros" y un "vosotros" que se escupían desde ambos lados de la tierra de nadie, esa que ni fú ni fa, ni sí ni no, ni bien ni mal. De #padefos está lleno el mundo, eso lo sabemos, forman parte de esa buscada clase media que ayuda a mantener a raya a las clases bajas, autoengañándose como si fueran parte de las mismas a las que se intenta subyugar. Esa misma clase media de la que formaba parte, que no juez, de los que proponen a la espera de la disposición de la deidad competente, ahogados en su propia proactividad "mal entendida" por todas las partes.

La mayoría de los caminos que se abrían ante mí en la intención de hacer la atmósfera más respirable habían terminado en el callejón sin salida de la puerta siempre abierta, y el resto por probar no tenían pinta de ser diferentes, con lo que cada vez era más fácil dejarse caer en el desánimo y la desilusión reinantes por doquier.

El tío Tom cabizbajo en el porche de su archiconocida cabaña era la imagen recurrente que venía a mi mente y que aún hoy creo que refleja mejor que cualquier otra metáfora o requiebro literario el sentir de aquellos días.

No has de confiar en la piedra con la que puedas topar, ¡apártala del camino! por los que vienen detrás.

Inevitablemente, cuando lo que sientes, lo que dices y lo haces no van en consonancia, acabas en un callejón sin salida gris y anodino que te va destrozando por dentro y en el que intentas hacer lo que sientes, a pesar de no decirlo, simplemente para poder seguir adelante en un camino que ya sabes que no te llevará a tu éxito. Y cuando no puedes pasar otro día sin decirlo, casi sin querer en un comentario en un café, imperceptiblemente en una reunión de equipo, inadecuadamente en un email de respuesta que nunca envías y borras y reescribes, sale a la luz.

Es inevitable.

Y como las desgracias, dicen, unen, esos días constatas que los enemigos comunes hacen extraños compañeros de penurias; une, eso sí, tal vez con quien menos te esperabas. Y ya sin miedo a decir lo que sientes aunque sea como en un viejo garito clandestino en plena ley seca, se hace mucho más fácil asumir los actos que necesitas para alienar tus chacras y la santísima trinidad: piensa, di, haz coherentemente, o sé infeliz para los restos.

Apoyado totalmente en la invalidez de las buenas palabras, de las buenas acciones y de las buenas intenciones, te autolegitimas para hacer aquello que te va a permitir volver mañana.

Todo clandestino, todo furtivo, todo encubierto. Desde pelear un "venga, vale" que le dé un poco de sentido a lo que haces, hasta pasar por encima de todo lo que se dice en una reunión porque antes muerto que permitir que un usuario vea sus datos accesibles públicamente sin ser plenamente consciente de ello. Sobre todo porque lo clandestino tiene un punto de resistencia francesa contra el invasor, de robinhoodismo contra el opresor, de rebelión en la granja. Que mola.

Y funciona. Durante un tiempo.

Porque nada cambia.

Como limpiar una herida sangrante un día sí y otro también, porque es abierta un día sí y otro también, lo clandestino te alivia un rato, cada vez menor, de un día que cada vez es más largo.

Y no funciona.

Porque nada cambia.

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Así que esta carrera por la supervivencia acaba tratando de sacrificarse por los demás. Por tu familia que cuenta contigo y ese trabajo, por tus compañeros que cuentan contigo como apoyo en la lucha contra sus propios demonios, por tus proveedores a los que no quieres tener que mentir u obviar cuando te preguntar por temas más allá de tus atribuciones porque nadie más les responde, por tus usuarios que son la verdadera gasolina para que todo se mueva.

Hasta que no puedes más. Y de la misma forma que tú has libertado a quienes tuvieron la suerte de encontrar una salida, de repente eres libertado por esos mismos que te quedan por libertad. Y libertador que lo liberte, buen libertador será.

Y te vas. Y yendo se conjuga con mal rollo. Uno que sin saber hasta qué punto alguien alivia con una simple taza.

Y desapareces. Un par de meses. Porque necesitas desintoxicarte. Y constatar que otro mundo es posible y que no estabas loco, ni siquiera de parranda. Y las cosas se tornan nítidas desde la distancia.

Porque todo cambia.

Para ti al menos.

Y sin poder dejar de preocuparte, vives desde lejos los latigazos. Como si sólo tú hubieras escapado en Sleepers (http://es.wikipedia.org/wiki/Sleepers) y supieras lo que viven tus excompañeros de celda.

Y vuelves a intentar ayudar. Más asentado. Más fuerte. Desde la lejanía. Esa que lo hace todo más pequeño.



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Y de repente alguien acaba saliendo. Con dos cojones y un juicio. Tras una baja por estrés que parece cuatro. Liberado al fin, tras tanto tiempo de estrecha colaboración. Pocas veces me he alegrado tanto de que alguien acabe en el paro.

Recientemente he tenido la oportunidad de colaborar con otra de esas personas. Un side-project que ha vendido 20 unidades en más o menos un mes. Nunca lo habríamos sospechado.

Y es puesto en el punto de mira. Tras meses en una situación similar a la que viví. Y acaba viendo la verdadera cara de su enemigo en casa. Y entonces creo que comienza a comprender lo que significó aquella taza en aquel momento. Y le devuelvo el detalle. Y me aporta ideas de mejora del producto. Y le haremos caso.

Y aún quedan.

Y seguiremos ayudando. En lo que necesiten. Porque hasta que todos y cada uno de ellos sea libertado, no será posible dejar atrás tanto tiempo de camaradería forjada a golpe de galera.

Ahora sólo queda liberar a dos más para terminar con todo y dejarlo atrás al fin.

Y encima les habremos hecho un favor, como un puente de plata a enemigo que huye... si es gratis.